Un periódico Bíblico colaborando con la iglesia de Jesucristo para la Predicación del Evangelio.  1 Cor. 3:9


 

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ADVERSIDAD

 

38           FANNY CROSBY

 

              Cuando Fanny Crosby tenía seis semanas de edad se quedó ciego, pero conforme fue creciendo, aceptó a Cristo como su Salvador y se conformó con la voluntad de Dios.  Ella era muy cristiana y llegó a escribir más de 5,000 himnos que han bendecido a las iglesias hasta hoy.

 

198         LA BENDICION DE LAS CARGAS

 

              Según una antigua fábula, el reloj del abuelo permaneció durante tres generaciones en el mismo lugar, marcando fielmente los minutos, las horas y los días.  Tenía una enorme pesa que debía colocarse arriba cada cierto tiempo para que el reloj funcionara. "¡Pobre!", pensó un nuevo propietario, "¡tan viejo y con esta carga tan pesada!"  Y le quitó la pesa juntamente con su cadena. Al instante, el reloj se paró.  "¿Por qué me has quitado la pesa?", preguntó el reloj, y el hombre contestó: "Solo quería aliviar tu carga".  "Por favor, colócala de nuevo; es la que me hace andar".

 

842-      ¿ESTA FRENANDO?

  

   Un hombre y su esposa iban montados en una de esas bicicletas que tienen dos asientos; EI iba delante y ella detrás.     Llegaron a una parte del camino en donde había una loma que  tenían que subir y el hombre la emprendió con bastante buen impulso. Pero a medida que avanzaban, notaba que la bicicleta se iba   poniendo más y más pesada, hasta que al fin, a duras penas, lograron llegar a la cima de la pequeña colina. El hombre detuvo la bicicleta, se bajó sudoroso, se pasó el pañuelo por la frente y exhalando un    suspiro, dijo.

   -Vaya, al fin llegamos arriba.  A lo cual, sin esperar un     segundo, le respondió la esposa:

   -Y eso que yo venía frenando.

              Así ocurre muchas veces en las iglesias. Algunos van pedaleando con todas su fuerzas, pero no logran avanzar como debían. La causa es que hay muchos atrás que van frenando.

518-       LA MEJOR APARIENCIA

 

              William  Elliot  que fue por muchos años presidente de la Universidad de Harvard en el siglo pasado, tenía una marca de     nacimiento en la cara que le disgustaba profundamente.  De joven le  dijeron que los cirujanos no podían hacer nada para eliminarla.    Alguien describió aquel momento como "la hora tenebrosa para su alma".

              La madre de Elliot le dio este útil consejo: "Hijo mío, no te es posible librarte de esta dificultad ... Pero te es posible, con la ayuda de Dios, desarrollar una mente y un alma tan grandes que la gente se olvide de mirar a tu cara". 

              Y fue así, William Elliot fue reconocido como un gran predicador y educador y recordado por su trabajo, y no por su defecto físico.    Dennis DeHann

 

AMOR

 

4            AMOR FRATERNAL 

 

              Un niño estaba bastante enfermo y su hermano estuvo de acuerdo en dar una trans­fusión de san­gre (un procedimi­ento simple y sin riesgo). Cuando los dos niños estaban acos­tados sobre las camas del hospi­tal­ el padre notó que aquél que daba sangre, estaba con mucha tensión nervi­osa, y el padre le preguntó: por qué estaba así, el niño res­pondió:  “¿Cua­ndo es que voy a mor­ir?”  El pen­sa­ba que tenía  que dar toda su sangre y morir para salvar a su hermano,  y es­taba dis­puesto a hacerlo.   R­eal­mente éste es ver­dadero amor, cuando estamos dispuestos a dar todo para llevar a otras personas a Cristo y salvar sus almas del infier­no.

 

43           EL AMOR DE DIOS; MISTERIO GLORIOSO              Rom. 9:13

 

              Un caballero que pensaba que el cristianismo no era más que una colección de problemas difíciles, dijo en cierta ocasión a un anciano ministro: “Es una declaración sumamente extraña: a Jacob amé, mas a Esaú aborrecí”.

              Muy extraña explicó el ministro, pero dígame, ¿qué es lo que en ella le parece más extraño? Oh replicó, eso de que aborreció a Esaú.

              Vea usted respondió el ministro, cómo son las cosas, y cuán diferentemente estamos constituidos. Lo que a mí me parece más extraño es que haya podido amar a Jacob. No hay misterio más glorioso que el del amor de Dios."

 

ALCOHOL

 5.       ALCOHOL

    Esta es una historia real. UPI repor­tó lo sucedi­do.  Un hombre con el nombre de Wilson Thomas Turner quien estuvo sentado en un bar.  El lugar era Branden­ton, Florida el 12 de septiem­bre de 1964.  El se dijo a sí mismo, “No mas haré daño”. Tu podrías llama­rlo “uno por el camino”. El comp­ró otra bote­lla para llev­árs­ela.

    Se metió a su carro y se fue a su hogar.  El ha hecho esto más de una vez, muchas veces, y su conducción había sido muy buena siempre. El había tenido un día duro y estaba ansioso de llegar a casa y ver a su hijo Randall quién estaba en el quinto grado.  El había crecido muy rápido y Turner estaba orgull­oso de él. Siempre le gus­taba pasar mucho tiempo con su hijo.

    Mientras iba a toda veloci­dad sobre la vía parecía que iba más y más rápido. Tal vez el último trago empañó sus sentidos, pero estaba en con­trol, el pensó y cual sería el problema. De pronto, a un lado de la calle un niño en una bicicleta apareció enfrente del carro. El trató de desvi­arse  pero atropelló al niño. Por miedo quizás, el hombre huyó de la escena. Más tarde, la policía llegó a su hogar y lo arrestó. El estaba en el desván con la botella que había comprado, llorando, era como él trataba de ahogar el evento fuera de su mente.

    Lo pusieron en la cárcel pero salió en libertad para ir al funeral del niño que su carro había atropellado. Esta fue la peor cosa que ocurrió en su vida.

    Los periódicos contaron la historia y agregaron un hecho más: El niño fue el único hijo de Turner, Randall. Turn­er había pensado,  “solo un trago más y no haré daño.”

 

 

ANIMO

 

85           ¡EL VIVE AQUI!

 

              Hace muchos años, cerca de la real residencia británica en la isla de Wight, habian varias casas para los pobres y ancianos.  Un misionero, que un día visitaba a algunos ancianos, preguntó a una mujer: “¿Os visita alguna vez la reina Victoria?”  “Oh, sí - contestó - su Majestad viene a menudo a vernos.”  Después, pensando si la mujer sería cristiana o no, el misionero preguntó: “¿Os visita alguna vez el Rey de reyes?”  La mujer inmediatamente sonrió y le contestó: "No señor, El no nos visita, ¡alabado sea Dios!, El vive aquí.  ¡Es por el que estamos tan ricamente bendecidos."

 

74           CAIDO PERO NO DERROTADO

 

              Mucha gente ha llegado al éxito después de una experiencia de fracaso, porque no se dejó vencer.  Natanael Hawthorn, por ejemplo, perdió su puesto en la aduana, en Salen, Massachusetts.  Sintiéndose abatido, contó a su mujer la mala noticia, esperando que ella compartiera su congoja.  Pero ante su sorpresa, ella respondió con entusiasmo: “¡Ahora podrás trabajar en tu libro!”  Con su estímulo, él puso manos a la obra y acabó "The Scarlet Letter", que los críticos de literatura dicen que es uno de los mejores libros escritos en los Estados Unidos.

              Felipe Brooks fracasó miserablemente como maestro, pero después llegó a alcanzar gran prominencia como pastor.  Cuando no pudo seguir en la escuela, decidió preparase para el ministerio.  Alcanzó el éxito y su nombre aparece en las listas de los pastores americanos mejor conocidos.

 

31           UN MONOPOLIO QUE FUE CIERTO

 

              Durante la depresión, Charles Darrow no podía encontrar ningún trabajo.  Aunque estaba arruinado y su mujer estaba esperando un niño, no se desanimó.  Cada noche jugaban a un juego que él había inventado para pasar el tiempo.  Recordando sus felices vacaciones junto a Atlantic City, expuso su propio juego sobre un pedazo cuadrado de cartón y pretendía ser rico.  Sobre sus "propiedades" ponía  unas pequeñas casas y hoteles que él mismo había tallado de trozos de madera.  El juego, llamado "Monopoly", fue lanzado al mercado por los hermanos Parker, convirtiendo a Darrow en millonario.

 

61           ¡VIVE EL DIA DE HOY!

 

              Ciega y sorda desde los dos años, a Helen Keller le preguntó un chico: “¿No es lo peor en el mundo  ser ciego?”  Sonriendo, contestó: “No es tan malo tener dos buenos ojos y no ver nada” ¡Qué cierto!

 

150         NO ESTOY MUERTO

 

              Si no podemos estar personalmente en la batalla, no debemos desalentar a los que están combatiendo.

              Un jefe de tribu de los escoceses cayó herido en la batalla de Sheriff-Muir.  Cuando sus soldados vieron caer al jefe, vacilaron un momento, dando una gran ventaja por ello al enemigo.  El viejo caudillo al ver lo que acontecía, se incorporó y aunque la sangre manaba de sus heridas, gritó:

              “No estoy muerto, hijos míos.  Os estoy mirando, y espero que cada uno cumpla con su deber.”

              Estas palabras sirvieron de estímulo a los soldados, llevándolos a hacer esfuerzos casi sobrehumanos.

              Así, cuando nuestras fuerzas flaquean y nuestros corazones están apesadumbrados, el Capitán nos dice:

               “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” 

 

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173         UN ACTO DE BONDAD

 

              A veces un pequeño acto de bondad puede traer gran alegría en la vida de otro

              Una señora cristiana sin parientes había vivido varios años en una casa de reposo.  Un día una amiga que iba al pueblo a comprar algunas fresas se detuvo junto a ella y la invitó a ir con ella. Fueron con el carro pasando por varios sitios que trajeron a la señora mayor buenos recuerdos, y se entretuvieron en un puesto de frutas y verduras.  Más tarde la anciana escribió: "¡Sería difícil para cualquiera comprender la emoción

 

176                       POCO A POCO        Gálatas 6:9

 

              Un famoso naturalista californiano comenzó a cortar árboles para construir una casa de troncos.  Un vecino que conocía sus propósitos y sabía su edad, le preguntó: "¿No es esa una tarea demasiado grande para quien ya no es joven?"  El anciano contestó: "Lo sería si me viera después de cortar los árboles, serrar los troncos, colocar los cimientos, levantar las paredes y poner el techo.  El hacerlo todo de una vez me dejaría exhausto.  Pero cortar este arbolito no es gran cosa y eso es lo que tengo que hacer ahora".

 

179                       LA PARABOLA DEL RELOJ      1 Corintios 12:22

 

              La señora Floyd Cook contó una experiencia en su niñez que imprimió en ella la importancia de estar contenta con el trabajo que el Señor da a cada uno.

              Ella escribió: "Volví un día llorando de la escuela porque me habían dado sólo una pequeña participación en el programa de los niños, mientras mi compañera obtuvo el papel principal.  Después de secar mis lágrimas, mi madre se quitó el reloj y lo puso en mi mano.  Preguntó, "¿Qué ves?".  "Una caja de oro, una cara y dos manos", respondí.  Abriendo el reloj, repitió la pregunta.  Yo le dije que veía ruedecillas minúsculas.  "Este reloj sería inútil", dijo mi mamá, "sin una de ellas, incluso sin aquellas que casi no se ven."  Esta lección tan gráfica me ha ayudado a lo largo de mi vida a conceder importancia a las pequeñas tareas que se nos pide realizar".  

 

184                       LA FALTA DE GRATITUD

 

              El espíritu desagradecido domina el corazón humano. Un veterano misionero, Hal Olsen contó la siguiente historia.  En Africa un médico cristiano había dedicado sus conocimientos a aliviar el dolor y el sufrimiento en aquellas tierras para traer el mensaje del Evangelio a aquella gente.  En una ocasión realizó una delicada operación que salvó la vida de una mujer.  Al ir mejorándose, la paciente no pronunció ni una sola palabra de apreció y el doctor se sintió dolido.  Olsen comentó: "Una de las primeras cosas que un misionero debe aprender es que la gente a la que ha sido llamado a servir no lo está esperando con los brazos abiertos, aplaudiéndole cuando llegue.  Algunas lenguas indignas ni siquiera tienen palabras que expresen la idea de agradecimiento."

 

189                       DESORDEN PLANEADO         Mateo 6:33

 

              Una joven concertista de violín, al ser preguntada sobre la razón de su éxito, contestó: "El desorden planeado", y explicó seguidamente: "Hace años descubrí que había muchas cosas que consumían mi tiempo.  Después de limpiar los platos del desayuno, hacía la cama, arreglaba la habitación, quitaba el polvo y hacía otro montón de faenas.  Después era cuando comenzaba a ensayar.  Con este sistema, sin embargo, no conseguía los resultados apetecidos, por lo que me di cuenta de que tenía que cambiar el orden.  De manera deliberada dejo todo lo demás a un lado hasta que termino de ensayar.  Este "desorden planeado" es el responsable de mi éxito.

 

204                      ALCANZANDO SU SUEÑO

 

              En Cleveland creció un niño en un hogar humilde, pero más tarde fue conocido como "El joven materialmente pobre, pero espiritualmente rico."

              Un día un atleta famoso, llamado Charlie Paddock, visitó la escuela para hablar a los estudiantes. En aquellos días Paddock era considerado como "El corredor más veloz del mundo".  En su platica dijo a los muchachos: "¡Escuchen!, ¿Qué quieren ser en la vida?  Menciónenlo por nombre y entonces trabajen duro y crean que Dios les va a ayudar a lograrlo."  Aquel jovencito decidió que quería ser el corredor más rápido del mundo.

              Después el niño fue a su profesor de gimnasia y le habló de su sueño.  Su profesor le dijo: "'Es grande tener un sueño, pero para alcanzarlo tienes que crear una escalera para llegar a él.  Aquí te voy a dar la escalera para alcanzar tu sueño.  El primer peldaño es determinación; el segundo es dedicación; el tercero es disciplina y el cuatro es actitud.

              El resultado de tal explicación y motivación es que llegó a ganar cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936.  Los récords establecidos por él tardaron en batirse muchos años. El nombre de aquel niño era Jesse Owens.

 

215         LLEVADO EN LOS BRAZOS DEL SEÑOR    Isaías 41:10

 

              Un predicador inglés, de nombre Henry Moorehouse, había emprendido un trabajo importante que demandaba muchas preocuaciones, ejercicios y decisiones pesadas.  Un simple incidente de su vida familiar fue para él una tremenda enseñanza que le ayudó el resto de sus días.

Una noche volvía a su casa con un paquete con un obsequio para su esposa.  Su hijita era paralítica y estaba sentada tranquilamente en su silla de costumbre cuando él entró.  Al besarla, el padre le preguntó:                -¿Donde está mamá?

               -Está arriba en su dormitorio -contestó la niña.

              -Bien, aquí tengo un obsequio para ella -dijo el padre.

              -Por favor, papá, déjame llevarle el paquete a mamá -prosiguió la niña.

              -Querida Mini -dijo el padre-, ¿Cómo le vas a llevar el paquete?  Ya sabes que no lo puedes hacer; no puedes caminar.

              -Mientras hablaba, tiernamente acariciaba el cabello de su hijita preciosa.

              Sin desanimarse y sonriendo, la niña exclamó:

              -Es cierto, papá querido, pero dame el paquete.  Yo lo llevaré, y tú me llevarás hasta mamá.

              Tomándola en sus brazos, Moorehouse llevó a su hijita y al paquete también hacia arriba donde estaba la madre.  Mientras lo hacía, se le ocurrió pensar que esa era su posición en el trabajó que él había emprendido para Dios.  El llevaba la carga pero, ¿acaso no era Dios mismo quien lo llevaba y lo sostenía?

 

BIBLIA

 

89           LA BIBLIA

 

              Según una revista cristiana, un policía con conocimientos bíblicos, siguió la pista de una banda de contrabandistas.  El sabía que habían utilizado un carro movido por asnos y logró capturar a algunos de los animales, aunque los transgresores se escaparon.   El oficial dejó a los animales en ayunas unos días y después los soltó, y tal como había pronosticado, los animales hambrientos guiaron a la policía directamente al escondite de los contrabandistas.  El basó su pronóstico en Isaías 1:3:  “El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor.”

 

209         LA BIBLIA CONTINUA

 

              Hace ya más de doscientos años que el ascéptico francés Voltaire dijo: "Cincuenta años de ahora, el mundo no oirá más de la Biblia".  Pero pocos años después de su muerte, el Museo Británico pagó al gobierno ruso más de 500.000 dólares por un ejemplar de una Biblia griega, el antiguo códice.  Por este mismo tiempo un ejemplar de la primera edición de un libro de Voltaire se vendía en una librería de París por ocho centavos.  Diez años después de su muerte, la casa de Voltaire fue comprada por la Sociedad Bíblica, de donde se imprimía la Biblia por muchos años.

              También hace muchos años que apareció en los Estados Unidos un libro, el cual atrajo la atención particularmente de los altos círculos  de la gente académica y de cultura.  El título de la obra era The Age of Reason (La Edad de la Razón) y Tomás Paine era su autor.  Tomás Paine era una de las más grandes inteligencias de su tiempo, pero faltaba la sabiduría que viene de Dios.  El predicaba que sus argumentos demolerían la autenticidad de las Escrituras y que destruirían para siempre los reclamos de la Biblia sobre la conciencia de los hombres en pocos años.  No sólo eso, sino que al volver Tomás Payne a los Estados Unidos, al desembarcar, declaró con orgullo: "Cuando yo haya terminado de escribir mi libro no quedarán en este país ni siquiera cinco Biblias."

              ¿Y qué pasó?  Pues que hoy su "Edad de la Razón" se lee más por curiosidad que por otra cosa; en cambio, la Biblia sigue siendo el libro más vendido en todo el mundo y sigue siendo leída por millones de personas como la fuente de vida para salvación.

              Para ella, la Biblia era su fuente de energía y alegría.

 

210        "PARA QUE VIVIR, SIN LEER LA BIBLIA

 

              En Leon, Nicaragua en una iglesia Bautista de aquella ciudad había una hermana anciana de nombre Vicenta Amador.  Un domingo conversando con un visitante dijo que se sentía muy mal de su vista y que posiblemente le harían una operación en sus ojos.  Ella dijo que los doctores no le aseguraban que vería bien, y entonces agregó: "Mire, hermano, todavía, aunque con dificultad, puedo leer mi Biblia; pero si después ya no la voy a poder leer del todo, entonces prefiero morir. ¿Para qué vivir sin leer la Biblia?"

 

 

 

 

CONFIANZA

 

27           LA PRESENCIA DE DIOS

 

              La madre de una niña había sido llevada al hospital, y la pequeña estaba pasando la noche sola con su padre por primera vez.  Cuando llegó la hora de dormir, su padre la llevó a su cuarto y se quedó con ella por un tiempo.  Poco después apagó la luz y la niña quedó con miedo.  Ella preguntó, “papá, ¿está usted aquí, no puedo verlo.”  Después de asegurarle que él estaba cerca, ella se sintió segura con su presencia, y pudo dormir.

              A veces no podemos ver a Dios, pero sabemos que según su promesa, El está siempre con nosotros.  Mateo 28:20

 

45           CONFIANZA EN NUESTRO DIOS VIGILANTE

 

              Se cuenta que en cierta ocasión una pobre mujer demandaba del sultán de Turquía una indemnización por la pérdida de su propiedad.

              “¿Cómo la perdiste?” se le preguntó.

              “Me dormí y los ladrones vinieron y me robaron.”

              “Pero ¿por qué te dormiste?”  le preguntó el sultán.

              “Me dormí, porque creí que vos estabais despierto.”

              Al sultán le agradó aquella respuesta y la confianza que ella tenía en su gobierno, y ordenó que se le pagase lo que había perdido.

              Se espera que los gobiernos humanos vigilen el interés de sus gobernados; pero muchas veces fracasan. No así con el gobierno de Dios.  El Señor jamás duerme.

 

105         LA FE QUE VENCE

 

              A una niña de 9 años que tenía leucemia y le fue dado por los médicos un plazo de 6 meses de vida. Cuando uno de ellos dio la noticia a los padres fuera de la habitación de la enferma, en el hospital, la niña oyó sus palabras por casualidad.  Pero nadie sabía que la chiquilla se había enterado de su condición.  Para sorpresa de todos, su fe en Cristo le dio una actitud de victoria.  Hablaba abiertamente de su muerte, parecía que su alegría era más radiante.

              Un día, antes de entrar en coma, dijo a su familia: "¡Voy a ser la primera en ver a Jesús! ¿Qué os gustaría que le dijera de vuestra parte?"

              Tal indudable confianza honra a Dios.  No es extraño que el Señor dijera: "Si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos" Mt 18:3.

 

107         DIOS SABE TODO

 

              En los primeros días del automóvil un coche "Ford", modelo "T", se paró en el centro de la calle. El dueño no podía ponerlo en marcha de ninguna manera; tocando y retocando, y el coche sin arrancar.  En ese momento apareció otro automóvil y paró detrás de él.  Un hombre bien vestido salió del asiento y ofreció su ayuda.  Después de tocar algunas partes del motor en un momento, el desconocido dijo: "Ahora pruébelo". Inmediatamente el motor rugió vivo.  El individuo, se identificó entonces como Henry Ford.  Como el había diseñado y construido estos carros, sabía muy bien como arreglarlos.

              De la misma manera, Dios, que ha creado y planeado este mundo, sabe muy bien como ayudar a sus creaturas cuando necesitan un toque de su divina mano.  Debemos confiar en Dios cuando hay una necesidad.

 

109                       ¡A SALVO EN CASA!

 

              En Portugal un misionero llamado Eric Barker sirvió al Señor por más de 50 años.  Durante la Segunda Guerra Mundial la situación era tan crítica que fue aconsejado a que enviara a su esposa y sus ocho hijos a Inglaterra para que estuvieran mas seguros.  También su hermana y sus tres hijos fueron evacuados en el mismo barco.  Aunque sus amados parientes se vieron obligados a irse, él permaneció allí para continuar con la obra.  El domingo siguiente se levantó delante de la congregación, y dijo: "¡He recibido noticias de que toda la familia está a salvo en casa!"  A continuación siguió con el culto como de costumbre.  Más tarde, su congregación llegó a saber el pleno sentido de sus palabras.  Precisamente antes de la reunión se enteró de que un submarino había lanzado un proyectil al barco, y que todos los que estaban a bordo se habían ahogado.  El sabía que debido a que su familia eran todos creyentes, que habían llegado a "un puerto que deseaban" (Salmo 137:30).  Aunque abrumado por el dolor, pudo ir más allá de las circunstancias por la gracia de Dios y continuó trabajando por el Señor por muchos años.  El conocimiento de que su familia estaba gozando de la gloria del Cielo consolaba su corazón.

 

121         CONFIANDO EN DIOS

 

              Hace muchos años George Gardiner, el autor del libro, "La Catástrofe de Corinto", estaba llevando a cabo unas reuniones evangelísticas en una comunidad, y Dios estaba dando bendición.  En aquel tiempo sus únicos ingresos provenían de sus compromisos de prédicas.  Con una esposa y dos hijos que mantener, y varias facturas sin pagar, el señor Gardiner estaba confiando en Dios para hacer frente a sus necesidades.  En la última reunión el líder anunció que la ofrenda entera sería entregada al invitado como un don de amor.  Se pasaron las bandejas y la gente dio generosamente.  Después de la reunión uno de los diáconos mostró con entusiasmo al predicador el total en la máquina de sumar.  Pero cuando el encargado le dio el cheque al predicador, era por mitad de la ofrenda.

              De nuevo en el hotel, el sueño no llegaba a los ojos del evangelista.  Pasaban las horas -12...1...2 de la madrugada.  Deses-perado, cogió la Biblia que tenía a su lado y empezó a leer allí donde se abrió.  Las palabras del Salmo 37 le llegaron con toda fuerza: "No te impacientes.  Confía en Jehová.  Los malignos serán destruidos".  Cerrando la Biblia, oró: "Señor, ¡Qué necio he sido! Perdóname.  Mantén despierto al otro hombre - ¡Yo voy a dormir!"  La victoria llegó, y en las semanas que siguieron, Dios proveyó abundantemente para todas sus necesidades económicas.

 

143         UNA CASA MEJOR

 

              Un viejo predicador, secretamente había temido siempre a la muerte, por lo que carecía del poder alentador para consolar a aquellos que afrontaban el paso a la eternidad.  Un día se mudó de aquel parte en que había ejercido el pastor por tan largo tiempo.  Pero cuando todos sus bienes habían sido cargados en el camión, se detuvo por algunos momentos en aquel lugar donde sus hijos habían nacido y donde había disfrutado tantas horas benditas de comunión con el Señor.  Juntamente entonces, una amistad que les había ayudado a empaquetar, se le acercó y poniendo su mano sobre su hombro, le dijo: "Pastor, venga con nosotros; su nueva casa es mejor que ésta". El hombre no lo sabía, en aquel momento, pero había predicado un poderoso "sermón" a su amigo.  Aquellas palabras hicieron ver al predicador que su hogar en el cielo sería mucho mejor y superior al de este mundo.  Después de lo cual, el pastor perdió el miedo de morir.

              Ciertamente, ahora mismo el Señor está preparando un lugar para cada uno de sus hijos, ¡en aquellas mansiones eternas!  Aunque no podemos llegar a comprender la grandeza y maravilla de ello, no tenemos por qué temer a la muerte, porque nuestro "nuevo hogar" será mucho mejor de lo que esta tierra pueda ofrecernos.

 

161         UN EDIFICIO ETERNO       2 Cor. 5:1-9

 

              Un ex-presidente de los Estados Unidos, cuando ya tenía ochenta años de edad, llegó a encontrarse con un viejo amigo que estrechando su temblorosa mano dijo: "Buenos Días", ¿Cómo está hoy John Quincy Adams?"  El ex presidente le miró por un momento y luego replicó:  "El en sí mismo, está perfectamente bien, señor; perfectamente bien.  Pero la morada en la que vive en estos días, debe de ser derribada, pues está ruinosa desde su cimiento.  El tiempo y las estaciones casi la han destruido, su tejado todavía está bien, pero las paredes están deshechas y se derrumban poco a poco con el viento.  Esta vieja vivienda es casa inhabitable, y creo que John Quincy Adams tiene que salir de ella rápidamente.  Pero como ve, él mismo está bien, señor; perfectamente bien."

 

201                       "ES MEJOR MAS ARRIBA"

 

              Había una cristiana que siempre estaba alegre y optimista a pesar de estar confinada en su habitación a causa de una enfermedad en un ático de la quinta planta de un edificio antiguo y ruinoso. Una amiga decidió visitarla una vez en compañía de una señora de buena posición.  Al no haber ascensor, las dos damas comenzaron una penosa ascensión.  Al llegar al segundo piso, la dama más rica comentó: "¡Vaya un lugar oscuro y asqueroso!".  Su amigo le contestó: "Es mejor más arriba". Cuando llegaron al tercer rellano, siguió otro comentario: "Esto está cada vez peor", y la misma respuesta "Es mejor más arriba".  Finalmente llegaron al ático, donde hallaron a esa santa de Dios en la cama.  La sonrisa de su cara reflejaba el gozo del corazón.  Aunque la habitación estaba limpia y había flores en la ventana, la visitante de buena posición no había podido sobreponerse a los sórdidos alrededores en que vivía esta mujer.  Dijo de sopetón: "¡Te debe costar mucho estar aquí en estas condiciones!".  Sin dudarlo ni un instante, la enferma respondió: "Es mejor más arriba".  Ella no miraba lo temporal.  Con los ojos de la fe fijos en lo eterno, había encontrado el secreto de la verdadera satisfacción y el verdadero contentamiento.D.L. Moody

 

 

CONSAGRACION

 

91           ¿PRACTICA USTED LO QUE PREDICAS?

 

              Un pastor se dirigía a un campo misionero como parte de una gira turística.  Cuando se le preguntó si le gustaría recibir a los creyentes y desarrollar un pequeño mensaje a su llegada, consintió, pero con algunas reservas. Estaba desanimado por el obstáculo del idioma, y lo discutió con el líder del grupo.  El guía, que estaba familiarizado con el país, trató de aliviarle, diciendo: “Yo le haré de intérprete.  Practicaremos unas cuantas veces antes del culto.  Estoy seguro de que no tendrá ninguna dificultad”. “Lo intentaré” contestó  “aunque no estoy acostumbrado a practicar lo que predico”.  Sonreímos, pero puede ser que hablase con más verdad de lo que pensaba.

 

30           CUESTION DE ALTURA

 

        En alguna parte oí la siguiente charla entre un eminente cristiano y uno de esos jóvenes indecisos y preguntones que abundan por estos rumbos.

              “Dígame, pastor”, preguntó el joven; “¿es malo el cigarrillo?”

              “¿Es usted creyente?”

              “Yo sí; pero todavía fumo cigarrillo.”

              “Oiga esta historia,” respondió el pastor: “En la Segunda Guerra Mundial, un aviador salió de su base a fin de atacar un determinado sitio. Ya lejos de la tierra, notó que una rata roía las cuerdas del para-caídas. El aviador en vez de volver a tierra, conociendo de la poca resistencia de las ratas a las alturas, elevó su aparato, hasta que la rata murió a consecuencia de la elevación. Así pasa con nosotros, amigo mío. Si las ratas del vicio están cortando los hilos de nuestra comunión con Dios, esto implica que volamos bajo, muy bajo, tan bajo que el ambiente es propicio para las actividades del vicio. Pero si volamos a considerable altura, como cosa muy natural, las ratas de los vicios dejarán de perjudicarnos porque estallarán a causa de la altura.

              Amigo lector, si usted todavía es víctima del vicio, elévese, elévese, hasta que sus vicios pierdan todo su poder.

 

88           CRISTIANOS DE HECHO  

 

              La honradez debería ser la segunda naturaleza del creyente.

              Cierto portero encontró un día una billetera en una cabina telefónica.  Abriéndola vio el nombre del dueño y la devolvió inmediatamente sin apercibirse que en su interior había mas de mil dólares.  Cuando se dio cuenta de esto, dijo: “No me importaría si hubieran cien mil dólares, no me hubiera quedado con ellos.”

    Un incidente parecido tuvo lugar en otra ciudad, cuando cierta persona encontró una bolsa en el suelo de un taxi. Mirando en su interior vio mucho dinero, así que inmediatamente lo entregó a la policía.  Había más de dos mil dólares en dinero, cheques de viajero y joyas.  La cartera pertenecía a la esposa del señor Eduardo Cole, presidente retirado de la "General Motors".  Aunque aquellos dos hombres recibieron buenas recompensas, éste no fue el motivo de su acción.  Los dos confesaron a ser cristianos y simplemente, obraron honradamente.

 

 

83           OBEDIENTES A SU LLAMADO

 

              Años atrás, una joven pareja cristiana sintió el llamado de Dios para ir como misioneros al Trópico.  Fueron con sus hijos y sus esfuerzos fueron grandemente bendecidos.  Muchas almas fueron llevadas a Jesús y una iglesia fue establecida en aquella área remota.  Un día, uno de los hijos falleció de una enfermedad extraña, y diez días más tarde el segundo murió de la misma manera.  Pensando si tenían que abandonar el territorio, pidieron la voluntad del Señor en poco tiempo estaban convencidos de que su voluntad era que permaneciesen en sus puestos.  No pasó mucho tiempo, y murió la mujer también.  Poco antes de su muerte, ella murmuró unas palabras de ánimo a su marido.  El tenía la tentación de volver a su país y encontrar un trabajo más fácil, pero la exhortación de su querida esposa resonaba en su corazón: “Continúa, querido, continúa. ¡Sé un buen soldado de Jesucristo!”  El hombre desde luego, continuó y sirvió al Señor fielmente por muchos años y muchas iglesias fueron establecidas en aquella región.

 

82           NO OLVIDES DE SU MUERTE

 

              José Domingo, un cristiano contó esta historia a un amigo.  Cuando era un niño, hace más de 40 años, mi hermano menor fue gravemente herido en un trágico accidente.  Una carretera pasaba al lado de su casa y muy raramente se veía un automóvil en ella.  Pero un día, mientras su hermano la cruzaba en bicicleta, un coche vino velozmente atropellándolo y matándolo.  El señor Domingo dijo: “Después, cuando mi padre recogió la aplastada bicicleta, le oí sollozar por primera vez en mi vida.”  Se la llevó al granero y la puso en un lugar que raramente utilizábamos.  El terrible dolor de mi padre fue disminuyendo con el paso del tiempo, pero durante muchos años, cuando veía esa bicicleta, las lágrimas empezaban a bajar por sus mejillas".  El hermano Domingo continuó, “Desde entonces, he orado frecuentemente: Señor, mantén el recuerdo de tu muerte claramente en mí.  Cada vez que participe de tu cena, que mi corazón se agite como si hubiese ocurrido ayer.  No permitas que la Cena del Señor se convierta en una mera formalidad, sino que sea siempre una dulce y conmovedora experiencia.”

 

 

64           MARTIRIO

 

              El mártir es el que da testimonio hasta la muerte.  Muchas veces el cristiano debe aprender a morir a sí mismo.  Por ejemplo, cuando alguien con muchos talentos, que puede llegar a ser famoso, lo deja todo para quedar desconocido, anónimo, por dedicarse a predicar la verdad de la Palabra de Dios, es realmente un mártir, pues ha muerto a su yo y al mundo.

 

49           NO DIEZ VOLUNTARIOS: ¡TODOS!

 

              En cierta ocasión Napoleón Bonaparte se paró delante de sus soldados, y dijo: “Necesito diez hombres para que desempeñen una misión peligrosa, en la cual probablemente morirán. ¡Adelante, voluntarios!” No solamente diez hombres, sino todos los cien que estaban allí, dieron un paso al frente en respuesta a la petición de su emperador. ¿Cuántos cristianos son listos para servir a su Señor, como lo fueron Caleb y aquellos soldados de Napoleón?

 

50           UNA MADRE CHINA CUMPLE SU PROMESA A DIOS

 

              Un pastor chino refiere que una mujer china, cristiana, era miembro de la iglesia que él pastoreaba. Esa señora no tenía hijos, y oró fervorosamente a Dios pidiéndole un niño. Dios contestó esas oraciones, y le concedió el hijo que había pedido. Entonces fue al templo, y delante de la iglesia que estaba allí reunida dio gracias a Dios por esa dádiva, y como testimonio de gratitud entregó una ofrenda que equivalía a cinco dólares. Unos meses después la madre regresó y llevó al niño para consagrarlo a Dios delante de la congregación, y por este acto que ella consideró como un privilegio, y como testimonio de su gratitud a Dios entregó una ofrenda equivalente a diez dólares, cantidad que significaba un verdadero sacrificio para ella. Dos años después ese niño enfermó y murió. ¿Qué hizo la madre? Se presentó ante la iglesia y dio una ofrenda equivalente a veinte dólares para mostrar su gratitud a Dios por haber tenido ese niño, porque él pertenecía a Dios, porque ya estaba en los cielos con el Salvador y porque algún día ella volvería a ver a su hijito.

 

41           DIO PARA EL TEMOR

 

              En el año 1735 Juan Wesley viajó desde Inglaterra a la Colonia de Georgia en las Américas. En medio del Atlántico el navío encontró una tempestad que puso en peligro la vida de los tripulantes y de los pasajeros. Juan Wesley se encerró en su cuarto; pero allí pudo oír el canto de un grupo de moravos que, no teniendo recursos para pagar la comodidad de unos camarotes, tuvieron que quedarse en la cubierta y sufrir la furia de la tempestad. Después el señor Wesley preguntó a uno de los moravos cómo ellos y sus niños podían cantar en circunstancias tan terribles. El moravo le contestó con una pregunta: “Señor Wesley, ¿conoce usted a Jesucristo?” Para el creyente, Jesús echa fuera todo el temor.

 

42           LUGAR PARA JESÚS   Lucas 2:7

 

              La señorita Mildred Cabell cuenta de un hotel singular donde ella respiró una deliciosa atmósfera de paz. Respondiendo a una pregunta, la propietaria, en cuyo rostro se revelaba la más grande amabilidad, dijo: “Cuando compramos este hotel, acabábamos de dejar a Jesús entrar en nuestro corazón, y cuando inspeccionamos todas las cosas, mi esposo y yo llegamos a la conclusión de que no había lugar para Jesús y al mismo tiempo para muchas otras cosas que los hoteles siempre tienen. Así pues, suprimimos el salón de billares, el salón de baile y el salón de juego, y perdimos muchos clientes. Algunas veces nos sentíamos fuertemente tentados, porque nos parecía que ganaríamos mucho dinero en caso de que no nos apegáramos a estas reglas; pero siempre que esto sucedía caíamos de rodillas y decíamos: Señor, en este hotel habrá siempre lugar para ti.”

 

46           UN PRINCIPIO QUE PAGO   Filipenses 4:13

 

              Dios honra a hombres que cumplen Su Palabra seriamente. Stephen Girard, millonario de Filadelfia,  un sábado pidió a sus empleados que vinieran el día siguiente para descargar un navío que acababa de llegar.  Un hombre joven caminó hasta el escritorio y dijo al Sr.  Girard, “No puedo trabajar mañana.”           “Muy bien, señor,” le dijo, “va al escritorio del cajero y él pagará su último sueldo.”

              Por tres semanas el joven anduvo con paso fuerte en las calles buscando trabajo. Un día un presidente del banco preguntó al Sr. Girard si podía nombrar a una persona satisfactoria para cajero de un banco nuevo.

              Después de reflexionar,  el Sr Girard nombró a este joven.  “Pero yo sé que Ud. lo despidió?”  “Si yo lo hice, era la respuesta, porque me dijo que no trabajaría el domingo.  El hombre que pierde su situación por sus convicciones es un hombre a quien si puede confiar su dinero.”

 

54           HONRANDO EL DIA DEL SEÑOR

 

              Se cuenta de Eric Liddell, quién ganó la carrera de cuatrocientos metros en los juegos olímpicos de 1936 celebrados en París, que cuando supo que tenía que correr en el día del Señor rehusó competir, diciendo: “Me opongo a los deportes en Domingo”, así se eliminaba a sí mismo.

              La prensa deportiva de Europa lo criticó, y recibió el escarnio y la crítica de todas partes, aún de los periódicos de su propio país.  Pero la actitud de tan notable atleta tuvo su efecto y la carrera se corrió días después, entre semana.

              El dice: “Recuerdo que cuando me disponía yo a correr en las pruebas finales, el instructor me dio una notita.  La abrí y leí las palabras: 'Yo honraré a los que me honran.'  Esta fue la promesa de Dios. El me ayudó y yo gané.”  Y el público que lo había condenado cambió su opinión y le dio un gran aplauso.

 

111         SIRVIENDO AL SEÑOR DONDE ESTAMOS

 

              Una viuda anciana, limitada en sus actividades, tenía grandes deseos de servir a Cristo.  Después de orar acerca de ello, decidió que a pesar de no poder ser capaz de ir de casa en casa para distribuir tratados o testificar, todavía podía tocar el piano.  Al día siguiente colocó este pequeño anuncio en el Oak-land Tribune: "Pianista tocará himnos por teléfono a diario a los que estén enfermos y desesperados - el servicio es gratis".  El anuncio incluía el número de su teléfono.  Cuando la persona llamaba, ella preguntaba inmediatamente: "¿Que himno quisiera escuchar?"  Durante mucho tiempo tocó para varios cientos de personas deprimidas y solitarias.  Muchos de ellos abrieron sus corazones a ella, y ella pudo ayudarlos y alen-tarlos.  Mas tarde ella dio este testimonio: "Este servicio llegó a ser la cosa más satisfactoria que jamás em-prendí en mi vida".  Cuando una persona tiene deseo de servir a Cristo, hay siempre puertas a entrar si buscamos con todo el corazón.

 

113         UN NIÑO RESPONDE A LA LLAMADA DIVINA

 

              Después de muchos años de servicio en Sudáfrica, el famoso misionero Robert Moffat volvió a Escocia para reclutar ayudantes.  Cuando llegó a la iglesia una fría noche de invierno, se quedó desalentado al ver que solamente un pequeño grupo se hallaba allí para oirle.  Lo que más le preocupó era que los únicos asistentes eran un grupo de damas.  Aunque estaba agradecido por el interés  de ellas, él había elegido Proverbios 8:4 "Oh hombres, a vosotros clamo".  Desalentado casi no se dio cuenta de un pequeño niño que estaba accionando el fuelle del órgano.  Moffat se sintió frustrado al dar el mensaje, porque daba cuenta de que muy pocas mujeres podrían soportar la rigurosa vida en las junglas subdesarrolladas.  Pero Dios obra de maneras misteriosas.  Aunque nadie se presentó aquella noche, el jovencito que ayudaba al organista quedó profundamente conmovido por el reto.  Como resultado, le prometió a Dios que seguiría los pasos de este misionero pionero.  Y se mantuvo fiel a su promesa.  Cuando creció, se fu a auxiliar las tribus no alcanzadas de Africa.  Su nombre era David Livingston.

 

128         CONSAGRACION

 

              Un pollo y un cerdo estaban paseando cerca de una iglesia y miraban un cuadro de avisos, el título del sermón era, "¿Como es que podemos ayudar a los pobres?"

              "Yo se", dijo el pollo, "Vamos a preparar para ellos una cena con tocino y huevos".  "Nada de eso", respondió el cerdo.  "Para Ud. seria apenas una ofrenda; pero para mi seria una consagración total."

 

165         VIENDO JESUS

 

              Había un niño de cuatro años que una mañana dijo a sus padres: "No me levantaré hasta que vea a Jesús".  Al principio ellos no entendieron lo que quiso decir, pero entonces el pequeño señaló un cuadro colgado en la pared.  Era una pintura representando a Cristo.  El muchacho no se levantaría hasta que no hubiera suficiente luz para ver el rostro de Jesús.

              Sus padres aprendieron una importante lección a no empezar jamás el trabajo cotidiano hasta que primero no hubieran "visto a Jesús" en un período de meditación y oración.

 

170                       SIGUIENDO SU VOLUNTAD

 

              Cuando John Henry Jowett era un joven, estaba tan absorto en estudiar una carrera de leyes que no consultó al Señor acerca de su vocación.  Un día encontró a su antiguo instructor de Escuela Dominical, quien le preguntó qué iba a hacer con sus muchos talentos.  Jowett respondió que estaba estudiando para ser abogado.  Decepcionado, su amigo dijo: "Durante años he estado orando para que entraras en el ministerio".  Esto sorprendió al inteligente joven estudiante y le dejó pensativo.  Más tarde Jowett escribió: "Entonces busqué la voluntad de Dios en oración y reverentemente obedecí Su llamado.  Ahora después de 35 años en Su servicio, puedo decir que nunca he lamentado mi decisión de seguir Su voluntad.

 

193                       DOS GRANJEROS       Santiago 1:22

 

              Es bueno ser salvos y saberlo, ¡pero es mejor ser salvos y demostrarlo!  La historia de dos granjeros nos ilustra esta verdad.  Un hombre iba a la iglesia cada domingo con toda fidelidad.  Tenía la costumbre de tener devociones en familia cada mañana, aun cuando tenía en casa jornaleros temporalmente.  Una vez, uno de ellos volvió a comprar almíbar y al verterlo el granjero de la medida al recipiente, un doble fondo que tenía la medida se desprendió y cayó al suelo.  El asunto se divulgó rápidamente y muy pronto todos habían perdido la confianza en él.

              En el mismo vecindario había otro granjero, también miembro fiel de la iglesia, que solía vender huevos semanalmente en el mercado.  Algunas veces no tenía mercancía suficiente para todos sus clientes, por lo cual la pedía a su vecino.  Sin tener en cuenta la hora, o el estado del tiempo, siempre subía a la colina donde vivía el vecino para pagarle exactamente lo que le debía de los huevos.  Cuando le decían que no debía ir expresamente, siempre respondía: "Quiero pagarte esta noche porque puedo morir antes de la mañana, o se puede quemar la casa y perderse el dinero y me gusta arreglar todas las cosas antes de meterme en la cama".  Este hombre falleció hace muchos años, pero aún hoy sus vecinos hablan de su honradez y de su amabilidad.  Su influencia cristiana sigue viva para bendición de los que conocieron.            H.G. Bosch

 

195                      TE AMO, JESUS

 

              "Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida".   Apoc. 2:10    

              Cuando Corea del Norte cayó en poder de los comunistas, todos los cristianos de un publecito fueron obligados a reunirse en su iglesia.  El edificio era sencillo y tenía un retrato de Jesús en la pared. Cuando los soldados entraron, lo pusieron en el suelo.  Todo aquel que no quisiera ser fusilado tenía que adelantarse y escupir en el retrato.  Los cuatro primeros así lo hicieron.  Después una joven pasó, se inclinó y limpió el retrato, diciendo tiernamente: "Te amo, Jesús".  La sacaron de allí y pronto se escuchó el fragor de los tiros.  Para ella no se trató en ningún momento de la profanación de un objeto sagrado, sino del amor por la Persona allí representada.  Para ella escupir el retrato de Jesús era lo mismo que negarle.  Ella pagó el supremo sacrificio por su fe, pero su recompensa será grande en el cielo.

 

199                       LA ALFOMBRA ANDRAJOSA

 

              Un predicador fue invitado por un matrimonio que tenía dos hijos adolescentes.  Cuando entró en la casa inmediatamente percibió que era un hogar acogedor y amoroso.  Durante la visita se dio cuenta de que la alfombra del salón estaba muy gastada, casi andrajosa y se preguntó por qué.  Antes de irse, la madre contó algo que explicaba la condición de la alfombra.  Sucedió que un día estaban varios muchachos de la calle junto con los suyos jugando en el salón.  Ella prefería que se fueran a jugar a otra parte, y les dijo que se marcharan. "¿Dónde podremos ir?", preguntaron los chicos.  "A tu casa", dijo la madre, señalando a uno de ellos.  "No puede ser", contestó el chico, "no se nos permite invitar a otros niños a casa".  Dirigiéndose a otro, preguntó: "¿En la tuya?".  "Tampoco, mi madre no nos deja jugar en el salón."  Esta madre percibió rápidamente que la suya era la única casa donde los chicos sentían y lo pasaban bien.  Desde ese día, siempre fueron más que bienvenidos.  "Después de escuchar la histora," dijo el predicador, "esa alfombra deshecha parecía hasta hermosa, como si se hubiera gastado de hacerle bien a los chicos."

 

200                       SOLO EL MEJOR

 

              En India antes de la Segunda Guerra Mundial había una escuela cristiana de prestigio dirigida por los misioneros ingleses.  Cada Navidad los chiquillos recibían regalos de los niños ingleses.  La niñas, muñecas, los chicos, un juguete.  Cierto día, un médico de un hospital cercano fue el encargado de repartir los regalos.  En el transcurso de la visita les habló de los muchachos de un pueblo pobre donde los niños nunca habían oído hablar de Jesús.  Les sugirió, además, si les gustaría darles algunos de sus juguetes viejos.  Le gustó la idea y la aceptaron inmediatamente.  Una semana más tarde el doctor regresó a recoger los regalos.  Fue algo inolvidable.  Uno por uno los chiquillos  se pusieron en fila y entregaron los juguetes.  Para sorpresa del médico, todos dieron los regalos nuevos que acababan de recibir pocos días antes.  Al preguntar la causa,  una de las niñas contestó: "Pensando en lo que Dios nos dio con su Hijo, ¿Cómo podemos darle algo que no sea lo mejor?".

 

213                       "JENNY ESTA ALLA"

 

              Un matrimonio cristiano tenía sólo una hija.  Ella trabajaba con una compañía que la enviaba a distintos países en comisión de trabajo.  Ella tenía de costumbre de escribirles a sus padres cada vez que llegaba a un nuevo lugar, y sus padres se interesaban por saber más de esos lugares y se informaban en revistas y en libros.  Una vez, estando ella próxima a salir para Europa por lo que se sentía sumamente feliz, se enfermó y murió.  Sus padres, entonces, le pidieron al pastor que les hablara del cielo.  Su padre dio un testimonio en el servicio fúnebre y dijo: "Siempre hemos buscado información acerca de los países que nuestra hija ha visitado; confesamos que no estudiábamos la Biblia tanto como debíamos hacerlo.  Pero ahora hemos leído todo lo que la Biblia dice acerca del país celestial, y ahora sabemos más de ese bellísimo lugar donde Jenny está."            Bárbara de Hintze

 

223                       SU HABITO LOS IMPRESIONO

 

              Un muchacho que iba de viaje en tren en carro pulman causó una gran impresión en dos hombres de negocios.  Sus padres fueron a la estación a dejarlo, y cuando el muchacho se quedó solo en el carro abrió su valija, sacó su Biblia y sentándose en la orilla de la cama empezó a leer.  Aunque los demás se quedaron mirándolo, cuando terminó la lectura cerró la Biblia y se arrodilló junto a la cama y oró antes de acostarse como era su costumbre.

              Dos hombres de negocios que vieron todo esto se impresionaron mucho con la escena y se convencieron de que también ellos tenían la necesidad de orar.  Uno de ellos dijo que hacía mucho tiempo que no había presenciado una escena semejante, y reconoció que se había apartado de las enseñanzas que había impartido su piadosa madre.  El acto del muchacho creó en el corazón de aquel hombre un deseo de volver a practicar aquellas enseñanzas.  Se cuenta que más tarde estos dos hombres de negocios encontraron su paz con Dios y fueron fieles siervos del Señor en una iglesia en su ciudad.

 

237                       UN DRAMATICO LLAMADO

 

     Cuando  el Dr. Alejandro Duff, misionero a la India regresó a Escocia ya enfermo, y con planes de morir con los suyos, se presentó a una reunión de miles de oyentes, con el propósito de estimular a los jóvenes a ir a la India y ocupar el lugar que él estaba dejando vacío. 

              A pesar de sus esfuerzos, no hubo repuesta, la gente no parecía interesada.  El esfuerzo del veterano misionero fue tan fuerte que allí mismo en la plataforma se desmayó.  Rápidamente un médico pasó para examinarlo, el cual se dio cuenta de que el corazón de Duff estaba sumamente débil.  Aun así Duff insistió en que se le permitiera terminar su discurso, y haciendo esfuerzos increíbles, con el médico de una mano y un ayudante de la otra, se puso de pie y fue conducido hasta el púlpito, donde continuó el discurso que su desmayo había interrumpido.

              "Si la reina Victoria nos hablara y llamara voluntarios para ir a India, estoy seguro de que cientos de nuestros jóvenes responderían, ¡presente!  Pero cuando el que llama es el Rey Jesús, entonces nadie escucha, nadie tiene interés en el llamado.  Por tanto, yo anciano y agotado como me encuentro, no tengo

otra alternativa que regresar a la India, a si las fuerzas no me alcanzan para predicarles, entonces buscaré un lugar donde recostarme a orillas del Ganges, para esperar la muerte, y testificar de esa forma a la gente de la India que Escocia tiene por lo menos un hombre que les ama y tiene interés en sus vidas".

              La reacción no se hizo esperar, jóvenes que estaban sentados en la congregación se pusieron de pie y gritaron: "¡Nosotros iremos!"

 

242                       SE PARECIA A CRISTO

 

              Un misionero llegó a una pequeña aldea y comenzó a predicar sobre Jesús.  Cuando terminó su mensaje se le acercó un niño y le dijo:

              --Yo conozco a ese hombre del que usted estaba hablando, él vive aquí en la aldea.

              --¿Cómo dices? ¿Que el hombre de quién yo hablaba vive aquí con ustedes? ¿El Señor Jesucristo? --- preguntó el predicador.

              --Si, él vive aquí --respondió confiado el niño.

              --¿Tú sabes dónde vive? --insistió el misionero.

              --Claro que sí, El es mi amigo.

               --¿Me llevas con El?

              --Sí, desde luego, vamos.

              Atravesaron la pequeña aldea y se internaron en una hermosa arboleda.  Entre los árboles apareció la pequeña cabaña frente a la cual estaba sentado trabajando un anciano.  El misionero lo saludó y se puso a platicar con él; y pronto descubrió que el hombre era un fiel cristiano, tan fiel era, que se parecía a Jesús.  El era diferente y su conducta estaba en armonía con las demandas de Dios.

 

249                       MURIO SIN SABER

 

              Un dedicado pastor que trabajó durante años en una iglesia sin ver muchos resultados.  A su muerte los miembros del rebaño trataron de consolar a la viuda con todo tipo de alabanzas y alusiones al marido y a su obra.  Le mandaron carísimos ramos de flores y pensaron en publicar un libro con todos sus sermones. 

              La pobre mujer, llorando, dijo: "Si hubieran ustedes hecho esto un poco antes, ¡cómo le habrían ayudado! Murió sin saber lo que ustedes le amaban"

 

247                       EL ARTE DE LILIAS TROTTER
          

              Pocas personas han oído hablar de Lilias Trotter, pero no tenía que ser así.  Una joven estudiante de arte en Inglaterra en el siglo XIX, Trotter tenía un gran talento como pintora.  El bien conocido artista y profesor  John Ruskin lo reconoció, la tomó bajo su tutela, y vio cómo su habilidad se desarrollaba en poco tiempo.  En una carta dijo que ella era “la mejor de sus alumnas”.  Trotter iba a convertirse en la próxima protegida de renombre de Ruskin.

              Pero no había de ser.  Para Trotter, la vida no podía estar confinada al arte  Se interesó en el trabajo espiritual y empezó a ministrar a prostitutas.  En 1887 escuchó a un misionero de Argelia hablar y respondió al llamado de Dios para llevar el evangelio a Africa.

              Trabajó en Argelia durante 40 años en un ministerio fiel, donde Dios le dio muchas oportunidades de usar su talento.  Captó la belleza del país en la brillantes acuarelas que adornaban sus libros y cartas.   Muchas pensaban que había gastada su vida y talento inútilmente, pero su recompensa en el cielo será grande.

 

255   UN DRAMATICO LLAMADO 

 

    Cuando  el Dr. Alejandro Duff, misionero a la  India regresó a Escocia ya enfermo, y con planes de morir con los suyos, se presentó a una reunión de miles de oyentes, con el propósito de estimular a los jóvenes a ir a la India y ocupar el lugar que él estaba dejando vacío.   

    A pesar de sus esfuerzos, no hubo repuesta, la gente no parecía interesada.  El esfuerzo del veterano misionero fue tan fuerte que allí mismo en la plataforma se desmayó.  Rápidamente un médico pasó para examinarlo, el cual se dio cuenta de que el corazón de Duff estaba sumamente débil.  Aun así Duff insistió en que se le permitiera terminar su discurso, y haciendo esfuerzos increíbles, con el médico de una mano y un ayudante de la otra, se puso de pie y fue conducido hasta el púlpito, donde continuó el discurso que su desmayo había interrumpido. 

   "Si la reina Victoria nos hablara y llamara voluntarios para ir a India, estoy seguro de que cientos de nuestros jóvenes responderían, ¡presente!  Pero cuando el que llama es el Rey Jesús, entonces nadie escucha, nadie tiene interés en el llamado.  Por tanto, yo anciano y agotado como me encuentro, no tengo otra alternativa que regresar a la India, a si las fuerzas no me alcanzan para predicarles, entonces buscaré un lugar donde recostarme a orillas del Ganges, para esperar la muerte, y testificar de esa forma a la gente de la India que Escocia tiene por lo menos un hombre que les ama y tiene interés en sus vidas". 

   La reacción no se hizo esperar, jóvenes que estaban sentados en la congregación se pusieron de pie y gritaron: "¡Nosotros iremos!"

 

CRITICAR

 

81           COMO CONTROLAR LA LENGUA

 

              Juan Wesley estaba profundamente molesto por las personas que parecían disfrutar criticando a los demás, especialmente a aquellos que están en la obra del Señor.  Una vez, mientras estaba predicando, vio a una mujer en la congregación que era conocida por su actitud de crítica.  Durante todo el culto estuvo sentada mirando la nueva corbata del Sr. Wesley.  Cuando terminó la reunión, se dirigió hacia él y le dijo: “Señor Wesley, las líneas de su corbata son demasiado largas. ¡Es una ofensa para mí!”  El predicador preguntó sí alguna de las señoras presentes tenía unas tijeras en su bolso.  Cuando se las entregaron, se las dio a su crítica y le dijo que cortara las líneas a su gusto.  Después de que la hubo cortado hasta casi cerca del cuello él le dijo: “¿Está segura de que están bien ahora?”  “Sí, esto está mucho mejor.”  “Entonces - dijo Wesley -, déjeme esas tijeras por un momento.  Estoy seguro de que  no importará si la corrijo un poco.  No quiero ser cruel señora, pero su lengua es una ofensa para mí.  ¡Es demasiado larga!  Por favor, sáquela fuera, me gustaría cortarla un poco.”  Por supuesto, Wesley no continuó con la idea; pero la plasmó muy claramente.

 

76           JUZGANDO A OTROS

 

              Un predicador, inventó una forma efectiva de tratar el problema de los chismosos en su iglesia.  Guardaba un libro especial con una etiqueta que decía: “Quejas de los miembros contra ellos mismos”.  Cuando alguno de ellos decía algo respecto a la falla de un hermano, él decía, “Pues ahí tienes mi libro de quejas.  Voy a apuntar lo que dices, y puedes poner tu firma al lado.  Cuando me vea con aquella persona, discutiré el asunto oficialmente con ella”.  Aquel libro abierto y el recurso de los fallos del criticador mismo, siempre tenían un efecto restrictivo.  Inmediatamente clamaría: “¡Oh no!, ¡No podría firmar una cosa así!”  En cuarenta años aquel libro fue abierto miles de veces, pero no hubo ninguna entrada.

 

36           DESVIADO POR LA CRITICA

 

              ¿Has oído lo del padre y su hijo que se llevaron el asno al mercado?  El hombre se sentó sobre la bestia y el muchacho caminaba.  La gente con quien se encontraba en el camino decían: “¡Qué cosa tan terrible!, un hombre tan grande y fuerte sentado sobre el asno, y el jovencito tiene que caminar”.  Así que el padre se desmontó y el chico ocupó su lugar.  Pronto otros observadores dijeron: “¡Qué terrible!  Este pobre hombre caminando y el chico tan joven y ágil montado”.  Ante esto, ambos se montaron en el asno, únicamente para oír decir a otros: “¡Qué cruel!, dos personas montadas sobre un asno”.  Así que ambos se desmontaron.  Pero otros transeúntes comentaron: “¡Qué tontos, el asno no lleva nada mientras que sus dueños van caminando!”  Finalmente, ¡Los dos acabaron cargando al asno!  Nunca pudieron llegar al mercado.

 

134         PRACTICANDO EL SERMON DE LA MONTAÑA        Mateo 5:44

             

              El general Robert E. Lee fue preguntado acerca de qué pensaba de un oficial compañero de armas del Ejército Confederado que había hecho algunas afirmaciones despreciativas acerca de él.  Lee dio un informe muy satisfactorio de él.  La persona que le había hecho la pregunta se quedó perpleja.  "General", le dijo, supongo que usted no sabe lo que él ha estado diciendo acerca de usted." "Lo sé", replicó Lee, "Pero usted me preguntó mi opinión acerca de él, ¡no su opinión acerca de mí."

 

167         SIGUE BRILLANDO

 

              En cierta ciudad había un juez que había sido frecuentemente ridiculizado por un engreído abogado. Cuando fue preguntado por un amigo por qué no censuraba a su agresor, contestó: "En nuestra ciudad vive una viuda que tiene un perro.  Siempre que la luna brilla, sale fuera y ladra toda la noche". Habiendo dicho esto, el magistrado cambió la conversación a otro tema.  Finalmente, alguién le preguntó,: Pero señor juez, ¿Qué pasa con el perro y la luna?"  "Oh" - respondió - "simplemente, la luna sigue brillando".

 

 

ESPERANDO

 

190                       NO ESPERAS

 

              Estábamos  pescando  en  un  lago,  los  peces picaban, y de repente sonó un ruido sordo en la distancia.  Levantando la vista vimos una negra masa de nubes por el oeste.  El rumor de un trueno nos advirtió de que una tormenta se avecinaba.  Pensé que aún había para largo, y no hice caso a mi compañero que quería volver al refugio.  Esperaba que el mal tiempo se iría al norte o al sur, pero he aquí, ¡que ahí lo teníamos!  Se levantó una brisa fresca, y a una velocidad increíble las nubes estaban sobre nuestras cabezas.  Intentamos poner el motor en marcha. ¡Imposible!  Yo lo seguía intentando mientras mi compañero remaba frenéticamente.  Las olas espumeaban, llovía a cántaros el viento de galerna llevaba al pequeño bote de aluminio de aquí para allá como un cascarón.  Como se pueden figurar, no nos ahogamos, pero yo aprendí una gran lección: ¡No esperar nunca cuando amenace la tormenta! M.R. DeHann

 

 

 

FE

 

18           LA FE NOS SOSTIENE

 

              Charles B. Howard es un hombre de Dios, predicador y profesor en el Cambell College en el Estado de Carolina del Norte de los Estados Unidos.  Su madre era tubercu­losa.  Se cuenta que  antes de nacer Charles Howard, el médico le dijo a ella que tendría que operarla para salvarle la vida.  Ella no quiso perder a su hijo, de modo que no permi­tió que la operaran.  Y murió cuando nació él, y una hermana de la madre crió al niño.  Después, cuando él ya tenía veintidós años pre­dicando la palabra de Dios, el médico que asist­ió a la madre le dijo que ella rogaba por un hijo varón, y que confiaba en Dios en que él sería un fiel siervo de Dios.  La fe no es sólo para las cosas de hoy.  Hay que confiar en Dios para todo, sea en lo de mañana o en lo de mucho más allá.. "Es, pues la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve." Hebreos 11:1

 

 

FIDELIDAD

 

24           SU VIAJE AUN NO HABIA TERMINADO

             

              Un  misionero viejo que había trabajado en África por muchos años  volvía a Nueva York.  No tenía pensión;  su salud era débil;  y ya no tenía parientes ni amigos.  El descubrió que se le reservó en la misma nave con Teddy Roosevelt, el presidente de los Estados Unidos, que volvía de uno de sus expediciones de caza.

              Nadie le prestó atención.  Miró la fanfarria que acompañó la comitiva del presidente, con todos los pasajeros tratando de mirar al famoso hombre.  Mientras la nave era movida por el océano, el misionero viejo pensó, “Algo está equivocado.  ¿Por qué yo que he dado mi vida en fiel servicio a Dios en África todo estos años y nadie me ha notado?  Aquí este hombre vuelve de una caza de animales y todos dan mucho honra a él, pero yo estoy solo.”   Cuando la nave llegó a Nueva York, una banda fue a saludar al presidente.  El alcalde y otros dignatarios estaban allí.  Los periódicos estaban llenos de la llegada del presidente, pero nadie se dio cuenta de este misionero.  El navío había llegado un día antes de lo previsto y nadie fue a encontrarlo.   Después que la muchedumbre había ido a sus casas, el misionero dejó la nave y encontró un hotel barato para pasar la noche.

              Esa noche el espíritu del hombre se rompió.  Se sintió muy solo y desanimado, “No puedo soportar esto; Dios no me está tratando justamente.” pensó el misionero.  Poco mas tarde sintió la presencia del Señor que le dijo.   “No te sientas amargado porque el presidente recibió esta gran recepción, mientras nadie fue a encontrarte a ti.  Pareció como si el Señor pusiera su mano en su hombro y simplemente dijo, Recuerda que el Presidente está en su casa, pero que su viaje no ha terminado aún,  ¡Tu no has llegado a tu hogar todavía!”   Inmediatamente el misionero reaccionó, recordando que su viaje no había terminando y que había en el cielo una mansión reservada para él que el propio Jesús estaba preparando.

              Jesús dijo en su Palabra:  “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.  Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.” Juan 14:1-4.  Sí, hay premios para los fieles en la obra del Señor, pero no necesariamente aquí abajo en la tierra. 

 

44           PERSEVERANCIA  

 

              Un buen ejemplo de esto se ve en las palabras de un pastor, W. R. Hotchkiss que fue misionero pionero en Africa:  "Sé algo de lo que es trabajar por Cristo en una tierra salvaje.  De los doce primeros misioneros enviados por la Misión al interior de Africa, yo era el único que quedaba después los doce años y medio.  Rinocerontes y leones me atacaron más de una vez, me habían rodeado guerreros con flechas envenenadas sin saber si se dispararían o no sus arcos.  Durante 14 meses no vi ni siquiera el pan y en una ocasión durante dos meses tuve que alimentarme exclusivamente de alubias y leche cortada.  Durante semanas me encontré sin las cosas más necesarias y tuve que comer desde hormigas hasta un rinoceronte.  Pero en el tremendo gozo de esta gran experiencia, estaba el gozo de  un milagro de la Palabra entrando por primera vez en una tribu que nunca había oído antes, ¡Nunca podré pensar en estos 40 años como años de sacrificio!"

 

226         CON LA MUERTE ACABA TODO

 

              "Sé fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida."  Apoc. 2:10     La muerte es tanto para el cristiano como para el no cristiano, la última línea, de la última página, del último capítulo de nuestra vida terrenal.

Pero alafinal que diferencia es para el fiel hijo de Dios, en comparación de lo que sucede con el incrédulo.

              Cierto día un cristiano conversaba con un ateo que le dijo:  yo no creo lo que ud. está predicando.   El cristiano replicó: usted me ha dicho que es lo que no cree,  dígame ahora lo que cree.

              Creo que con la muerte se acaba todo, fue la respuesta del ateo.  También lo creo, dijo el cristiano: la muerte acaba con todos sus goces, acaba con sus proyectos, todas sus ambiciones, todas sus amistades, la muerte acaba con su oportunidad de oír el evangelio, la muerte es el fin para usted.

              En cuanto a mi, la muerte acaba con toda la peregrinación en este mundo, con todas mis lágrimas, todos mis males y dolores, la muerte es el fin de todo esto.  Para mi, la muerte es el pasar y estar con mi Señor.

              Como hijos redimidos de Dios, permanezcamos fieles a nuestro Salvador, pues la muerte para el cristiano marcará el fin de nuestro dolor y desconsuelo y nos introducirá en la presencia de Aquel que nos coronará con una vida mas plena de la que jamás hayamos podido conocer.   Para el cristiano, "el acabar todo" marca en realidad un glorioso inicio.

 

230                       FIDELIDAD

 

              En la década de 1970, el mundo se sorprendió ante la noticia insólita de que un soldado japonés había sido encontrado en un bosque en las islas Filipinas.  Para él, la Segunda Guerra Mundial aún no había terminado.

              La insólita historia había comenzado treinta años atrás cuando, casi al fin de la guerra, este soldado y sus compañeros recibieron la orden de cumplir con una tarea de rutina, pero se perdieron en la selva.  La guerra llegó a su fin pero, por alguna razón, nadie se acordó de esos soldados.

              Pasaron los días, los meses y los años, dejaron de sonar las bombas, vino el período de la postguerra y el mundo continuó con su marcha normal.  Los diferentes países hicieron estatuas a sus héroes y los historiadores escribieron su versión de la guerra.  Sin embargo, el pequeño grupo de soldados se mantuvo fiel a la última orden que había recibido y poco a poco la muerte fue diezmando al grupo.

              Ocurrieron nuevos conflictos y nuevas guerras, se cambiaron modas y la ciencia de desarrolló, pero el pequeño grupo de soldados olvidados se mantuvo fiel a una causa, a una orden que en su país ya no recordaba.  Cuando al fin, por casualidad, encontraron al último sobreviviente del grupo, fue preciso también buscar a su superior para que le diera la orden de deponer las armas.

              No puedo dejar de estremecerme ante tal concepto de fidelidad, ni dejar de preguntarme cómo sería nuestro mundo hoy si cada cristiano fuera así, fiel a su Señor y a sus mandamientos. Apoc. 2:10

 

248         LA RECOMPENSA DEL VENCEDOR

 

               Después  de la guerra de Crimea, se celebró un importante acto en Londres en honor de los héroes heridos en la batalla.  La reina Victoria se encontraba presente para entregar las medallas.  Algunos soldados aparecían con las mangas vacías, otros con muletas y otros con las frentes vendadas.  Cada uno recibió la misma sonrisa dulce y la misma alta recompensa.  Al final, un soldado terriblemente lisiado le fue presentado a la reina.  Le faltaban los brazos y las piernas.  Había sacrificado más que los demás.  La reina, con lágrimas en los ojos, se adelantó y colocó la medalla en el uniforme.  Luego, inclinándose, le besó en la frente y le dijo con gran emoción: "Bien hecho, buen siervo y fiel"

 

HUMILDAD

 

119 LA RECOMPENSA DE LA HUMILDAD

 

              Hace algunos años había una pequeña universidad que necesitaba dinero.  Los edificios estaban en precario estado y los salarios eran mínimos. Un día un extraño apareció por el campus y le preguntó a un hombre, que estaba limpiando una pared, donde podría ha-llar al decáno.  "Creo que lo podrá encontrar en su casa a las doce", fue la respuesta.  El visitante fue a la dirección que le había dado y se reunió con el decáno, al que reconoció, aunque vestido de manera diferente, como el hombre al que había visto limpiando.  Al día siguiente llegó una carta con un donativo de 50,000 dólares para la universidad.  El valiente espíritu de servicio por parte del décano había atraído poderosamente al hombre.  Debido a que el benefactor vio a un hombre que no era orgulloso para ayudar donde fuera preciso, incluso aunque hiciese lo que algunos pudieran llamar una tarea humilde, fue motivado para contribuir generosamente para la escuela.

 

137                       LA HUMILDAD DEL PRESIDENTE

 

              A pesar de que su tiempo estaba lleno durante la guerra civil, Abraham Lincoln muy a menudo visitaba los hospitales para animar a los heridos.  En una ocasión vio a un joven que se estaba muriendo: "¿Hay algo que pueda hacer por ti?" preguntó el compasivo presidente.  "Por favor, escriba una carta a mi madre", fue la desfallecida contestación.  Sin que el soldado le reconociera, el presidente de la nación se sentó y escribió tal como el joven dictaba: "Mi querida madre: fui terriblemente herido durante mi servicio.  Que Dios te bendiga y a papá.  Un beso a Mary y a Juan de mi parte".  El joven estaba demasiado débil para seguir, así que Lincoln firmó la carta de su parte y después añadió una nota al pie: "Escrito para tu hijo por Abraham Lincoln".  Preguntando si podía ver la carta, el soldado se sorprendió al descubrir quién le había demostrado tanta bondad.  "¿Es usted en realidad nuestro presidente?", preguntó.  "Sí", fue la modesta contestación.  "Y ahora, ¿Hay algo más que pueda hacer?" El joven débimente contestó: "Por favor, ¿Puedo coger mi mano?  Creo que me ayudaría a llegar hasta el final".  El hombre alto y fuerte concedió su petición ofreciendo palabras calurosas y estimulantes hasta que la muerte entró con el amanecer.

 

155                       DAVID NO ERA JACTANCIOSO

 

              Hace poco me di cuenta que en ninguna parte de los Salmos hace referencia David de su victoria sobre Goliat.  Si ella hubiese acontecido en el día de hoy, inmediatamente hubiera aparecido un libro sobre el suceso.  No sé cuantas poesías se habrían escrito sobre las hazañas de este hombre maravilloso. Hubiera tenido que dar cientos de conferencias, y podría haber agregado a su nombre las iniciales G.M.G....Gran Matador de Gigantes.  Así es la cosa hoy:  gran evangelista, gran teólogo, gran obispo.... etc.   M.De Hann

 

 

 

IGLESIA

 

79           MAS FUEGO EN EL HORNO

 

               Mientras un músico afinaba su instrumento antes de un concierto lo mantuvo unos segundos delante de un flamante fuego. Le preguntaron por qué hacía eso,  y respondió: “Parece que no puedo sacar ninguna música mientras está frío”.  De forma semejante los hijos de Dios no pueden producir la música de un sincero servicio, cuando sus vidas están espiritualmente frígidas y no responden.  En efecto, su falta de entusiasmo también afectará a la iglesia, como ilustra la siguiente  historia: -Un día de invierno, un chico estaba de pie,  temblando de frío, en la cocina.   Mirando a su padre exclamó: “Papá me gustaría que pusieras más contadores en toda la casa.  Así tendríamos más calor”.  El padre sonrió ante la idea de su hijo porque sabía que lo que hacía falta realmente era más fuego en el calentador.

              Muchas personas piensan que lo que la iglesia necesita es crear más comités, adaptar nuevas resoluciones, o cambiar miles de cosas, para tener nueva vida.  Pero ellas no reconocen que lo que realmente necesitan es un renacimiento del sagrado celo en el alma de cada miembro.

 

72           DIA DEL SEÑOR

 

              Un pastor hablaba con uno de los miembros de la Iglesia que acostumbraba violar el día de descanso, por no poder arreglar sus asuntos en tal forma que pudiera consagrarlo ese día al Señor.  El miembro para defenderse robustecía su alegato con estas palabras: “¿Acaso no dijo Cristo que si el buey de alguno se caía en un hoyo en ese día teníamos la obligación de sacarlo?”

              El pastor repuso inmediatamente:  “Está bien, si el buey se cae en un hoyo un domingo.  Pero si el buey se cae todos los domingos, lo mejor será tapar el hoyo para que no se siga cayendo.”

 

63           FIDELIDAD PARA CON TU IGLESIA

 

              A un pastor le pidieron que definiera lo que en su opinión era la "asistencia fiel a la iglesia".  Su respuesta fue: “Todo lo que puedo decir es que apliquemos la misma medida de fidelidad que normalmente usamos en otras áreas de nuestra vida.

Después de todo, no es mucho pedir.  Veamos estos ejemplos:

              Si no se presenta con regularidad diaria al trabajo, ¿le llamará el jefe fiel?

              Si no paga sus deudas o atiende a sus compromisos con puntualidad, ¿lo excusarán los demás y le llamarán fiel?

              O qué, ¿Si su automóvil no funciona bien con regularidad o no quiere arrancar por las mañanas, se sentirá feliz con él y lo considerará fiel?

              ¿Qué pensará de la esposa que frecuentemente inventa muchas excusas  para no tener lista  la cena?

              Si aparece por el templo las suficientes veces para mostrar que todavía sigue interesado, pero no todas las veces necesarias para involucrarse personalmente, ¿ES USTED FIEL?”

 

1            EL NO PUEDE IR A LA IGLESIA 

 

              Aconteció un miércoles, en una noche de culto  de oración en la iglesia. Dos herma­nos estaban lejos de la ciudad pescando. De repente uno de ellos dijo: “No debemos estar aquí pescando; mientras nu­estro pastor y congregación están en la igl­esia orando,   nosotros t­ambién debemos estar junto con ellos”. El otro  respondió: “­Bien, si yo estuviese en casa,   yo no podría ir a la ig­lesia esta noche”. ¿Por qué? “Porque mi esposa está enfer­ma.”

 

2            DIOS ES PRIMERO

 

     Enferma, una señora fue a un médico. Este después de examinarla, le dio una receta, haciendo la sigui­e­nte advertencia:

        MEDICO:"Ahora por seis me­ses, reposo abso­luto. No debe salir de casa."

     SEÑORA: "Pues si doctor. Sucede que soy cre­yente ...y la igle­sia, ¿Cómo le voy hacer?".

     DOCTOR: "la iglesia puede pasar muy bien sin la señora".

     SEÑORA: "Si, yo sé, pero yo no puedo pasar bien sin ir a la iglesia."

 

3            PARABOLA DE LA IGLESIA MUERTA 

 

              Una persona llamó a un pastor diciendo que quer­ía ser miembro de la igle­sia, pero  ex­plicó que no quería asis­tir a todos los cul­tos de todas las semanas, no quería estudiar la Biblia, no quería hacer visi­tas, no que­ría evan­gelizar a los perd­idos y no quería servir como líder en la igle­sia.  El pastor elogió a la persona por el deseo que tenía de ser miembro de una iglesia, pero le ex­plicó, que la iglesia que estaba bus­cando se encontraba en otro barrio de la ciudad.  La persona anotó la dirección de la i­glesia y decidió hacer una visita a su lo­cal.  Cuando llegó a la dirección de la iglesia, se en­contró con un resultado natu­ral de su propia actitud, allí estaba un templo abando­nado, vacío y pronto para ser demolido.

 

28           NO SE NECESITA INVITACIÓN

 

              Un miembro de iglesia que espera ser invitado a servir en su propia iglesia, es como aquel miembro de una familia que espera a ser invitado para ayudar en las tareas de su propio hogar.

 

47           TESTIGOS MUDOS

 

              Cierto predicador vio entre los oyentes sentados en los últimos asientos un hombre con el sombrero puesto. Indicó el caso al diácono. Este se acercó al hombre para pedirle que se quitara el sombrero. Así lo hizo.

              Gracias a Dios, dijo el hombre, pensaba que esto surtiría efecto. Hace seis meses que asisto a los cultos de esta iglesia, y usted es la primera persona que me ha dicho una palabra... ¡Cuánta frialdad y egoísmo!

 

147         EL DESCUIDO DE UN PADRE

 

              Como padre, me ha impresionado mucho un relato que se ha publicado hace poco en los diarios de esta nación.  Un domingo, un padre salió a pasear en el campo con su hijito.  Como hacía calor, el hombre se acostó a la sombra de un árbol y el niñito siguió corriendo y jugando, cortando hermosas flores, que luego llevaba al padre.  Por fin éste se durmió, y mientras dormía el niñito se alejó de él.  Cuando despertó, lo primero que hizo fue buscar al hijo.  Luego de mucho andar, llegó al borde de un precipicio, y mirando hacia abajo, vio entre piedras y zarzas el cuerpo sin vida del niño.  Bajó hasta donde estaba, y tomándolo, decía a gritos que él era el asesino, pues mientras dormía, el chico se había caído en el precipicio.

              Mientras leí el relato, pensé que era un cuadro de lo que acontece en la iglesia de Dios.  ¡Cuántos padres y cuántas madres, cuántos hombres y mujeres están durmiendo, mientras sus hijos van acercándose al terrible precipicio que termina en el infierno!  Padres y madres que me escucháis, ¿Donde están vuestros hijos en esta noche?                                 D.L. Moody

 

 

INCREDULOS

 

34           HENRY W. BEECHER Y EL TONTO

 

              Henry Ward Beecher recibió en un sobre un pedazo de papel en el cual estaba escrita únicamente la palabra: "TONTO". Seguramente la intención era ofender al señor Beecher; pero el gran predicador se dirigió a la congregación y le dijo: “He recibido muchas cartas en las cuales ha habido algún mensaje, aunque quienes me las han enviado no han firmado con su nombre; pero esta es la primera ocasión en que recibo una carta con firma y sin mensaje; la firma dice: "Tonto"..”

 

148         LA ATEA ALEMANA

 

              En la ciudad de Hanover en Alemania está el sepulcro de una condesa que negaba la existencia de Dios y se reía de la sola idea de la resurrección.  Para indicar cuál era su desprecio por el cristianismo, ordenó que a su muerte se hiciera su tumba de sólida mampostería cubierta de grandes piedras unidas por gruesas grapas de acero.  Sobre esta tumba grabaran palabras de desafío que decían que por toda la eternidad ella no sería abierta.

              Un día una semilla cayó en una de las grietas del sepulcro, y pronto comenzó a crecer una plantilla.  Luego, como si la Naturaleza se hubiese querido reír de la orgullosa atea, poco a poco las raíces fueron penetrando por debajo de los sólidos bloques de piedra, levantándolos y sacándolos de su lugar.  Aunque apenas han pasado algunas generaciones desde que el sepulcro fue sellado, una semilla insignificante ha hecho aquello que en un desafío la atea exigió que Dios hiciera.

 

156                       ALGUNOS DICEN: "NO HAY DIOS"

 

              Algunos hombres dicen: "No hay Dios".  Todas las maravillas que te rodean son accidentales.  No fue una mano todopoderosa la que creó mil billones de estrellas.  Se hicieron solas.  La superficie de la tierra y la tierra que cultivamos, sin la cual no podríamos cultivar vegetales, y sin la cual no habría hierba para los animales, cuya carne es nuestra comida; todo ello es accidental.  La capa de aire que nos envuelve,  de sólo 80 Km. de espesor y con la exacta densidad para soportar la vida humana, es tan sólo una ley de física.  El agua se dilata al enfriarse mientras que otras sustancias se contraen.  Esto hace que el hielo sea más ligero que el agua, lo que permite que flote en la superficie.  De lo contrario, el hielo en los lagos sería sólido hasta el fondo y los peces no sobrevivirían.  El día y la noche ocurren porque la tierra gira sobre sí misma a una determinada velocidad sin pararse.  ¿Quién hizo este arreglo?  ¿Quién ha dado la inclinación para que tengamos las estaciones?  El fuego solar no gnera demasiado calor para que no nos quedemos fritos, pero lo suficiente para que no nos helemos.  ¿Quién mantiene su fuerza?  El corazón humano late por unos 70 u 80 años sin fallar.  ¿Cómo consigue el suficiente descanso entre latidos?  Un riñón filtra las impurezas de la sangre y mantiene lo bueno dentro del cuerpo.  ¿Cómo distingue una cosa de otra?  ¿Quién dio flexibilidad a la lengua para formar palabras?  ¿Quién creó el cerebro para entenderlas?  ¿Es todo accidental?  ¿No hay Dios?  Esto es lo que algunos dicen.

 

252    ¿QUIEN ES JESUS PARA TI?

 

   En mis años de estudiante escuché muchas opiniones sobre quién era Jesús.

   Mi maestro solía decir que Jesús era un filósofo; el señor de la tienda donde mis padres hacían sus compras decía que Cristo era un sabio; mi dentista me dijo un día que Cristo era un gran pensador; y Osvaldo, un chico revolucionario me platicó que Cristo había sido el primer comunista.

   Sin embargo, lo que me ayudó a mí y a mi familia fue descubrir que Cristo era el Hijo de Dios, enviado al mundo para salvarme.José I. Gonpez

 

 

INFIERNO

 

62           EL CHILE Y EL INFIERNO

 

           Se cuenta de un evangelista hispano, de origen mejicano, que residía y ministraba especialmente en Texas, que cuando le llamaban a predicar en una iglesia de habla inglesa, pensando que seguramente le invitarían a comer, y debido a que la comida nunca le salía tan sabrosa como la mexicana, siempre llevaba unos cuantos chiles picantes en un bolsillo de su saco.

              Una vez un pastor de una iglesia de habla inglesa le invitó a comer en su hogar.  Allá se fue el evangelista hispano con sus chiles picantes en el bolsillo.  Nada más sentarse a la mesa, sacó sus chiles picantes y los puso junto el plato.  Su anfitrión, llevado por la curiosidad y al ver con que gusto comía, le pidió un chile.  Así lo hizo y pronto el colega anglo se metió, ni corto ni perezoso, un chile completo en su boca.  Al poco de empezar a masticarlo notó que le ardía la boca y salió corriendo a la cocina para enjuagarse con abundante agua.

              Al volver al comedor, puso la manos sobre el hombro de su buen amigo y compañero, y muy solemne le dijo: “¡Angel, yo  sabía que usted creía en el infierno, pero lo que ignoraba es que lo llevara en el bolsillo!”  Aquel buen hombre parece que sacó la conclusión de que así de ardiente y picante debía ser el infierno.

 

JESUS

 

106         BAJO PARA SALVAR

 

              Cuando el príncipe de Gales visitó la India hace muchos años, toda la gente quedó prendada del esplendor de su grandeza.  Su nombre estaba en cada lengua, y recibió grandes honores.  Cuando llegó el momento de regresar a Inglaterra, un gran número de personas, incluyendo hombres lustres, fueron a la estación de ferrocarril para despedirle.  Desde militares de alta graduación a grandes comerciantes, todos tenían los ojos en él, mientras estaba parado esperando el tren que llegara.  De repente, el príncipe vio a un niño pequeño en el carril.  Reconociendo el peligro, en un instante corrió hacia allí y levantó al niño en sus brazos.  Cuando la gente vio a su visitante real bajar para salvar al niño, los gritos de admiración saltaron.  Fue exaltado a sus ojos aún más que antes.

              Esta historia nos recuerda del Príncipe de Paz de la línea de David que se llama Jesús.  El gran Dios de  los cielos y tierra, bajó a este mundo rebajándose a ser hombre.  El sufrió la muerte de la cruz, para poder salvar no solo un niño inocente, sino a todos los pecadores que le odiaban sin motivo.  Jesús vino a buscar y a salvar a todos los pecadores con el precio de su vida. (Lucas 19:10)

 

110         ¿EL CIELO SIN JESUS?

 

              El bien conocido John W. Peterson ha escrito miles de himnos evangélicos.  Cuando empezó a componer melodías y versos se encontró en ocasiones con rechazos por parte de los editores.  Una de tales ocasiones fue especialmente pertubadora.  Acababa de escribir un hermoso himno "Mas allá de los Montes de Ocaso", después de meditar acerca del glori-oso día en el que entraremos en el gozo del Cielo y veremos al Salvador.  Creyendo que el mensaje y la melodía serían de bendición para otros, Peterson quiso saber se alguién lo iba publicar.  El primer editor de música con el que se reunió pareció complacido con su himno, y le dijo: "Si, creo que me gustaría utilzarlo, pero quiero hacerle una pequeña sugerencia.  Elimine el nombre de Jesús, y extiéndase un poco más acerca del cielo".  Peterson se quedó sentado en silencio por un momento.  ¿El cielo sin Jesús? ¡Esto era inimaginable!  Así, volvió a coger su manuscrito y se fue.  Pero Dios le honró y le premió por poner en peligro la verdad.  Pronto le vino a la mene otro himno que expresaba la reacción que había sentido en su corazón.  "¡No tengo otro canto que el de Cristo mi Rey,/ A El mi alabanza para siempre traeré!/ Su amor sin líimites,/ Su muerte me redimió,/ Ahora y eternamente siempre la repetiré."  Ambas músicas se publicaron por fin, y a lo largo de los años han dado consuelo y bendición a millones de personas.  John Peterson sabía que no podía existir un cielo sin Cristo.

 

120      JESUS, EL GOZO DEL CIELO

 

              Un niño pequeño llegó corriendo a su casa un día y exclamó: "¡M1e gusta tanto mi hogar!"  Una dama vecina que estaba de visita le preguntó: "Oye, Juanito, ¿por qué no pasas un día y me visitas un rato?  Nuestra casa es igual que la vuestra.  ¿Qué es lo que tiene la tuya que te gusta tanto?"  El pequeño pensó durante un momento, y después dijo, acercándose a su madre y poniendo sus brazos alrededor de su cuello: "¡Creo que es mamá!"

 

252         ¿QUIEN ES JESUS PARA TI?

 

              En mis años de estudiante escuché muchas opiniones sobre quién era Jesús.

              Mi maestro solía decir que Jesús era un filósofo; el señor de la tienda donde mis padres hacían sus compras decía que Cristo era un sabio; mi dentista me dijo un día que Cristo era un gran pensador; y Osvaldo, un chico revolucionario me platicó que Cristo había sido el primer comunista.

              Sin embargo, lo que me ayudó a mí y a mi familia fue descubrir que Cristo era el Hijo de Dios, enviado al mundo para salvarme.  José I. Gonpez

 

 

 

MIEDO

 

8            LUZ EN EL VALLE  

 

              "Sí, aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo" (Sal. 23:4).

 

              "Yo creo", dijo D. L. MOODY que el Salmo 23, es el que más se ha sido mal interpretado que otras partes de la Biblia.  He escuchado a millares hablar acerca del "valle oscuro".  ¡Pero la palabra "oscuro" no está allí! dice "aunque ande en valle de sombra de muerte" ¿Ha visto alguna vez una sombra en la oscuridad? baje a su sótano esta noche sin luz, y trate de ver su sombra.  El hecho que hay una sombra demuestra que hay una luz en el valle. Toda muerte puede lanzar su sombra a través del lugar.  Nunca las sombras nos pueden hacer daño.  No tenemos que temer nada.

 

 

MISCELÁNEO

 

80           LA VICTIMA DE AMNESIA

 

              La amnesia es una extraña condición que implica la pérdida de la memoria.  Hay casos en los archivos en los que la víctima ha olvidado su propio nombre y dirección, su fecha de nacimiento y sus lazos familiares.  Estos hechos han sido borrados de su mente por completo.

              En el dominio espiritual, también el pueblo de Dios es propenso a esa clase de enfermedad.  Se olvidan de la misericordia de Dios en el pasado, como si nunca hubieran recibido nada.  Sus problemas actuales consiguen hacer borrar de su mente el maravilloso hecho de que ellos son criaturas de Dios y de que El intervino maravillosamente en la crisis previa.

              Con la amnesia física la persona está desvalida.  El cristiano, sin embargo, no tiene necesidad de permanecer en su estado espiritual de olvido.  David dijo, “Bendice, alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios” Salmo 103:2.     

              Como creyentes, también nosotros debemos guardar nuestros labios, pues todos nosotros somos propensos a usar mal nuestras lenguas.

 

51           TUMBAS FAMOSAS

 

              Son famosas las pirámides egipcias porque contienen los cuerpos momificados de los antiguos potentados egipcios.  La  Abadía de Westminister, en la ciudad de Londres, es renombrada porque en ella descansan los restos de los nobles y notabilidades inglesas.  El Cementerio de Arlington en la ciudad de Washington es reverenciado porque es el honroso lugar donde descansan los restos de muchos americanos prominentes.  Entre la tumba de Cristo y estos lugares existe una diferencia tan grande como la que existe entre noche y día.  Estos lugares son famosos y atraen visitantes de cerca y de lejos por lo que contienen; mientras que la tumba de Cristo es famosa por lo que NO CONTIENE.

 

60           ELOCUENCIA

 

              Un elocuente predicador desarrollaba su mensaje con gran exquisitez de palabra.  En un momento dado levantó la vista y se sorprendió de ver que la gente se había ido.  Pocos minutos después observó que las personas se reunían nuevamente.  Antes de proseguir con su discurso inquirió acerca del porqué de lo sucedido.  La respuesta  a coro, fue: “Hemos ido a cambiar las Bíblicas por diccionarios para poder entenderle.”

 

118         ¡NO EXHIBAS LOS ZAPATOS VIEJOS!

 

    Un pastor estaba visitando a un hombre rico que había adoptado a un niño de 12 años recogido de la calle.  Mientras los dos hombres estaban hablando, el chico, que ahora tenía 15 años, entró en la habitación.  Después de un saludo informal, el padre fue a un armario, sacó un par de zapatos viejos, y dijo: "Estos son los que llevaba Fred cuando le encontré".  El pastor vio que el adolescente estaba molesto y profundamente herido.  Pero el padre continuó: "Creo que es bueno que le recuerde de vez en cuando la condición en que estaba cuando lo encontré".  Silenciosamente, el pastor oró: "Gracias, Señor, por aceptarme plenamente. ¡Gracias por no exhibir mis zapatos viejos!

 

132         EL ECHO

 

              Quizas ustedes hayan oído el cuento del muchacho que vivía en un bosque.  Un día creyó escuchar la voz de otro chico, allá a lo lejos.  Gritó: - ¡Hola! ¡Hola! - El niño no sabía que se trataba del eco de su propia voz, y entonces comenzó a gritar insultos que eran contestados imediatamente.

Después de un rato, entró a su casa y le contó a la madre que había un muchacho muy malo en el bosque.  La madre, que comprendió el caso, le dijo que le hablara bondosamente al muchacho para ver si le respondía del mismo modo.

              El chico salió de nuevo, hizo la experiencia, y encontró que sus palabras de cariño eran contestadas de la misma manera.

              Este cuento es bastante ilustrativo.  Algunos de ustedes piensan que tienen vecinos malos y desagradables.  Ee probable que la dificuldad esté en ustedes mismos.  Si ustedes aman a sus prójimos, ellos han de amarles a ustedes.

 

133         TRABAJANDO JUNTOS

 

              Un hombre agarró un lado de un piano cuando notó que el dueño de un almacén trataba de pasarlo por una puerta.  Ellos lucharon por unos quince minutos sin poder mover el piano bien pesado.

              Finalmente el dueño respiró y dijo: "Pienso que no podemos sacar esto del almazen".  "Sacarlo" el hombre lamentó "¡Yo pensé que tratabamos de entrarlo!"

              Muchos miembros de las iglesias pierden mucho de su tiempo y energía luchando uno contra otro en lugar de trabajar juntos.  Ahora es el tiempo de cada uno agarrar el piano y comenzar a empujarlo en la misma dirección.

 

134         PRACTICANDO EL SERMON DE LA MONTAÑA        Mateo 5:44

             

              El general Robert E. Lee fue preguntado acerca de qué pensaba de un oficial compañero de armas del Ejército Confederado que había hecho algunas afirmaciones despreciativas acerca de él.  Lee dio un informe muy satisfactorio de él.  La persona que le había hecho la pregunta se quedó perpleja.  "General", le dijo, supongo que usted no sabe lo que él ha estado diciendo acerca de usted." "Lo sé", replicó Lee, "Pero usted me preguntó mi opinión acerca de él, ¡no su opinión acerca de mí."

 

136         LAVAR HERIDAS

 

              Cuando el evangelista Gipsy Smith predicó sobre el tema de salvación, recordó a su congregación que si en realidad habían recibido al Salvador, sus conductas debían sufrir una revolución.  Hizo referencias a este cambio en la manera de ser como lavar heridas.  Poco después de la reunión, un anciano que llevaba una bolsa, le fue a ver.  Le dijo que estaba en la congregación y se sentía  molesto respecto a un dinero que había robado hacía unos cuarenta años.  Reconociendo que el hombre estaba profundamente arrepentido, el evangelista opinó que primero tenía que estar en paz con Dios, y después hacer la oportuna compensación a la gente que había defraudado.  Luego que hubo recibido a Cristo, el penitente dijo: "Aunque significa tener que hacer un viaje de muchos kilómetros, voy a devolver este dinero a los legítimos dueños, con interés".  Después de haber hecho la restitución, exclamó felizmente: "Ahora que soy salvo y tengo la consciencia tranquila, creo que, en realidad, ¡Soy el hombre más feliz de la tierra!"

 

158                       ¡NO CUELGUE EL TELEFONO!

 

              Una dama de gran alcurnia estaba hablando impaciente al director de una sala de conciertos que había visitado el día anterior.  “¿Han hallado ustedes un pendiente de diamantes?  Creo que lo perdí anoche en su sala.”  El director le contestó: “No, no lo hemos encontrado, pero lo buscaremos.  Por favor, no cuelgue”.  En una rápida búsqueda hecha por los guardas se localizó el objeto.  Sin embargo, cuando el director volvió al teléfono, la dama ya no estaba al otro extremo de la línea telefónica.  Había colgado. Nunca volvió a llamar, y la valiosa joya quedó sin ser reclamada.

 

168                       RICA SIN SABERLO

 

              Una anciana vivía en Escocia en la más grande pobreza.  Muchos años atrás su hijo se había ido a América y no había vuelto a su tierra natal.  Un día un amigo visitó a la madre y preguntó: "¿Su hijo no la ayuda nunca?"  A regañadientes ella admitió: "No, pero me escribe preciosas y largas cartas, y me envía interesantes fotos".  El visitante quiso hablar duramente del hombre, pero retuvo y simplemente preguntó: "¿Podría ver las fotos?"  La anciana madre le llevó a un cajón, y para sorpresa del amigo, he aquí que todos eran cheques de banco.  A través de muchos años aquella mujer había vivido sin necesidad en la pobreza.

 

181         NUESTRO ABOGADO - CONSOLADOR    Juan 14:16

 

              Se cuenta de un misionero en Africa una historia muy interesante.  Este tenía dificultades en encontrar en el idioma local una palabra que expresara el ministerio del Espíritu Santo.  Un día, después de tres años de infructuosa búsqueda de esa expresión, oyó a un jefe anciano mencionar varias veces la palabra "Nsenga-Mukwashi" en un asunto de los tribunales de la tribu.  Preguntó al jefe su significado y el anciano sonrió y le explicó que Nsenga-Mukwashi era el título dado aquel cuyo deber era representar a los de la tribu cuando tenían algún problema.  Ese día concretamente, el "Nsenga-Mukwashi" había defendido elocuentemente a una mujer que había sido tratada injustamente.  "Mi gente lo considera como un abogado consolador", dijo el jefe.  Inmediatamente el misionero se dio cuenta de que ese era un término que podía usarse para describir la obra del Espíritu Santo en la vida del creyente.  Expresaba con toda belleza lo que es el Espíritu Santo para los cristianos: abogado y consolador.

 

183         DESCUIDO

 

              La prensa de la ciudad de Filadelfia relató la siguiente historia sobre el descuido de los guardias de una compañía de transportes de seguros.  Fue así:

              "El mayor robo de la historia de Filadelfia fue llevado a cabo por dos hombres que se hallaban en el lugar y momento exactos.  Según los testigos, una caja amarilla cayó de un camión blindado y fue dando saltos por la calle. Dos motoristas que iban detrás del camión actuaron de una manera rápida; saltaron y recogieron el objeto, dándose a la fuga.  Al llegar el camión a su destino se descubrió que la puerta trasera no había sido bien cerrada por lo que, al balancearse, permitió que el recipiente cayera.  Las autoridades revelaron que la caja contenía 12,000 billetes de 100 dólares. ¡Un millón doscientos mil dólares!  Cuando la policía dio este informe, el FBI no tenía aún ninguna pista.

 

217                       “COLABORADORES”

 

              En aquellos tiempos en que los órganos sonaban sólo cuando alguien le daba vueltas a una manivela para impulsar el aire en los tubos, se dice que un artista dio un concierto de órgano en un teatro y lo hizo muy bien.  Cuando terminó el concierto él fue aplaudido, e inclinando la cabeza agradeció al publico sus aplausos.  En eso, el muchacho fornido que había estado dándole vueltas a la manivela, se presentó en la plataforma y, acercándosele al artista, le dijo en voz baja:

              -¡Qué bien lo hicimos!, ¿verdad?

              El artista, pretendiendo no hacerle caso, le dijo:

               -Vete, es a mí a quien están aplaudiendo.

              El público insistió en que el artista repitiera su concierto en otra ocasión.  Y así fue.  Pero cuando iba por la mitad del concierto, el muchacho se sentía como agotado y no podía mover la manivela con suficiente fuerza.  El artista en el órgano estaba sudando y muy preocupado.  Le habló al muchacho y le dijo:

              -Andale, apúrate, haz bien tu trabajo porque si no entonces salimos o quedamos mal.

              El concierto terminó con buen éxito.  Al presentarse el artista para los aplausos, invitó al muchacho para que él también recibiera el merecido reconocimiento por su labor.  En todo lo grande que el hombre hace, siempre hay otros que le ayudan.                       Gastón Valencia

 

245                       CARA SUCIA

 

              Al entrar en el supermercado, una dama observó que un chiquillo, que por comer un enorme cono de helado, tenía la cara, la camisa y los pantalones sucios, y hasta el piso donde se encontraba sentado.  Como el niño no estaba con nadie, la señora exclamó: "Alguien debe hacer algo por esa criatura".  Mientras que la dama se quejaba de la situación, un señor entró en el establecimiento y vio al niño.  Entonces consiguió una servilleta de papel y le limpió la cara; luego, sin decir una palabra, tiró la servilleta en el bote de basura, y prosiguió su camino sin dar mayor importancia al incidente.

              Este incidente nos hace recordar el adagio que dice: "Las pequeñas acciones realizadas, son mejores que las grandes solamente planeadas".

 

 

MUNDANISMO

 

75           ¿PUEDE BORRAR A DIOS?

 

              Robert Hall, un pastor inglés, estuvo hablando un domingo con un visitante que estaba muy irritado por el mensaje que el famoso pastor predicador había dado hacía poco.  Dándose cuenta de que su visitante estaba atado por el "amor al dinero", leyó un pasaje de la Biblia donde el nombre de Dios se repetía varias veces.  Invitando al hombre a leer con él le apuntó con el dedo las palabras en la página y le preguntó, “¿Puedes leer esto?”  “Indudablemente” respondió el rico crítico.  Hall entonces puso una moneda de plata encima de la palabra “Dios”.  “¿Ahora lo ves?”, preguntó.  No hubo necesidad de contestar.  Fue una lección inolvidable que hizo que el hombre reconociera que el dinero, impropiamente apreciado, puede esconder el rostro del Señor.

 

7            BASURA EN LA ENSALADA

 

              Un día mientras una madre estaba raspando y pelando las verduras para una ensalada, su hija vino a pedirle permiso para ir a un centro de distracción mundano.  En la defen­siva,  la hija admitió que era un lugar du­do­so,   pero todas las otras chicas irían tam­b­ién y no pensaron que les podría hacer daño.  Mientras la chica hablaba, la madre pegó un puñado de desecho de verdura raspada  y pretendía a ponerla en la ensalada.

              Con una voz asustada le gritó: ¡"Mamá, tu estás poniendo basura en la ensalada"!  "Sí", respondió su madre ¡"lo sé; pero pensé que si no te importa la basura en tu mente y corazón tampoco te importaría una pequeña basura en tu estómago"!

              Meditando, la chica quitó el desecho de la ensalada y con un breve "gracias" a su madre fue a decirles a las otras chicas que no iría con ellas.

              Si usted tiene una indigestión espiri­tual, y un testimonio enfermo, tal vez es porque usted ha permitido también mucha ba­sura en la ensalada.

 

212                       DOS CORDERITOS LLEVADOS AL CIELO

 

              Un hogar cristiano había sido prosperado por el Señor, pero en la prosperidad se había enfriado y alejado del Señor y de su iglesia.

Tuvieron la gran felicidad del nacimiento de hijos gemelos que llenaron sus vidas de muchos gozo, pero sin que esta bendición los acercara al Señor, se alejaron más y no pusieron oídos a los ruegos de sus hermanos en Cristo.

              Un terrible día, en un accidente fallecieron los hijitos y los padres quedaron desesperados y sin consuelo.  Salieron de viaje para distraerse y aliviar su pena.  Un día en un paseo en el campo vieron a un pastor guiando a sus ovejas.  Mientras ellos miraban con curiosidad, notaron que el pastor llegó a la orilla de un arroyito, y quiso que las ovejas cruzaran, pero éstas se obstinaron en no pasar.  El pastorcito entonces se acercó a una oveja que tenía dos corderitos a su lado, y tomando los corderitos en sus brazos pasó por el arroyo.  Inmediatamente cruzó la madre en seguida las demás ovejas.

              Los dos comprendieron con claridad que Dios les estaba hablando.  El, como aquel pastorcito, había tomado en sus brazos a sus pequeños hijos para llevarlos al cielo, y ellos deberían ahora retomar el camino de Cristo, el cual se habían  empeñado en abandonar.Juan B. Garaño

 

216                       ¡NO PUEDE COMER LODO!    2 Corintios 5:17

 

              Cuando un hombre busca el cristianismo se queja de lo mucho que va a perder cuando se entrega a Cristo:

"Voy a tener que dejar tanto.  Hay muchas cosas que hago hoy, que voy a tener que dejar de hacerlas."

              -Pero dijo un hermano cristiano-, hay muchas cosas que hoy usted no puede hacer.  Usted no puede comer lodo o tomarlo.

              -No -respondió el hombre-, pero yo no tengo el deseo de hacer eso.

              -Por eso -fue la respuesta-.  Cuando usted sea un verdadero cristiano, todo pecado será amargo para usted.  Entonces no va a querer hacer el mal.

              Al aceptar a Cristo, nosotros no estamos entregando nuestra libertad, sino nuestra esclavitud; entonces nosotros estamos libres de hacer lo que queramos, porque estamos alegres de hacer la voluntad de Dios

 

238                       ¿FIDELIDAD?       2 Timoteo 4:10

 

              Un día, mientras leía en las páginas amarillas la lista de restaurantes, vi el anuncio de un lugar llamado PARRILLA IGLESIA DE DIOS.  Aquel nombre tan peculiar me llamó la atención y llamé al número de teléfono.

              Un hombre contestó jovialmente: "Parrilla Iglesia de Dios, buenos días".  Le pregunté por qué le habían puesto al restaurante un nombre tan poco común, y el hombre me dijo: "Antes teníamos aquí una pequeña misión y después del culto del domingo empezamos a vender platos de pollo para la cena con objeto de ayudarnos a pagar las facturas.  Pues bien, a la gente le gustó el pollo e hicimos tan buen negocio que a la larga acortamos los cultos.  Después de algún tiempo cerramos sencillamente la iglesia del todo, y seguimos sirviendo cenas a base de pollo.  Esto es la Parrilla Iglesia de Dios, conservamos el nombre con el cual empezamos".  Charles Swindoll

 

 

OFRENDANDO

 

67           CONVERSACION ELOCUENTE

 

              En la cartera de un hombre que iba poco a la iglesia estaba un billete de un dólar, verdecito y fresco como una hoja de lechuga.  Y moviéndose entre las monedas que llevaba en el bolsillo se hallaba una moneda reluciente de diez centavos.

              ¿Te sientes contento, verdad? Le dijo el billete al pequeño décimo, a través de los forros de la chaqueta.  Goza lo más que puedas, volvió a decirle, pues no vas a estar aquí mucho tiempo.

              ¿Cómo lo sabes tú?, replicó el diez, deteniéndose pensativo, y dejando de sonar entre las monedas.

              Pues lo sé porque te llevan a la iglesia.

              Y tú, dijo el diez, ¿No vas nunca a la iglesia?

              El dólar se sorprendió, y le dijo: ¡No, nunca voy; a mí me llevan al cine, a la estación de gasolina, a los paseos y a las meriendas.

               El domingo es mi día agitado, pero yo no lo paso en la iglesia, ese sitio es para los pequeños como tú.

              Esta pequeña parábola es para los que se olvidan del texto que dice: “Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos.”  Proverbios 3:9

 

65           LA PALA MAS GRANDE

 

              Se cuenta de un labrador que amaba al Señor, y creía en la mayordomía cristiana.  Era muy generoso, y los amigos le preguntaron cómo era que prosperaba tanto a pesar de que él daba más que ellos para la obra del Señor.

              No podemos entender lo que pasa con usted.  Parece que usted da más que cualquiera de nosotros, y no obstante, siempre tiene mayor prosperidad.

              “Ah, replicó el hombre, eso es muy fácil de explicar.  Siempre sigo echando con mi pala, maíz en el granero de Dios, y Él sigue usando su pala  para llenar el mío, y Dios tiene una pala más grande que la mía.”  Lea Lucas 6:33

 

9            DIOS AMA AL DADOR ALEGRE 

 

              En Argentina, en un lugar del campo en que las casitas de los creyentes se hallaban dispersas, el pastor recorría la comarca (formada de chacras o fincas) para recoger los sobrecitos de las ofrendas de los hermanos para el presupuesto de la iglesia.  Así era la costumbre.

              En un hogar de esos, al llegar el esposo a la casa, conversó con su esposa y le dijo: Tú sabes que hay rumores de que habrá una revolución; todo escaseará.  Yo creo que no podremos dar la cantidad que prometimos dar para la iglesia, pues es prudente que compremos suficientes víveres para que tengamos provisión en caso de cualquier emergencia.  De modo que si pasa el pastor recogiendo el dinero de las ofrendas, dale solamente la mitad y dile por qué damos menos este año.  La esposa le dijo: Pues él ya pasó esta mañana y, precisamente porque tal vez el próximo año no tendremos para las ofrendas, yo decidí darle más bien el doble de la cantidad propuesta este año.  Esto sí que es ser mayordomo fiel del Señor en lo que respecta al dinero.

 

10           LA OBRA DEL SEÑOR DEBE SER PRIMERO

 

              Pablo Jiménez es un hermano de escasos recursos económicos.  Vive con su familia en Manzanillo, República de México, y es miembro de la iglesia bautista de ese lugar.  Es un buen ofrendador.  En un accidente perdió una pierna, y su anhelo entonces fue de tener suficiente dinero para poder comprar una pierna artificial.  El tiene una huerta y un año vendió la cosecha de cocos y recogió los 300 pesos que costaba la pierna artificial.  Pero al ir al culto se informó que la iglesia tenía déficit, y entonces él dio a la iglesia el dinero que tenía para comprar su pierna artificial.  El pastor se conmovió y le dijo que por qué hacía semejante sacrificio.

              Su respuesta fue:  Prefiero yo andar en muletas, y no que mi iglesia ande en muletas.

 

12           ¿COMO GASTA USTED SU VIDA? 

 

              Un niño entró en una tienda a comprar dulces.  Sólo tenía en el bolsillo un centavo.  Se quedó mirando por largo rato para luego hacerle varias preguntas al dependiente.  Este muy pronto se impacientó y le dijo: “Ve, niño.  Si quieres comprar algo, ándale rápido, pues vamos a cerrar el negocio.  Yo tengo que ocuparme en otras cosas.”  El niño lo miró con asombro y le dijo: “Tengo sólo un centavo para gastar.  Tengo que gastarlo con mucho cuidado.”  Yo tengo sólo una vida para vivir.  Tengo que usarla con mucho cuidado.  Se la debo dedicar a Cristo.

 

13           UNA BUENA INVERSIÓN

 

              Un miembro de una iglesia en Inglaterra ofrendó quince libras esterlinas, designán­dolas para la obra misionera.  Al día siguiente le llegó la noticia de que uno de sus negocios había fracasado.  Inmediata­mente pidió al tesorero de la iglesia su cheque, lo rompió y escribió uno nuevo por cincuenta libras, diciendo:  “Antes que pierda todo, quiero invertir más en una empresa que nunca ha de fracasar.”

 

14           DINERO PARA LA OBRA MISIONERA

 

              En una iglesia bautista cierto miembro le dijo a su pastor: “Hermano, Dios me ha bendecida abundantemente. ¿Qué cosa especial puedo hacer yo para él?”   El pastor le dijo: “¿Por qué no sostiene económicamente a un misionero en Corea?”  El miembro aceptó la sugerencia y así lo hizo.  Puso una fotografía del misionero junto a su cama.  Cada noche él oraba diciendo: “ Señor, bendice a mi misionero mientras él trabaja y yo duermo.” Y a la mañana siguiente oraba: “Y ahora, Señor, bendice a mi misionero mientras él duerme y yo trabajo.”

 

ORACIÓN

 

96           LA HABITACION DE LA ENERGIA

 

              Un comité que estaba visitando una gran fábrica, fue acompañado a ver varios departamentos donde muchas máquinas estaban en plena función.  Después entraron en un cuarto pequeño, donde estaba todo quieto.  Uno de los hombres comentó: “Parece que esta parte del establecimiento no es muy importante porque aparentemente, no se hace nada aquí.”  El guía sonrió: “Ah, usted está equivocado.  Esta es la parte más importante de la fábrica.  A través de estos grandes cables y contadores obtenemos la energía que hace funcionar todos los equipos de la fábrica entera.”

              Asimismo, en la vida cristiana el “cuarto sereno de la oración” es el cuarto de la energía.

 

122         UNA INESPERADA RESPUESTA

 

              Nuestro carro había estado comportándose muy bien. Aparte de su acostumbrada sed por la gasolina, había estado dando un servicio fiel.  Pero un feriado, cuando estaban cerradas las oficinas mecánicas, su motor se negó a funcionar.  Mi esposa y mis dos hijos esperaban mientras yo giraba la llave y escuchaba cómo funcionaba el motor de arranque.  Finalmente, salí y levanté la cubierta del motor y eché un vistazo tal como un buen esposo y padre debería hacerla. Después de volverlo a intentar, decidimos pedir ayuda al Señor.  Con renovada expectación, giré la llave unas cuantas veces más.  Pero ahora la batería estaba ya debilitada.  En el asiento posterior, Benje preguntó: "¿Porque no nos ayuda Dios?"  Mi esposa me miró impotentemente.  "¿Qué podía yo decir?" No sabiendo qué hacer, salí y empecé a andar en busca de ayuda.  No había andado más que cuatro o cinco pasos cuando apareció un camión grúa y nos ofreció asistencia.  Después de decidir arrastrarnos a casa, me dijo que subiera a su cabina.  Allí, sobrela silla, había una Biblia.  Cuando le pregunté acerca de ella, me dijo que no era creyente, pero que su esposa sí lo era.  Ello me dio una oportunidad desacostumbrada para testificar.  Era muy receptivo, y a pesar de que no aceptó a Cristo, pidió el nombre de una buena iglesia.

              Cuando todo acabó, dimos gracias a Dios por una de las más notables respuestas a la oración que jamás habíamos recibido.  Juntos compartimos el gozo de ver cómo El tomó cuidado de nuestras necesidades físicas, así como de darnos una oportunidad de dar a alguien un testimonio acerca de Su Hijo.         M.R. DeHann

 

140         LA FIRMA CIERTA

 

              Cuando Paul Van Gorder asumió su primer pastorado en la ciudad de Atlanta, necesitaba un carro  desesperadamente.  El transporte público era lento e inadecuado, lo cual hacía difícil visitar a su congregación que estaba esparcida sobre una gran expansión de la gran ciudad.  Además no poseía los fondos para poder comprar un carro.  Debido a que no había vivido el tiempo necesario en la ciudad para obtener crédito, no había posibilidad de que obtuviera el dinero de una u otra institución de crédito.  Un abogado creyente llegó a conocer su situación y lo presentó al vicepresidente de un banco importante.  ¡Esto resolvió el asunto!  Cuando el señor Clarence Steward firmó el cheque, recibí el importe total para la compra del carro, su firma y su bien reconocida reputación fueron la llave para obtener el dinero que necesitaba.

              De la misma manera, tú y yo tenemos la garantía de que cuando oramos en el nombre de Cristo, y según la voluntad del Padre, nuestras oraciones serán ciertamente contestadas.

 

153                       LAS ORACIONES DE LA PARALITCA

 

              Había a una niña paralítica, que yacía en su lecho de enferma.  Estaba preocupada porque no podía trabajar activamente para el Señor.  Su pastor le dijo que podía orar por aquellos que ella deseaba que fuesen convertidos.  Le aconsejó que escribiera los nombres y luego que orara con fervor.

              Pronto hubo un gran avivamiento en el pueblo.  La enfermita preguntó con ansiedad acerca de los nuevos convertidos.  Poco después murió, y encontraron debajo de su almohada un papel con los nombres de 56 personas, las cuales se habían convertido durante el avivamiento.  Al lado de cada nombre había una cruceta, puesto por la niña cuando le llevaron la noticia de que esa persona, por la cual tanto había orado, ya había aceptado a Cristo.

 

159         UNA EXTRAÑA RESPUESTA A LA ORACION 

 

              A Jaime Guilmore, un misionero de Mongolia, se le pidió que curara a unos soldados heridos.  Aunque no era médico, tenía algunos conocimientos de primeros auxilios, por lo que sintió que no podía rehusar la petición.  Puso vendas y demás a dos de los hombres, pero el tercero tenía una mala fractura en el fémur.  El misionero no sabía qué hacer con aquella lesión.  Arrodillándose al lado del enfermo pidió ayuda al Señor.  No sabía cómo contestaría el Señor a su oración, pero tenía la confianza de que respondería a su necesidad; no podía encontrar ningún libro de fisiología en el primitivo hospital, ni había ningún doctor.  Para complicar las cosas, un grupo de mendigos vino a él pidiéndole dinero.  Estaba preocupado en gran manera por el paciente, pero aún así salió corriendo a hablar aquellos andrajosos mendigos, y les hizo un regalo, y les dio unos consejos espirituales.  Momentos después vio con sorpresa a otro mendigo que se había quedado atrás.  Aquel pobre hambriento no era más que un esqueleto viviente.  El misionero de repente se dio cuenta que el Señor le había proporcionado ¡una lección de anatomía andante!  Pidió al anciano si podía examinarle.  Después de palpar cuidadosamente su hueso del fémur para aprender cómo podría tratar la pierna rota del soldado, regresó a éste y pudo reducir la fractura.  Años más tarde, Guilmore relataba cómo Dios le había provisto de una extraña pero suficiente respuesta a su ardiente oración.

 

162                       LA CALEFACCION CENTRAL

 

              C. H. Spurgeon, el "Príncipe de los predicadores", en una ocasión declaró con énfasis lo siguiente: "De todas las influencias que determinan que un hombre sea prosperado por Dios en su ministerio, no conozco ninguna que sea más poderosa que la intercesión de los creyentes.  Sin ella es casi cierto que sería un fracaso."  ¿Por qué era Spurgeon tan celoso en buscar la ayuda de los demás, en el momento de presentar sus necesidades ante el Trono de Gracia?  Porque había comprobado el valor de la oración en su propio ministerio.  Algunos años antes había narrado la siguiente historia: "Cinco estudiantes universitarios pasaron un domingo en Londres y fueron a escuchar la predicación de Spurgeon.  Mientras éstos esperaban que las puertas fueran abiertas, los estudiantes fueron saludados por un hombre que les dijo: "Señores: ¿les gustaría ver la calefacción central de nuestra iglesia?"  Estos no sintieron gran interés por verla, ya que era un caluroso día en julio, pero por no ofender al extraño, aceptaron.  Al etrar y bajar las escaleras llegaron a una puerta que se abrió silenciosamente, y su guía susurró: "Ahí pueden ver nuestra calefacción".  Vieron ante ellos a unas 700 personas reclinadas en oración, suplicando la bendición del culto que dentro de poco tendría lugar en el tabernáculo situado arriba.  Al cerrar la puerta cuidadosamente, el guía desconocido se presentó a sí mismo.  No era otro que el mismo Spurgeon.  Con un enorme ejército de guerreros de oración que guardaba su ministerio, ¿es de sorprender que compartiera la Palabra de Dios con tanto poder y efectividad?

 

194                       EL LUGAR SECRETO

 

              En Edinburg, Inglaterra está Abbotsford, la casa de Sir Walter Scott.  La casa está restaurada y puede ser visitada por los turistas.  Uno puede ver el estudio, con sus decoraciones y el escritorio privado con todos sus comportamientos secretos.  El guía siempre condujo los visitantes a una puerta situada en un rincón, que daba paso a un pequeño cuarto sin decorar, con espacio sólo para una mesa y dos bancos.  El guía explica en voz baja, "Aquí era donde todas las cosas íntimas y asuntos importantes se resolvían.  Cuando un banquero, los editores o la realeza, venían a hablar, pasaban a esta habitación.  Nosotros, los escoceses, lo llamamos "el aposento", ya saben, como la Biblia dice en Mateo 6:6.

 

207         UNA ORACION EFECTIVA

 

              Jorge Muller fue un cristiano inglés conocido por dependencia en la oración.  Siempre oraba sobre todos sus necesidades sin contar a otros de lo que necesitaba.  Fundó un orfanato en la ciudad de Bristol que contenía más de 6,000 internados en varios edificios. Un día, en uno de estos edificios se descompuso la calefacción y para repararla tenían que privarse del calor en todo el edificio.

              Estaba en pleno invierno y estaba soplando un helado viento del norte.  Sabiendo que los niños no podían soportar el frío se puso a orar en la siguiente manera:  "Señor, estos son tus huérfanos; permite que el viento de norte cese y sople el viento del sur, y permite que los trabajadores puedan estar dispuestos a trabajar para que la reparación se haga rapídamente."

              El viento del norte siguió soplando hasta que llegaron los trabajadores, y entonces se calmó y empezó a soplar suavemente el viento del sur.  Los hombres pusieron manos a la obra y dijeron que trabajarían toda la noche.  En treinta horas estuvo terminada la reparación.

               El viento del sur continuó soplando hasta que la planta de calefacción estuvo otra vez trabajando y entonces una vez más el viento del norte comenzó a soplar.

 

234                       LA ORACION DEL PASTOR

 

              Lo escuché orar aquella mañana fría, y en su oración descubrí tantas cosas importantes:

              Señor, ayúdame, capacítame para que las personas de mi barrio te conozcan. Míralos, Señor, cómo viven en el pecado.  Señor, prés-tame tus ojos para verlos como Tú los mirarías.  Señor, préstame tus manos para hacer por ellos lo que Tú harías.  Señor, préstame tu corazón para amarlos como Tú los amarías.

              Al terminar el culto de oración me acerqué a mi pastor y le dije que su oración me había impactado, que era tan especial y nueva.  El me miró, sonrió levemente y me dijo: Sólo estaba pidiendo a Dios lo que he aprendido en la oración modelo de Jesús, el Padre Nuestro donde El dijo, "Venga a tu reino".

 

 

PAZ

 

19           VERDADERA PAZ

 

              Dos  artistas fueron los finalistas en una competencia de pinturas en la que el tema era la paz.  Una pintura dibujaba un campo quieto de Inglaterra, igual desde los tiem­pos romanos. Todo era pacífico y quieto.    El otro artista pintó un cuadro de una vio­lenta tempestad, y al mirarlo uno podía ver los efectos del viento en los árboles, casi descuajados.  En el proscenio del cuadro, en una rama había un nido de pájaro y la pájara estaba empollando los huevos.  En la expre­sión del ave se notaba una absoluta tran­quilidad.

              Los jueces dieron el premio al segundo artista, comentando que el primer cuadro no era realmente paz, sino estancamiento.  El segundo era paz, porque la había en medio de la tempestad.

 

 

PECADO

 

99           DESCUBIERTO

 

              Un joven aspirante solicitó un trabajo en un banco. Aunque habían muchos candidatos, el director se impresionó mucho con sus credenciales.  Así que tomaron la decisión de darle el puesto.  Antes de decírselo, le invitaron a un almuerzo con unos cuantos ejecutivos.  Mientras el grupo pasaba haciendo cola por la cafetería, el joven escondió dos raciones de mantequilla bajo el borde de su plato para que el cajero no la viera.  A su lado estaba el director y lo vio todo.  Allí mismo, su decisión cambió.  Pensó para sí que si aquel joven podía ser deshonesto con dos raciones de mantequilla, no se le podía dejar con confianza en la taquilla.  Se le negó el puesto porque su falta de honradez probó que no era suficientemente bueno para el cargo.

 

86           UN CERDO. . . ES UN CERDO

 

              Una vez cuando el joven predicador Enrique Moorehouse  paseaba por una calle de Manchester, (Inglaterra), oyó a un hombre gritando desde la puerta de un edificio: “¡Señoras y caballeros, vengan y miren al gran cerdo humanizado!”  Enrique pagó la entrada y entró para ver el notable animal.  A la orden de su amo, el animal cogía unas letras del abecedario y deletreaba las palabras, b-u-e-n c-e-r-d-o.  También hacía otras proezas, como caminar sobre sus patas traseras, ofrecer su pata para saludar al público, etc. El cerdo estaba lavado y restregado; sus pezuñas estaban pulidas y estaba completamente vestido.  Nadie podía negar que estaba bien educado y entrenado en todos los aspectos.  Pero a pesar de su insigne <cultura> y su atractiva apariencia, probó más adelante que poseía toda la naturaleza propia de un cerdo.  Un día, cuando salió a hacer ejercicio, se libró de la cadena y muy pronto estaba rodando, revolcándose y gruñendo de satisfacción en un charco de barro.

              Cuando Moorehouse creció, resultó ser un buen evangelista.  En sus predicaciones usaba a menudo esta experiencia para ilustrar el degenerado corazón humano.  Decía que las personas incrédulas pueden ser educadas y desarrollar muchos adornos sociales, pero su verdadera naturaleza les impulsa a revolcarse encantadas en el lodo del pecado.  Señalaba que para estar limpio ante los ojos de Dios, todo el mundo necesita ser transformado por la gracia de Dios y recibir un nuevo corazón.

 

129         VIGILEMOS NUESTRAS DEBILIDADES

 

              En la ciudad de Paraiba del norte, Brasil, existía antes una inmensa ganalleira, un árbol frondoso que ofrecía fresca sombra a los campesinos cuando éstos llevaban al pueblo los frutos del campo.

              Dicho árbol era muy antiguo, y había resistido vientos de gran impetuosidad.  Conservaba en su tronco de muchos años las señales de haber sido herido más de una vez por chispas eléctricas, sin que éstas hubiesen podido abatirlo.

              Hace años ese árbol se secó.  Cuando vino un perito de la Secretaría de Agricultura a examinarlo, descubrió que se había muerto a consecuencia de una pequeña hormiga blanca, conocida en Brasil por cumpin, que había hecho un nido en las raíces de la vieja gamalleira.

              Hoy apenas existe de aquel gigantesco árbol el nombre de la "Rua da Gamalleira", o sea, la calle donde él antes prestaba su fresca sombra.

              Pudo aquel árbol resistir a los vientos fuertes y hasta burlarse de los rayos; sin embargo, cedió ante la invasión de un pequeño e insignificante insecto.  Otro tanto ha ocurrido a miles de   personas que por no dar importancia a "pequeñeces", han sido víctimas de esas mismas cosas insignificantes.

 

40           EL PECADOR QUE LE GUSTA CARGAR CON EL PECADO

 

              En cierta ocasión había un hombre que vendía leña cada sábado,  tenía que llevarla en su espalda.  En el camino apareció una persona manejando un camión y paró y le invitó a subir al camión con su carga, pensando que él dejaría su carga en la carrocería.  Cuál fue la sorpresa que se llevó el chofer, cuando el hombre subió al camión  y seguía cargando su leña - agarrado de la carrocería.

 

33           DESOBEDIENCIA QUE  PRODUJO TERRIBLE  CATASTROFE

 

              El 16 de abril de 1947 en Texas City, Texas, EE. UU., ocurrió una violenta explosión, la cual fue considerada como la más grande que se ha producido, aparte de las explosiones atómicas que se han efectuado. Tres barcos que contenían explosivos volaron por los aires, y la población de Texas City fue inundada con flamantes desechos que destruyeron casi instantáneamente una fábrica de productos químicos valuada en diecinueve millones de dólares y produjo cientos de incendios. Hubo 551 muertos, 3.000 heridos graves, y una pérdida de cincuenta millones de dólares por los daños producidos en los edificios. Todos estos perjuicios fueron causados por la desobediencia de un marinero o de un estibador que, violando la prohibición expresa de fumar, fumó, y arrojó la colilla del cigarro sobre alguna cosa inflamable; entonces se produjo un pequeño incendio que se comunicó a los depósitos de municiones, y después vino lo peor. . . la catástrofe. Todo, por la desobediencia de un solo hombre.

 

101         UNA ONZA DE PREVENCION

 

              El muy conocido refrán "Una onza de prevención merece una libra de curación" contiene mucha sabiduría.

              Un padre contaba la historia de la oveja  perdida a su hijo.  Con un poco de exageración explicó cómo el animal encontró un agujero en la cerca, se metió dentro de él y se escapó, y cómo saltaba de alegría afuera, moviéndose de aquí para allá hasta llegar lejos y no encontrar el camino de regreso.  Mientras tanto, el chico escuchaba atentamente, y el padre continuó adornando el caso hasta decir que un lobo apareció y que perseguía a la oveja y contó también cómo el buen pastor rescató a la desamparada víctima y la llevó salva a casa.  El chico había estado escuchando atentamente.  Al final no pudo contenerse más y ansiosamente, preguntó: "¿Arreglaron el agujero en la cerca?"

 

108         DIOS MIRA TODO

 

              Una vez un fotógrafo fue a los muelles a tomar una fotografia del barco "The Great Eastern".  El casco era negro pues lo habían alquitranado.  Aquel mismo día el fotógrafo se fue a la cámara oscura para revelar la película y sacar copias.  Al empezar a tomar forma la figura del barco, apareció la palabra "Lewis" en el casco.  Immediatamene, el fotógafo volvió al muelle para ver si el nombre aparecía realmente en el barco. Pero no se veía nada.  Asombrado, se puso en contacto con la oficina de la compañía naviera y preguntó acerca de este extraño fenómeno.  Le dijeron que efectivamente la palabra "Lewis" se hallaba debajo del alquitrán.  Los potentes lentes de la cámara y la sensible película lo habián detectado.

              De la misma manera el ojo de Dios mira todo y un día todo será revelado. Lucas 12:2-3

 

114         VIVIENDO EN EL SOTANO    Apocalipsis 3:20

 

              Un padre le estaba contando a su joven hijo acerca del cuadro de Holman Hunt, "Cristo Llamando a la Puerta".  El niño le dijo pensativamente: "Papá, ¿Cristo va a entrar?"  "Creo que no."  "¿Por qué no?", le preguntó el niño.  "No lo sé, hijo."  El pequeño se quedó silencioso por un momento, y después exclamó: "Creo que ya lo sé, papá.  ¡Debían de vivir en el sótano!  Esta es la causa por la que no oyeron".

 

125         EL MARTILLO Y LAS IMAGENES      Salmo 115:3-8

 

              Hace muchos años la Prensa del país de Chile llevó el siguiente historia.

              Había un padre de familia que tenia un hijo joven que estaba vencido por el vicio del licor.  El padre preocupado por su estado fue a un catedral para pedir por la salud de su hijo.  Iba a todos las imágenes que estaban para rezar, y esto hizo por muchos días.

              Pero al ver que no había respuesta de su petición su desesperación fue tanta que un día fue a su casa a traer un martillo, y quebró todas la imágenes.  Cuando el Sacerdote entró y preguntó: ¿Qué has hecho hijo", el dio respuesta, que él había estado tanto tiempo pidiendo por su hijo para que le dieren la sanidad pero no hubo respuesta, y cada día su hijo estaba mas unido  en el vicio.

              Y la Biblia dice que solo Cristo puede salvar el hombre y dar sanidad a su corazón y vida.   Pablo Ramirez

 

130         EL ESPEJO DE LA BIBLIA

 

              El famoso evangelista Moody, prometió un día a su hijita Willie que, cuando volviese él al hogar, la llevaría a dar un paseo.  La pequeña, llena de prisa, rogó a su madre la aseara para el acontecimiento.  Su madre, por lo tanto, la lavó bien y la peinó.

Cuando el padre regresó se halló con que la niña, jugando, se había ensuciado de nuevo, de modo que el paseo era casi imposible.

              -Pero ...papá... ¡si yo no estoy sucia! -protestó la niña.

              El padre, sin contestar, fue en busca de un espejo y lo puso ante la figura turbada, diciéndole:

              ¿Qué te parece?  ¿Estás o no estás sucia?

              -Sí... estoy... papá... -sollozó la pequeña.

              -Bien; no llores... ¡Mamá, lava de nuevo a Willie!

              Y decía, contando la anécdota, el evangelista:

              -Fijaos en que yo no di el espejo a mi niña para que se lavase con él.  Ahora bien: la Biblia es como aquel, que descubría la suciedad pero no la quitaba.  Es la sangre de Jesucristo la que nos lava de todo pecado según 1 Juan 1:9.

 

149         EL AGUILA ENVIDIOSA

 

              Habían dos águilas.  Una de ellas podía volar más alto que su compañera, y a ésta no le gustaba nada.  Entonces la menos capaz habló un día con un tirador y le pidió que volteara a su rival.  El tirador le dijo que lo haría si tuviese plumas adecuadas para sus flechas.  Entonces el águila arrancó dos plumas de sus alas y se las entregó.  El cazador disparó sus flechas pero ellas no alcanzaron al águila, que volaba demasiado alto.  La compañera envidiosa siguió arrancándose las plumas hasta que al fin se sacó tantas que no pudo volar, y el cazador la mató.  Mi amigo, si sufres de envidia, la única persona a la cual harás daño es a ti mismo.

 

151          EL BOTE ESTABA ANCLADO

 

               Dos hombres, ambos borrachos, salieron de la taberna y subieron al bote que debía llevarlos al otro lado de la bahía.  Se sentaron y comenzaron a remar.  Trabajaron toda la noche, y no podían comprender por qué nunca llegaban al otro lado.  Cuando amaneció, descubrieron que el bote estaba anclado.  Se habían olvidado de levantar el ancla.

              Así pasa con muchos que están esforzándose para entrar en el reino de los cielos.  No pueden creer, porque están anclados a este mundo.  ¡Corta el cable!  ¡Confiesa y abandona tus pecados!  ¡Líbrate del peso de las cosas terrenas, y pronto te elevarás rumbo al cielo!    D.L. Moody

 

152         SERPIENTES EN EL HOGAR

 

              En el periódico salió la historia acerca de aquellas personas de la India que adoran a las serpientes.  Era algo horrible.  Habló acerca de una madre que vio entrar a su casa una enorme serpiente que se enroscó alrededor de su hijita de sólo seis meses de edad.  La madre, creyendo que era un animal sagrado, no se animó a intervenir, y tuvo que dejar que su hijita muriera.  ¡Qué historia triste!  Pero en realidad hay serpientes del mundo que entran a muchos hogares cristianos, envolviendo a sus hijos e hijas, mientras los padres y madres parecen estar dormidos.

 

178                       ENFRENTANDO LA MUSICA     Salmo 1:5 Mateo 12:36

 

       La expresión  "enfrentar  la música" es originaria del Japón.  Según la historia, había un hombre en la orquesta imperial que era incapaz de tocar ni una sola nota.  Persona de influencia, quería "actuar" delante del emperador y había pedido que le concediesen un lugar en la orquesta.  El diretor le permitó sentarse en la segunda fila, a pesar de no saber ni siqueira leer las partituras.  Se le dio una flauta y al iniciarse el concierto, la levantaba, se la acercaba a los labios y movía los dedos.  Hacía todos los movimientos, pero nunca emitó un sonido.  Esta farsa duró dos años.    Luego, un nuevo director se encargó de la orquesta y comunicó que quería oír a cado músico personalmente.  Uno por uno actuaron en su presencia, y cuando le llegó el turno al flautista, éste estaba paralizado por la preocupación, así que fingió estar enfermo.  Sin embargo, el doctor que lo examinó declaró que estaba perfectamente sano.  El diretor insistía en que demonstrara sus habilidades.  Avergonzado, tuvo que confesar el fraude.  Fue incapaz de "enfrentarse con la músia".  "La obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará."  1 Cor. 3:13

 

182                       LA RECOMPENSA DEL MAL

 

              Hace algunos años, la editorial de un periódico elogiaba a los camioneros por el buen uso que hacían de sus aparatos de radio.  Sin embargo, concluía con una advertencia para aquellos que no usaban adecuadamente ese medio de comunicación, dando el siguiente informe.  En Colorado, varias personas rogaban a un camionero que dejara libre la comunicación para poder hacer un llamamiento de emergencia, pero se negó a cooperar.  Se trataba de localizar a un médico para que acudiera al lugar de un grave accidente.  Un automóvil había chocado contra la parte posterior de un camión que cargaba tubos de metal.  Uno de los tubos se había incrustado a través del parabrisas alcanzando a una mujer que iba en el automóvil.  El camionero impidiendo el paso de la comunicación hasta que llegó personalmente al lugar del accidente.  Con horror descubrió que la persona herida en el accidente era su propia esposa.  Cuando finalmente llegó un médico, notificó que, de haberse sabido diez minutos antes, la posibilidad de supervivencia sería mucho mayor.  La "travesura del camionero" recayó sobre su propia cabeza.    Salmo 7:15-16

 

185                       LA ENVIDIA LE ARRUINO

 

              Una leyenda birmana cuenta así:  Había un alfarero que estaba celoso de la prosperidad de un lavandero, un hombre que hacía varios tipos de limpieza.  Decidido a arruinarlo, el alfarero indujo al rey a que ordenara al otro hombre que lavara a uno de sus elefantes negros hasta dejarlo completamente blanco.  El lavandero replicó que de acuerdo a las normas de su oficio, precisaba un recipiente que fuera lo bastante grande para contener al elefante, de ahí que el rey ordenara al alfarero fabricar uno.  A pesar de estar perfectamente construido, se hizo pedazos al primer intento de querer entrar el elefante en él.  Se construyeron muchos más recipientes y todos corrieron la misma suerte.  Al final, el alfarero resultó arruinado por el mismo artilugio que había inventado para difamar al hombre que envidiaba.

 

218        EL PELIGRO DE LAS COSAS PEQUEÑAS

 

              El mayordomo de un rancho de Santa Inés, California, había terminado de preparar su alimento y decidió limpiar la parrilla. Sin meditar en lo que hacía, recogió las cenizas y las arrojó al suelo,  pensando que los carbones estaban apagados, pero vio sorprendido que la hierba seca comenzaba a arder. De inmediato les echó agua,  pero el fuego tomó cuerpo y se fue extendiendo por toda la pradera.   David Trewitt, que así se llamaba el mayordomo, pidió ayuda a los vecinos, pero sus esfuerzos no pudieron detener el fuego. Los bomberos de varios lugares vinieron a apargárlo pero mientras lo apagaban en un lado avanzaba en otro. La inmensa lengua roja lamía todo lo que encontraba a su paso. Varios días demoraron los bomberos en aplacar el fuego. Varias vidas habían perecido en la dantesca quemazon, y muchas plantaciones, casas y propiedades quedaron completamente destruidas. Cinco millones de dólares se perdieron en aquel incendio. Todo ocurrió por unas cenizas y carbones "aparemente apagados" que fueron tirads al suelo.

 

219                       POR FALTA DE UN CLAVO

 

              En la historia griega hay un incidente que tuvo consecuencias funestas sólo por desatender un pequeño detalle.  Las tropas invasoras se estaban acercando y se necesitaba a un joven mensajero que se encargara de esta gran misión.  El caballo era un hermoso animal, lleno de brillo y destreza.  Pero como nadie tuvo la precaución de revisar las herraduras antes de salir, no advirtieron que faltaba un clavo en una herradura de las patas delanteras.

              Iban a buen galope, cuando el caballo comenzó a renquear.  El jinete hizo todo lo posible para que se conservara la velocidad, pero el animal se resistía, porque le dolía la pata.  El mensaje no pudo llegar a tiempo, y como resultado se perdió la batalla. ¡Todo por un sencillo clavo!

 

220                       EL PELIGRO DE LAS  ZORRAS PEQUEÑAS

 

              "Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; porque nuestras viñas  están en cierne."   Cantares 2:15

              Una pareja viajaba por una de las carreteras de los Estados Unidos, de pronto vio un bulto a la distancia.  El conductor aminoró la velocidad y se dio cuenta de que era una señora con un letrero en la espalda, que iba caminando al lado de la calzada.  Tuvo que detenerse para leer el letrero dándose cuenta de que era la doctora Moore, venida de Inglaterra, que estaba recorriendo el país a pie, desde San Francisco hasta Nueva York, en un viaje de buena voluntad.  Esta pareja, como el resto del país, siguió escuchando las noticias, con interés, para conocer el resultado final de la marcha.

              Cuando la doctora Moore llegó a la ciudad de los rascacielos, fue al edificio de las Naciones Unidas donde la asediaron reporteros curiosos.  Uno de los periodistas le preguntó cuál había sido su mayor problema en esa travesía.  Esperaba como respuesta: atravesar el desierto, subir las Montañas Rocosas, el problema del tránsito, los peligros del camino, etc.  Pero todos se quedaron estupefactos con lo que dijo: "Mi mayor problema fueron los granitos de tierra que se me metían en los zapatos y me molestaban al caminar."

              El sabio Salomón dijo en cierta ocasión: "Ten cuidado de las zorras pequeñas, porque echan a perder las viñas"  Cantares 2:15.  Hay que cuidar los simples detalles que pueden engendrar grandes efectos.  Una palabrita maliciosa puede traer resultados lastimosos.  Una lengua descuidada puede acarrear funestas consecuencias.

 

224                       ¡CUIDADO!

 

              Un virtuoso ciudadano romano que se llamaba Sofronio, tenía una hija muy hermosa, llamada Eulalia, y ésta le pidió permiso para visitar a la mundana Lucina.

"No puedo permitírtelo", dijo el padre.

              "¿Me crees demasiado débil?", replicó la hija indignada.

              Sofronio cogió un carbón apagado y pidió a su hija que, lo tomara en la mano, pero ésta vacilaba en hacerlo.

              "Cógelo, hija mía, no te quemarás".

              Obedeció Eulalia, y la blancura de su mano se vio inmediatamente manchada.

               "Padre, hay que tener cuidado para manejar carbones", dijo de mal humor.

              "Es verdad", dijo el padre solemnemente, "porque aunque no queman, tiznan.  Y lo mismo ocurre con las malas compañías y conversaciones. 

 

235                       EL SEMBRADOR

 

              De mis manos, inconscientemente, cayeron dos o tres minúsculas semillas de odio.    Germinaron y crecieron.  Ahora son árboles de copas siniestras y agresivos troncos.    Para derribarlos, pasaré la vida con el hacha en la mano y el llanto en los ojos.    Y pensar que los granos cayeron sin saber ni cuándo ni como.             E. González Martínez

 

239                       LOS JUKES Y LOS EDWARDS

 

              Roberto Dugdale escribió la triste historia de una familia de apellido Jukes cuyos miembros fueron casi todos criminales.  En cinco generaciones hubo 1,200 personas en la familia.

Ninguno tuvo educación; 20 aprendieron un oficio (10 de ellos aprendieron este oficio en la prisión), 310 fueron mendigos de profesión, ya fueron mantenidos en los asilos para los pobres por 2,300 años (sumando los años que cada uno de ellos vivió en ellos), 300 murieron en la infancia por falta de cuidado y condiciones higiénicas; 50 mujeres fueron prostitutas; 400 hombres destruyeron eternamente su salud con los vicios e inmoralidades venéreas; hubo 7 asesinos; 60 ladrones profesionales y 130 convictos de varios crímenes.

              El Dr. A.E. Winship hizo un contraste entre la familia Jukes y la familia de Jonathán Edwards, los cuales fueron contemporáneos; de ellos, 285 recibieron títulos universitarios, 65 fueron profesores y directores de academias y seminarios.  Entre ellos hubo veinteno entre los hombres útiles y honrados en la historia americana.  Winship llegó a la conclusión de que cuando mantenemos nuestra condición de raza caída arruinamos nuestras vidas y la de los que nos siguen.

 

240                       SU PROPIA CONDENA

               Juan había tomado parte con un grupo que pretendía derrocar el gobierno de su país.  El movimiento fracasó, algunos fueron muertos y otros encarcelados, sin embargo, Juan logró escapar, nadie sabía donde se encontraba.La esposa de Juan era miembro de la iglesia que yo pastoreaba. Un día mi esposa y yo fuimos a visitarla y, para sorpresa nuestra, se abrió la puerta del sótano y apareció Juan quien estaba escondido en su propia casa.  Pasaron los meses, los años, hasta que Juan decidió presentarse a la policía.              --Pastor, voy a presentarme a la policía --me dijo-- es mejor que me lleven a la cárcel por un tiempo, que estar viviendo de esta manera.

              Juan fue al lugar correspondiente, lo atendió un policía soñoliento, el cual le dijo que él pensaba que su caso ya estaba cerrado.  De todos modos fue a los archivos y media hora después regresó con su expediente.  Al abrirlo resaltaron las letras rojas donde se leía la sentencia: ¡PERDONADO!  Mi amigo pagó su propia condena aun cuando ya era libre.

              Que triste que miles de personas, como Juan, continúan siendo esclavos del pecado cuando Cristo con su muerte en el Calvario hizo posible nuestra libertad y salvación.     José Gonzalez

 

 

PERDIDO

 

 

39           CERCA, PERO PERDIDO

 

              Una vez un hombre estaba nadando a la orilla de un lago.  De repente sintió miedo de ahogarse y pidió auxilio, pero ninguno pensó que lo necesitaba y el pobre hombre se ahogó.  Cuando lo recogieron descubrieron que aquel hombre era ciego y no podía mirar para la playa que estaba tan cerca de él.

 

169                       ¡PREPARATE!

 

              Se cuenta la historia de un noble que murió de repente.  Inmediatamente su bufón corrió a decir a los criados de la casa que su señor había muerto.  Dijo con gravedad: "¿Y a dónde habrá ido?"  Los siervos respondieron: "¿Qué? Al cielo seguro".  "No", dijo el bufón.  "Estoy convencido de que él no ha ido al Cielo".  Algo sorprendidos, los otros le preguntaron por qué sabía él que su señor no había ido al Cielo.  Contestó el bufón, "Porque el Cielo está al término de un largo camino, y yo nunca he sabido que mi amo haya hecho ningún largo viaje en su vida, sin haber hablado antes de él y haber realizado los preparativos correspondientes.  Y nunca le oí decir una sola palabra sobre este viaje, ni le vi jamás prepararse para el mismo.  Por lo tanto, estoy seguro de que él no ha ido al cielo."

 

172                       BIENES MATERIALES NO LE COMPRARON LA FELICIDAD   Marcos 8:36

 

              Según un periódico de Nueva York,  Sr. Eli Black llegó a su oficina privada un poco más tarde que de costumbre, en el piso 44 del edificio Pan Am.  Era una mañana como todas, y nada hacía sospechar la tragedia que iba a ocurrir.  Vestía traje azul de buena calidad.  Cerró la puerta con llave, y luego de alguna vacilación, tomó su portafolio y rompió con él los vidrios de una ventana que no se abría. Quitó cuidadosamente varios trozos grandes de cristal roto, se subió por el orificio y, haciendo pie en el alféizar de la ventana, se arrojó al espacio en un salto suicida que puso fin a su existencia.

              Así terminó sus días Eli Black, presidente de una compañía multimillonaria de los Estados Unidos, probablemente uno de los mayores magnates del mundo.  El financista era la cabeza de un imperio comercial en el que trabajan 53.000 empleados.  Una sola de sus industrias alcanzaba ventas por valor de dos mil millones de dólares al año.  Hombre de gran capacidad administrativa y prestigio, había logrado salir a flote en forma airosa de varias crisis económicas.

    Pero, el señor Black estaba desesperado. Los miles de millones de dólares que le pertenecían, el prestigio que poseía, el respeto que el profesaba, las comodidades que el disfrutaba, no fueron suficientes para conjurar su angustia.  Las ansias más hondas y los problemas más agobiantes de corazón humano no se resuelven con elementos de caráter material.

 

186                       NO ESTABA LISTO      Lucas 12:16-21

 

              Según una antigua fábula, un hombre hizo un extraño pacto con la muerte.  Le dijo al siniestro segador que le acompañaría con mucho gusto cuando le llegara la hora de la muerte, pero con una sola condición: que la muerte le mandara un mensajero con bastante anterioridad para advertirle.  El pacto se hizo.  Las semanas se hicieron meses y los meses se convirtieron en años.  Una fría noche de invierno, mientras nuestro hombre se hallaba solo, sentado, pensando en sus posesiones terrenas, la muerte entró de improviso y le dio una palmada en el hombro.  El hombre quedó aterrorizado y exclamó con desespero: "¡Estás aquí, tan pronto, y sin avisar!  Creí que habíamos hecho un pacto!"  La muerte le dijo: "He cumplido de sobra mi parte.  He mandado muchos mensajes.  Mírate al espejo y verás algunos".  Mientras él obedecía, la muerte susurraba: "Mírate el pelo.  Hace tiempo era abundante y negro, ahora es poco y blanco.  Fíjate en cómo inclinas la cabeza para escuchar mi voz, porque ya no oyes bien.  Observa cómo tenes que acercarte al espejo para poder verte con claridad.  Sí, en verdad, he mandado muchos mensajeros durante todos estos años.  He cumplido mi parte.  Lo malo es que tu no has cumplido la tuya.  Lamento que no estés listo, pero ha llegado la hora de partir".

 

214                       LA CUERDA ROTA

 

              En el museo alpino de Zermatt, Suiza, se exhibe una cuerda rota.  Parece fuerte y resistente, pero falló en un momento crítico.  La historia es así:

Eduardo Whymper, famoso tallador de madera y alpinista, había tenido durante años el deseo de llegar a la cumbre más alta del Matterhorn.  Un día comenzó la ascensión con todo entusiasmo, acompañado de otros tres alpinistas y tres guías.  Todo les fue bien hasta llegar al punto más alto de la montaña.  Allí, en el elevado pico, gozaron de una vista magnífica.  Al respecto, Whymper dijo después: "Una hora serena de gloriosa vida".

              Luego se aseguraron las sogas para descender, en el siguiente orden: un guía, tres alpinistas, otro guía, el alpinista Whymper, y finalmente el tercer guía.  Descendieron despacio, con mucha cautela por el temible precipicio.

              Un grito repentino resonó por las montañas al caer uno de los alpinistas sobre el primer guía, lanzándolo fuera de su punto de apoyo.  Los dos hombres siguientes fueron arrastrados, pero los experimentados alpinistas sujetaron la soga con firmeza para soportar el golpe.  Ante el horror de todos, la cuerda no resistió el golpe y se cortó como una hebra de hilo.  Los cuatro hombres desaparecieron en el helado precipicio a más de mil doscientos metros de profundidad.

              Horas más tarde, los tres que quedaron llegaron a Zermatt, para contar la triste historia.  La cuerda rota fue examinada y se descubrió bien pronto por qué no había resistido.  No era el tipo de cuerda que se usa en el alpinismo.  Las cuerdas que se usan para subir montañas se distinguen por una hebra roja que pasa a través de la cuerda, y ésta no la tenía.

 

 

PROTECCIÓN DIVINA

 

26           PROTECCION DIVINA

 

              Durante la segunda guerra mundial, un avión bombadero fue derribado en un ataque a Japón.  El avión comenzó a caer pero el piloto consiguió salir, pero su paracaídas no abrió. Viendo la tierra aproximarse rápidamente sabía que la muerte era inminente.  El era cristiano y recordó las palabras de Salmo 91. “Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará.  Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos sus caminos.”  El oró para la protección de Dios. Cuando despertó estaba en un hospital, y las enfermeras le contaron que había caído encima de un gran árbol. Casi todos sus huesos fueron quebrados pero recuperó su salud y después de la guerra retornó a Japón como misionero.  Su nombre es Tom Smoke.      Contado por Gaylord Chisum

 

35           PRISIONERO, PERO COFIANDO EN DIOS

 

              En los primeros días de la Segunda Guerra Mundial los japoneses tomaron prisionero al doctor Theron Rankin, que era misionero bautista en China. Entonces quedó separado de todos sus seres amados: familiares y amigos, y fue despojado de todas las cosas que eran de su propiedad personal.  No tenía esperanzas de que alguien lo protegiera, ni siquiera el gobierno de su país: los Estados Unidos. Todo lo que podía hacer era confiar en las promesas de la Biblia.  Muchos meses después un barco neutral sueco, el Chripsholm llevó al doctor Rankin a su patria. Más tarde dijo que cuando no tenía más en quien confiar, sino en Dios, en Cristo y en el Espíritu Santo, su actitud hacia sus captores japoneses cambió, y desapareció el temor que antes había tenido.

 

102         UN PODER MAYOR

 

              Juan G. Patton, misionero en las islas del Mar del Sur, muchas veces vivía en peligro trabajando entre salvajes aborígenes que nunca habían oído el evangelio. Una vez tres curanderos que pretendían tener el poder de causar la muerte, afirmaron públicamente su intención de matar al misionero con la brujería antes del domingo siguiente.  Para llevar a cabo su magia negra tenían que poseer algún alimento que el predicador hubiera comido en parte.  Sabiendo esto, Paton, valientemente, pidió tres ciruelas, comió parte de cada una y entregó el resto a los hombres que planeaban su muerte.  Amaneció el domingo, y el misionero, tranquilamente entró en el pueblo con una sonrisa alegre y saltando por el camino.  Los nativos se miraron los unos a los otros, asombrados, pensando que no podía ser Paton.  Sus "hombres sagrados" admit-ieron que habían probado todos sus brujerías para matarle.  Al preguntarles por qué habían fracasado, contestaron que el misionero era un hombre sagrado como ellos, pero que su Dios era másfuerte que el demonio que les ayudaba, y había protegido a Paton. Desde entonces, la influencia de Paton creció y poco después guiaba con alegría almas hacia el Señor.

 

188                       VIENDO EN LA OSCURIDAD       Salmo 119:105

 

              Muchas veces el cristiano tiene que pasar por tiempos de oscuridad y dificultad, pero confiando en la Palabra de Dios para dirección vamos a llegar a nuestro destino seguramente.

              La experiencia de ciertos pescadores en el Golfo de México ilustra esta verdad.  Se habían alejado unas cinco millas de la costa en un pequeño bote en busca de su lugar preferido.  Pasaron el día bien y no tuvieron ningún problema hasta la última hora de la tarde, cuando, de repente, se formó una densa niebla.  Cuando se dieron cuenta de lo que ocurría y pusieron en marcha el motor para regresar, ya estaban inmersos en la niebla y la visibilidad era apenas de unos pocos metros.  Con los corazones encogidos trataban de ver dónde estaría la costa.  En ese momento, uno de ellos recordó que tenía una brújula en el bolsillo.  Aunque la diminuta aguja contradecía su propio sentido de dirección, acordaron seguirla.  Estos hombres confesaron más tarde que se habían dicho unos a otros, gritando, para ahogar el ruido del motor: "Yo no creo que la brújula funcione.  Con toda seguridad estamos yendo en otra dirección".  Sin embargo, permitieron que la aguja les guiara.  Después de lo que les pareció un tiempo increíbe, divisaron, por fin la silueta de la tierra firme.  Con precisión exacta habían salido de la niebla y se hallaban sólo a unos metros de donde habían partido.

 

229                       AQUI VA EL EMPERADOR

 

              En la cultura romana, los emperadores eran considerados hijos de los dioses y en muchos casos, ellos pretendían tener ciertos atributos divinos.  La historia cuenta que Julio César, emperador de Roma, emprendió el cruce del mar Adriático en una pequeña embarcación.  La noche se presentó tormentosa y el marinero que conducía la pequeña embaracación sintió temor ante la furia del mar y del viento.

              Cuando el Emperador se dio cuenta de la preocupación del marinero, le gritó: No tema buen hombre, aquí va el emperador.

              ¡Qué afirmación! y qué lección para quienes realmente son hijos de Dios.  Con mayor razón los cristianos pueden decir y tener la seguridad de que Dios estará con ellos constantamente y en toda circunstancia, por más dura que ésta sea, para cuidarles, ayudarles y bendecirles.

               "...Y he  aqui yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo."  Mateo 28:20

 

246                       RETORNO SEGURO

 

              Un misionero australiano nos contó la alegre historia del cuidado especial que el Señor había tenido con él mientras hacía un viaje peligroso y largo a pie.  No tenía problemas con perderse, pero se encontraba incómodo al hacer el viaje de regreso porque llevaba consigo una enorme suma de dinero.  Un hombre se hallaba al acecho en un lugar solitario, con la idea de robar y matar a cualquiera que se aventurase por allí.  El misionero, sin saberlo, pero consciente del peligro que representaba el viajar solo, oró en voz alta pidiendo protección a Dios.  Antes de verle, el bandido le oyó hablar, pensando inmediatamente que iba acompañado, por lo que se contuvo de atacar.  Más tarde, le contó a alguien lo que había pensado hacer ese día y la noticia se difundió.  Cuando esto llegó a oídos del misionero, se dio cuenta de cómo el Espíritu de Dios le había impulsado a orar en alta voz, mientras caminaba.  Su corazón estaba gozoso, al pensar en la maravillosa protección de Dios.

 

PROVIDENCIA DIVINA

 

95           UNA AFORTUNADA DESGRACIA

             

              Nada es accidental con Dios.  Un acontecimiento durante la Segunda Guerra Mundial ilustra esta realidad.

              Cuando Londres estaba bajo las bombas, un cristiano regresaba a su casa lo más rápido posible, pero tenía dificultades a causa de un profundo dolor en el tórax.  Su enfermedad había confundido a muchos médicos, y había perdido toda esperanza de encontrar curación. Adelantando sus pasos, sentía la seguridad de que el Señor  no le dejaría lastimarse con el volante metralla de las granadas.  Pero, le tiró al suelo.  Sí le hubiera cogido un paso más o menos adelante, hubiera escapado.  Mientras le llevaban al hospital rápidamente, con un dolor muy fuerte, pensaba por qué el Señor no le había protegido.  Mientras los cirujanos le sacaban la metralla que tenía en el tórax, descubrieron el misterioso origen del problema de ese viejo paciente: una pequeña madera, de alguna forma, había entrado en su pulmón.  Una vez sacado, empezó a recuperar la salud.  ¡Cómo glorificó a Dios al saber que la cirugía de emergencia había revelado la causa de su corta respiración!

              Reconociendo que su supuesta desgracia era simplemente otro enlace en la cadena de la bondadosa Providencia de Dios, subrayó Romanos 8:28 en su Biblia.

 

71           LA  COMPENSACION  DE  UNA  DESGRACIA

 

              Un cierto hombre de negocios muy prominente de Nueva York, perdió una gran parte de su caudal en la bolsa y decidió irse al estado de California a empezar un pequeño negocio con lo poco de capital que le quedaba. Compró algunas hectáreas de terreno y después de mucho trabajo logró ponerlo en condiciones para sembrarlo. Para poder regarlo tuvo que hacer un canal, y en la construcción se le fue todo su dinero. Uno tantos días, vino una tempestad que le hundió todo el terreno y desbarató completamente el canal que estaba en construcción. Todos lamentaban la pérdida total de aquel hombre y él también. Por un momento se desesperó; pero pronto recapacitó y dejó todo en las manos de Dios. Pero, ¿cuál no sería su sorpresa cuando el agua bajó y el notó que había abierto un hoyo profundo encontrando una riquísima veta de oro completamente descubierta. Así pues, lo que todos habían considerado como una calamidad se había vuelto en su salvación.  Romanos 8:28

 

70           EN LA TIERRA, PAZ

 

              Durante la Segunda Guerra Mundial, un soldado norteamericano que estaba luchando en Nueva Guinea fue dejado por muerto a un lado de la carretera. Pero volvió en sí de su desmayo, y allí quedó esperando la llegada de los soldados japoneses, los cuales, con toda seguridad, lo acabarían. Siendo el joven un creyente, encomendó al Señor su camino y esperó en él.

              Poco después vio llegar cuatro soldados japoneses, los cuales, en vez de matarlo, lo sacaron de allí y lo condujeron a otro lado, más cerca de sus compañeros, a la parte opuesta del bosque.

              Antes de dejarlo, en un inglés bastante comprensible, le explicaron: -Aquí os halláis casi a salvo. Pronto algunos de los vuestros os auxiliarán. Adiós...Nosotros somos cristianos, y odiamos la guerra.

 

55           LA DEFENSA DE PATRICIO HENRY

 

              Antes de la Independencia de los Estados Unidos, tres ministros, en el Estado de Virgina, fueron puestos en la cárcel por predicar el evangelio. En el proceso se leyó la acusación de que eran perturbadores de la paz porque predicaban el evangelio del Hijo de Dios.  Pero Dios había provisto para ellos un protector: un abogado famoso en las cortes de Virginia que supo que aquellos cristianos sufrían injustamente porque el estado no permitía la libertad de conciencia ni daba libertad religiosa al pueblo.  Este abogado, Patricio Henry, montó a caballo y anduvo veinticinco millas para defender a esos cristianos perseguidos.  Entró en la corte mientras se leía la acusación de que ellos predicaban el evangelio del Hijo de Dios.  Tomó el documento, lo hizo ondear tres veces sobre su cabeza y pronunció un discurso que hizo temblar al juez: éste, pálido y tembloroso, puso en libertad a los prisioneros.  El discurso en favor de la libertad religiosa fue tan espantoso para el juez como el terremoto para el carcelero de Filipos: ambos medios habían sido enviados providencialmente por el poder de Dios.

 

22           MATEO 6:33  ILUSTRADO

             

              Unos años atrás un joven con su esposa sintió el llamado del Señor para predicar la Palabra de Dios.  Después de prepararse, se fueron a trabajar a un pueblo chiquito, donde la gente era muy pobre, pero después de algunos meses de predicar, varias personas aceptaron al Señor.  Las ofrendas eran muy pocas y se llegó un día en que la esposa fue a ver su despensa y no encontró nada para comer más que una sopa que había sobrado el día anterior.  Buscó a su esposo para contarle la situación.  Entonces él le dijo, que comerían esa sopa y que orarían para la próxima comida.  Como él no tenía dinero para comprar nada, se pasó la tarde preparando su mensaje para el próximo culto.  Cuando llegó la hora de la cena, se sentaron y leyeron la Biblia y oraron sin tener nada en la mesa para comer.  De repente alguien tocó la puerta y la esposa abrió.  Era una señora que les traía un gran plato de comida ya listo para comer.  Cuando agradecieron, ella explicó que su marido había sido un borracho y nunca había llevado a la casa nada para comer.  Pero después de haber oído al pastor predicar se había convertido, y hoy en la casa hay mucha alegría y comida.  Entonces se acordó de ellos y pensó traerles ese plato de comida.  Ellos con mucha alegría comieron lo que el Señor había suplido a través de la oración.

 

25           JEHOVA LOS SUSTENTABA        Salmo 3:5

 

     Muchos años atrás cuando el caballo era el principal medio de viaje un pastor que tenía una iglesia en el campo estaba leyendo la Biblia con su esposa. Su esposa había a­visa­do que no había comida para el día de m­aña­na y él no tenía dinero para comprar más.  Es­ta­ban leyendo Salmo 3 y habían llegado al  versículo 5 cuando de repente alguien tocó la puerta.  Cuando el pastor la abrió vio la lluvia que estaba cayendo e invitó al ex­traño para entrar.  El señor dijo que es­taba de viaje pero por causa de la lluvia quería que lo dejaran entrar mientras pasaba un poco la lluvia.  El pastor estaba con­tento de tener alguna persona para platicar.  La esposa sabiendo que era la hora de al­muerzo, preparó la comida que tenía en su casa e invitó al extraño a comer con ellos.  Cuando la lluvia paró un poco el señor pidió un papel preten­diendo escribir la dirección para poder llegar al próximo pueblo.  Cuando salió, la esposa encontró el papel al lado de su plato doblado.  Cuando ella abrió des­cubrió un billete de 50 dólares y escrito en el papel el Salmo 3:5.  Con gran alegría los dos pudieron dormir sabiendo que el Señor había suplido sus necesidades.

 

104         EL CREADOR E LA GOLONDRINA

 

              "Mirad las aves del cielo; que no siembran..., y vuestro Padre celestial las alimenta."  Mateo 6:26

              En España como en muchas otras partes del mundo las aves salen para el sur el día 23 de octubre y regresan el día 19 de marzo.  Nunca han equivocado estas fechas en el largo de los años. 

              Ahora bien, ¿Como puedes explicar este fenómeno?  ¿La guía de la naturaleza?  ¿Suerte?  ¿Coincidencia?  El creador de las golondrinas ha puesto dentro de estas pequeñas criaturas un instinto que les avisa, con misteriosa exactitud, de cuando tienen que ir hacía el Sur y cuándo tienen que volver.  Su supervivencia depende de este natural sentido de precisión.  ¡Qué cuidado tan meticuloso ejerce Dios para guiar a las golondrinas y a todo tipo de aves del cielo!  Pero consideremos cuánto más grande valor tenemos nosotros para Dios que estas pequeñas aves.

 

              El Dios que ha equipado tan maravillosamente a nuestras amigas las aves está ciertamente interesado en el hombre, que está hecho a su propia imagen.

 

117         EL REGRESO DEL PAN           Eclesiastes 11:1

 

              Una rica familia inglesa invitó una vez a unos amigos a que pasaran cierto tiempo en su hermosa finca.  La feliz re-unión se vio casi convertida en una terrible tragedia el primer día.  Cuando los niños se fueron a nadar, uno de ellos se metió en aguas profundas y casi se ahogó.  Afortunadamente, el jardinero oyó a los otros chillando y se lanzó al es-tanque para rescatar a la impotente víctima.  El pequeño era Winston Churchill.  Sus padres, profundamente agradecidos con el jardinero, le preguntaron si podrían hacer algo en agradecimiento.  El dudó un momento, y después dijo: "Desearía que mi hijo pu-diera algún día ir a la universidad y llegar a ser un médico". Los padres de Winston replicaron, "Le pagaremos su carrera".

              Años después Sir Winston Churchill, siendo primer ministro de Inglaterra, cayó gravemente enfermo de pulmonía.  Muy preocupado, el rey llamó el mejor médico que se podría encontrar para que atendiera al ilustre enfermo.  El doctor era Sir Alexander Fleming, el que había descubierto recientemente la penicilina.  Con este nuevo remedio consiguió salvar la vida de Winston Churchill.  Después conversando con el médico descubrió que su padre era el jardinero que salvo su vida muchos años antes.

 

166          EL ULTIMO CENTAVO          Mateo 6:33

 

              Años atrás en cierta ciudad un estudiante de seminario y su esposa fueron un día a la iglesia.  Llegaron los dos con los últimos recursos que tenían,  una moneda de cinco centavos, lo justo para comprar un panecillo para su almuerzo después del culto.  Cuando pasó la bandeja, el joven sintió deseo de colocar sus últimos centavos en la ofrenda.  El concienzudo joven pasó unos momentos difíciles antes de desprenderse de su última moneda, pero al instante en que dejó aquel dinero para el Señor, su corazón se alegró, porque sabía que el Señor proveería.  Después del culto, un amigo cristiano que no estaba al corriente de sus luchas, le tomó su mano y dándole una palabras de ánimo, le puso un billete de cinco dólares en su bolsa.  "¿Por qué hiciste esto?", preguntó el agradecido estudiante.  Le respondió el hombre: "El Señor pareció que me susurraba al corazón que tu estabas necesitado.  ¡Así que, por favor, toma el dinero como viniendo de El!"  Cuanto se gozó aquella pareja de que Dios hubiera suplido su neceidad y honrado su confianza en El.

 

 

175         UNA NUBE ENVIADA POR DIOS

 

              El Señor a menudo protege a los creyentes por medios maravillosos e inesperados.  La siguiente historia cuenta el notable cuidado providencial de Dios sobre miles de prisioneros aliados durante la Segunda Guerra Mundial, muchos de los cuales eran cristianos.

              Al aproximar al final de la guerra salió una mañana uno de los poderosos bombarderos americanos de la isla de Guam encaminándose hacia Kokura, Japón, con una carga mortífera.  A causa de las nubes que cubrían el objetivo, el bruñido B-29 estuvo dando vueltas durante cerca de una hora hasta que su reserva de combustible alcanzó el punto de peligro.  El capitán y la tripulación no podían cumplir su misión, decidieron finalmente dirigirse hacia su segundo objetivo.  Cambiando de rumbo, se encontraron con que el cielo estaba claro. La orden fue dada de "¡Bombas fuera!" y el B-29 se dirigió hacia su base.

              Algún tiempo después, un oficial recibió una sorprendente información del servicio de inteligencia militar.  Justo una semana antes de la misión de bombardeo, los japoneses habían trasladado una de sus mayores concentraciones de americanos capturados a la ciudad de Kokura.  Al leer esto, el oficial exclamó: "¡Gracias a Dios por aquella nube protectora!  Si la ciudad no hubiera estado escondida del bombardero, habría sido destruida y miles de mis compatriotas habrían muerto."

              ¿Era esa cubierta nubosa, la cual se desplazó procedente de un mar luminoso, una mera casualidad? ¡Difícilmente!  De paso aquel segundo objetivo era Nagasaki, y el cargamento mortal destinado a Kokura era la segunda bomba atómica. ¡No asombra que el Salmo 27:5 llegara a ser uno de los textos favoritos de los militares protegidos por Dios!

 

177                       NUESTRO REPRESENTANTE

 

              A un profesor de una escuela se le asignó la tarea de establecer contacto con un adinerado señor, en nombre de dicha escuela.  Se necesitaban fondos y ese financiero estaba en condiciones de aportar un cantidad considerable.  El profesor, cristiano, pidió a Dios fervientemente que lo guiara.  Al entrar en el edificio donde estaba la oficina de ese hombre, un joven, antiguo alumno suyo, le saludó cordialmente.  Recordó que él había mostrado amistad al muchacho en una época en que éste necesitaba consejo, pero ya se había olvidado de su procedencia. Cuando el alumno supo lo que tarea al profesor, le dijo: "Pase, mi padre está aquí".  Entrando en la oficina, el hijo presentó al profesor y dijo simplemente: "Papá, es un amigo mío y viene en nombre de la escuela a la que asistí".  El padre miró al visitante, tomó el libro de cheques y dijo: "¿Cuánto necesita?".  En pocos minutos el profesor obtuvo una generosa contribución.  El éxito de su misión se debió a la intercesión de ese hijo.

 

187                       EL CUIDADO DEL PADRE DIVINO

 

              Ourakiya, una joven cristiana de Mali, Africa, fue prometida en matrimonio hace varios años, a un hombre de edad que poseía ya tres esposas.  Su padre, también cristiano, no deseaba hacer tal cosa, pero no pudo soportar la presión que sobre el asunto ponían su incrédula esposa y parientes.  Al principio Ourakiya se negaba al matrimonio, pero en marzo de 1979, claudicó ante las demandas insistentes de todos.  Pero Dios no la había olvidado.  Permitió que se produjera una crisis en la comunidad, a causa de la negativa de los jóvenes creyentes a participar en las danzas paganas que se celebrarían en el pueblo.  En el consejo celebrado para solucionar el problema, el padre de Ourakiya defendió valerosamente a los jóvenes.  Explicó el camino de salvación a través de Cristo y apuntó cómo esa fe requería nuevas lealtades y una ruptura total con las prácticas paganas.  Sentado entre las sombras estaba el hombre prometido a la chica.  Al oír todo lo dicho comprendió que ella no sería nunca feliz como su esposa y tan pronto como pudo, rescindió el contrato para que Ourakiya no tuviese que casarse con El.  Dios había intervenido, de manera maravillosa, en favor de su hija.

 

197                       EL CUERVO DE VARSOVIA

 

              En un pequeño pueblo cerca de Varsovia (Polonia) vivía un campesino cuyo nombre era Dobry.  Por causa de adversas circunstancias no pudo pagar el alquiler de la vivienda, y el propietario le amenazó con desahuciarle.  Todos sus intentos para obtener un mayor margen de tiempo fueron en vano, y el día siguiente él y su familia fueron echados a la calle cubierta de nieve.  Al oír el repiqueteo de las campanas de una iglesia para la oración de la tarde, Dobry y sus queridos fueron y se arrodillaron, rogando al Señor que supliese sus necesidades.  Se encontraban al fin de sus recursos humanos. Después de orar se pusieron de pie y cantaron el viejo himno, "Encomienda todas tus penas y tus caminos en Sus manos".  Al acabar de cantar, oyeron unos fuertes golpes en la ventana.  Abriéndola, descubrieron a un cuervo que el abuelo de Dobry domesticó muchos años antes.  Llevaba en su pico una sortija de gran valor compuesta de una gran variedad de piedras preciosas.  Al investigar, se descubrió que ésta se perdió un d'eda en el que el rey pasó por el pueblo.  Cuando Dobry se la devolvió, el rey le recompensó con una buena cantidad de dinero, lo suficiente para poder construirse una casa. Para conmemorar los maravillosos sucesos de aquella noche invernal, se preparó una placa en la que se grabó un cuervo con una sortija en el pico y debajo la estrofa del himno que cantaban cuando el ave golpeó en la ventana.  Dobry reconoció que así como el profeta Elías fue alimentado divinamente por medio de las aves del cielo, él también fue librado por un cuervo.

 

208                       EL TESORO INESPERADO EN LA BIBLIA

 

              En el pueblo de Golfito en la zona bananera de Costa Rica vivía un señor con su hijo.  Este hombre creyó el evangelio y leía siempre su Biblia.  A su hijo lo exhortaba a que leyera la Biblia, pero éste no le hacía caso.  El padre murió un día y después de un tiempo un hermano de la iglesia de su padre fue a visitar al hijo.  Este se quejaba de su pobre suerte.  Quería estudiar, pero no tenía dinero. " Mi padre nada me dejó, sólo su Biblia vieja que está allí arrinconada.  "Poco antes de morir me exhortaba que leyera su Biblia después de su muerte", dijo el hijo.  El visitante pidió permiso para ver la Biblia para indicar algún pasaje para que el hijo leyera.  Al abrir la Biblia, ¡oh sorpresa!, en ella habían dos mil colones en billetes.  "¡Ahora si voy a poder estudiar", dijo aborazado el muchacho.

 

227         EL CHEQUE ESTA FIRMADO

 

              Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.  Fil 4:19

              Este versículo es muy conocido por la mayoría de los  cristianos.  Lo citamos,  lo  escribimos,  y  lo subrayamos en nuestras Biblias.  ¿Pero lo creemos en verdad?  Muchas de nuestras dudas y preocupaciones que nos afectan desaparecerían si empezaramos a vivir la verdad que expresan estas palabras.

              Una tragedia sucedió en la familia de un pastor, que hizo que viajara a otro lugar para residir.

              Un banquero que asistía a su iglesia fue a visitarle antes que saliera.  Mientras los dos hombres hablaban, el banquero tomó un papel de su bolsillo, y lo puso en manos del pastor.  Cuando el pastor lo miró, vio que era un cheque firmado y a su nombre, pero que no tenía puesto el valor.

              El pastor preguntó: ¿quiere decir que me está dando un cheque en blanco para que ponga en él la cifra que yo quiera?  Exactamente: replicó el banquero.  No se cuanto dinero va usted a necesitar, y quiero que saque la cantidad que cubra sus necesidades.

              El pastor tomó el cheque y más tarde comentó: Me da un sentimiento de comodidad y de felicidad al saber que tengo una enorme cantidad de dinero a mi disposición.

              Es evidente que los recursos del hombre no se pueden comparar con las  provisiones ilimitadas de Dios.  Pero esta historia nos ayuda a ver la abundante provisión que tenemos en Jesús.  Podemos ver a Filipenses como un cheque dado al creyente obediente, garantizando que el depósito de las riquezas en gloria nunca fallarán.  Si, podemos contar con la provisión divina; pues el cheque está firmado por Dios.

 

 

PRUEBAS

 

15           NOS PURIFICAMOS EN LAS PRUEBAS

 

     Un pastor, al visitar a un joyero miembro de su iglesia, le preguntó: "¿Y cómo sabe usted cuándo el oro está puro, y se puede sacar del crisol?”  el joyero respondió:  “Muy fácilmente; cuando yo me miro en el oro y éste refleja mi rostro, quiere decir que ya está completamente puro.”  Así es con nosotros.  Dios nos permite pasar por el crisol caliente de la prueba, y cuando en nuestra vida podemos reflejar el rostro de Jesucristo, entonces estamos puros.

 

103      DIOS SABE LO QUE PODEMOS SOPORTAR

              Un hombre estaba comprando en un mercado acompañado de su hijo pequeño que le seguía muy cerca.  El chico llevaba un cesto grande, y el padre iba llenándolo con un artículo tras otro.  Ponía latas de conservas, azúcar, harina, carne, un surtido de verduras, etc.  Una cliente que los observaba desde atrás, le dijo en voz baja: "Esta es una carga muy pesada para que un niño como tú la lleve, ¿no es así?"  El chico dio la vuelta mirando hacia ella un poco sorprendido de que alguien se lo dirigiera.  Entonces, con una sonrisa llena de paciencia, contestó: "¡Oh, no se preocupe!, mi padre sabe muy bien cuánto puedo llevar".

 

115        UNA CUERDA PROBADA

 

              El doctor Leon Tucker contaba que su hija Evangelina, una violinista de talento, estaba en un programa para tocar ante una audiencia muy crítica.  A pesar de que tenía un instrumento muy bueno, no se hallaba satisfecha con la calidad de su sonido.  Le señaló a su padre que "este violín tiene que entregar toda su resonancia y vibración de tono.  Salgo a comprar unas cuerdas probadas".  El doctor Tucker le preguntó qué era lo singular acerca de las cuerdas probadas.  Dijo ella, "Primero la ponen en un bastidor y las alargan y las fuerzan para sacarles toda la vacilación.  Después se las martillan y se las pasa por una prueba de ácido.  Esto es lo que las hace capaces de producir un tono perfecto y pleno." Cuando conseguió las cuerdas y afinó el instrumento, la música que surgió era notablemente más rica y plena que antes. Mmmmm 

              Si el Padre Celestial quiere sacar música digna del instrumento de nuestras vidas, es imperativo que existan pruebas.  Dios utiliza la adversidad para madurar a sus hijos y perfecionar sus vidas.

 

142           MOLDEADOS MEDIANTE LA PRUBA

 

              Durante un tiempo de recesión económico un creyente perdió su empleo, una fortuna considerable y su hermosa vivienda.  Para colmar su tristeza, su amada esposa falleció.  Aún así, mantuvo su fe tenazmente, lo único que le quedaba.  Un día cuando caminaba en busca de empleo, se paró a mirar a unos hombres que estaban trabajando bloques de piedra en una iglesia grande.  Uno de ellos estaba moldeando una pieza triangular.  "¿Donde va esa piedra?", preguntó.  El obrero respondió: "¿Ve esa abertura allá arriba del todo, en la aguja?  Pues bien, yo estoy modelando esta piedra aquí, para que encaje allí".  Mientras el creyente meditaba, lágrimas llenaron sus ojos, porque el Señor le había hablado por medio de aquel obrero, cuyas palabras dieron un nuevo significado a sus aflicciones.

 

174         LAS DOS RANAS

 

              Se cuenta la anécdota de dos ranas que cayeron en una vasija de nata.  La una miró a los altos lados de la vasija demasiado difíciles de trepar, y dijo: "No hay esperanza".  Así que se resignó a morir, se relajó y se hundió al fondo.  La otra rana se propuso seguir nadando mientras pudiera.  "Algo podría pasar", se dijo, y ¡seguro que pasó!  Ella persistió pateando, pateando, pateando, y finalmente, ¡Eureka! Se encontró a sí misma sobre un sólida plataforma de mantequilla, flotando encima de su baño de leche y mantequilla.  Así saltó sin peligro y eso sólo porque no abandonó la esperanza. 

 

202         LAS DOS CRUCES

 

              Dos personas que caminaban por el camino de la vida, preguntaron cómo podrían llegar sanos y salvos para la ciudad celestial.  Fueron avisados para llevar una cruz, que al final del camino serviría para cruzar el río de la muerte y entrar en el paraíso.

              Los dos escogieron sus cruces y comenzaron a caminar.  Uno de ellos después de andar un poco sintió el desprecio de sus amigos y parientes por causa de su cruz y resolvió cortar un poco para no ser tan visible, en cuanto el otro tomó fuerzas y caminó sólo por el camino.  Después de un tiempo los dos llegaron a un lugar pedregoso y difícil de pasar, y el primero sintió el peso de su cruz aún mas, y cortó un poco mas para facilitar el pasaje por este lugar difícil, en cuanto el otro tomó animo y con mucha dificultad consiguió pasar por esta prueba de la vida.  El tiempo pasaba y el primero por las dificultades del camino, cortaba cada vez mas su cruz hasta que era tan pequeña, que cabría en su bolsa escondida, y ninguno de sus amigos sabía que lo tenía.  El segundo viajero continuó su caminata difícil, con pasos firmes y muchos observaban que parecía tener alguien a su lado ayudando a cargar su cruz pesada en los lugares difíciles de la vida.

              Finalmente los dos llegaron a la orilla del Río de la Muerte.  El segundo exhausto, pero animado lanzó su cruz aún intacta de orilla a orilla y pasó este río profundo sin mayores dificultades.  La primera persona, tomó su cruz escondida de su bolsa, y era tan pequeña, que cuando tentó lanzarla por el río y pasar por ella, las aguas tragaron la cruz y su ocupante y fueron perdidos para siempre.

 

250                       EL DUEÑO CORTO LAS ROSAS

 

        La muerte de un ser querido, familiar o amigo,  nunca resulta fácil de aceptar.  Pero como cristianos, podemos alegrarnos, a pesar de las lágrimas, si esa persona amada conocía a Cristo Jesús como su Salvador.  Podemos tener la certeza de que Dios ha llamado a otro de sus hijos para que more con El.  La labor de esa persona ya ha terminado y el Padre Celestial lo ha trasladado amorosamente al cielo como trofeo de su gracia redentora. ¡Qué consuelo es esto para nosotros, que hemos quedado atrás, tristes!

              Se cuenta la historia de un noble que poseía un magnifico jardín.  El jardinero no había regateado esfuerzos para convertir aquel terreno en un verdadero paraíso.  Una mañana, se acercó al jardín para ver cómo seguían sus mejores flores.  Con horror descubrió que una de sus más bellas flores había sido cortada del tallo.  Pronto descubrió que las mejores flores de cada macizo habían desaparecido.  Airado y preocupado, corrió hacia los empleados, gritando: "¿Quién ha robado mis tesoros?".  Uno de sus ayudantes replicó: "El dueño vino esta mañana al jardín, cortó las flores y se las llevó a su casa.  Me imagino que querría disfrutar de su belleza".  El jardinero se dio cuenta de que no había razón para disgustarse.  El dueño estaba en su perfecto derecho de cortar algunas de sus más preciadas flores.

 

 

PUREZA

 

 

20           EL  ARGUMENTO DE UNA VIDA LIMPIA

 

              En el Japón había un hombre muy malo que fue condenado a 20 años de prisión.  Allí causó muchos problemas y tuvieron que ponerlo en una celda solitaria.  Cuando entró  se sentó con tanta fuerza que se movió un estante que estaba en la pared y un libro le cayó en la cabeza.  Después de algún tiempo de ver el libro en el suelo lo recogió y descubrió que era una Biblia.  Con mucha curiosidad comenzó a leerlo y en pocos días aceptó a Cristo como su Salvador.  Su comportamiento cambió completamente que se volvió un prisionero ejemplar.  En menos de dos años fue puesto en libertad y salió para ser por muchos años un gran evangelista entre la juventud de ese país.      Lee Roberson

 

228                       UN TESTIGO SIN SABERLO

 

              Una baronesa cristiana, que vivía en las tierras altas de Nairobi, en Kenia, hablaba de un joven ndígena que estaba empleado como su criado.  Después de tres meses le pidió a la baronesa que le diera una carta de referencia para un amistoso sheik que vivía a unos kilómetros.  La baronesa, que no deseaba que el joven se fuera ahora que acababa de aprender la rutina de la casa ofreció aumentarle el sueldo.  El joven le contestó que no deseaba un aumento de sueldo.  Se trataba de que había decidido hacerse cristiano o mahometano.  Esta era la razón por la que había venido a trabajar para la baronesa durante tres meses.  Su atención era ver cómo se comportaban los cristianos.  Ahora quería trabajar durante tres meses para el sheik para observar la forma de vida de los mahometanos.  Después decidiría qué tipo de vida seguiría.  La baronesa se quedó asombrada y petrificada al recordar sus muchos defectos en su trato con el criado.  Solamente pudo exclamar: "¿Por qué no me lo dijiste al principio?"

 

243                       BELLEZA PARA EL ALMA

 

              Un pastor que hizo un favor para su esposa, debía ir a un negocio especializado en artículos de belleza para comprar un vibrador eléctrico, de los que dicen, rebajar la grasa y mejoran la circulación.

              La empleada se mostró, además del vibrador, muchos otros productos como: cremas, líquidos, pestañas postizas, tintes para cabello etc.  Aun ella comentó: "La mujer que permanece fea es porque quiere, porque hoy en día hay miles de cosas en el mercado para mejorar su aspecto."

              "¿Y aquí no venden nada para embellecer el alma?, preguntó el pastor.

              "Bueno, eso es más difícil, pero de todos modos no creo que habría tanto interés", respondió la empleada.

              Es verdad que no existe mucha interés en la belleza interior.  Cuántos hay que enbellecen su exterior, pero por dentro lucen terriblemente.  Tal vez nadie les ha mostrado cuán feos son por dentro y no les ha provisto de algo para que renueven su apariencia.  Entonces, ¿Le gustaría ser un vendedor de productos para embellecer el alma?

 

 

RIQUEZAS

 

11           EL DINERO NO LO COMPRA TODO

 

              Alguien ha dicho: “Con el dinero se comprará una cama, pero no el sueño; se comprarán libros, pero no cerebros; se comprará alimento, pero no apetito; se comprará una casa, pero no un hogar; se comprará medi­cina, pero no la salud; se comprarán cosas lujosas, pero no cultura; si comprará entretenimiento, pero no felicidad; se comprará un crucifijo, pero no a Cristo; si comprará un templo, pero no el cielo.”

 

124         MURIENDO "RICO"

 

              En el siglo pesado el barco Británica naufragó en la costa de Brasil.  Almacenados en la bodega se hallaban muchos recipientes llenos de monedas de oro españolas.  La tripulación, con la esperanza de salvarlas, empezó a subir los barriles a cubierta.  Pero el barco estaba naufragándose con tanta rapidez que tuvieron que abandonar sus esfuerzos y correr hacia los botes de salvamento.  Antes de que el último saliera, un joven guardián fue enviado de nuevo a bordo para estar seguros de que no hubiera quedado nadie atrás.  Pero por su sorpresa, encontró a un hombre sentado en cubierta con un machete a su lado.  Había abierto unos cuantos barriles y estaba amontonando oro a su alrededor.  "¿Qué está haciendo?", gritó el marino, "¿No sabe que este barco se está partiendo en pedazos?, puede irse al fondo", dijo el hombre, "Pero yo he vivido en la pobreza toda mi vida, y estoy decidido a morir rico."  Todos los argumentos fueron desoídos, y al final lo dejó a su suerte.

 

127         LO QUE DICE UN DOLAR

 

              Cójame en su mano y llámeme suyo.   Sin embargo, ¿no podría yo también llamarle mío? Veo con cuánta facilidad lo domino. Para obtenerme haría usted todo menos morir. Soy impersonal como la lluvia, esencial como el agua.  Sin mi los hombres y las instituciones perecen.  Sin embargo, no retengo el poder para que ellos vivan; soy inútil sin el sello de su deseo.  Y no voy a ningún lado a menos que mis amos me envíen.

              Sostengo extraña compañía al servir el cambio de la vida;  Hoy soy aquí una ofrenda santa para Dios; pero ayer induje a hombres malvados que le echaran mano a un niño que dormía en su camita y destrocé el corazón de la nación. Por mí los hombres se burlan del amor y escarnecen a Dios.

              Sin embargo Dios me ha escogido para servir a sus santos; dar educación de la mente y alimento para los cuerpos que están muriendo de hambre.  Mi poder es terrible.

              Por lo tanto, le suplico, que me selle con su fe y me envíe a desempeñar tareas de felicidad, paz y vida.

              Pues, poderoso como soy, debo depender de usted para la formación del carácter.

              Mi uso y servicio se determina por la clase de hombres que me obtienen, me poseen por algún tiempo y me envían a los campos de sus deseos y miras.

              Ahora que soy suyo, le pido que me deje servir para los mejores propósitos que usted pueda sentir.

              Tengo hambre, así como usted, de bondad; debo, como la carne, responder a los malos impulsos si no me usan para obras santas.

              Permítame que lo bueno que tengo sirva para los demás.

 

 

135         EL AMOR AL DINERO

 

              En cierto museo hay una pintura interesante que representa la funesta ambición del hombre por el oro, y sus consecuencias.  Describí una carretera estrecha en la que una moneda de oro va rodando a lo largo.  El camino está lleno de hombres y mujeres que van corriendo como locos detrás de este tesoro.  Sus ojos brillan con avaricia y sus caras están rígidas de intensos deseos.  Entre ellos cabalga un hombre a caballo y agarrada fuertemente a él va su esposa.  En su ansia por alcanzar el oro, la empuja bruscamente a un lado, porque le perjudica en su carrera hacía la riqueza.  Pisa a todos los que bloquean su camino, dejándoles en el suelo sangrando.

              La Biblia nos advierte claramente: "No te afanes por hacerte rico" Proverbios 23:4.  "La raíz de todos los males es el AMOR al dinero" 1 Timoteo 6:10.

 

192                       GENEROSIDAD ILIMITADA

 

              Se cuenta la historia de un mendigo que estaba junto al camino y que pidió limosna a Alejandro Magno al pasar éste por allí.  El hombre pobre e inválido no tenía influencia alguna sobre el jerarca, ni siquiera el derecho de levantar una mano implorante.  Sin embargo, el emperador le lanzó varias monedas de oro.  Uno de los cortesanos, atónito ante esa generosidad, exclamó: "Señor, monedas de cobre es lo apropiado para un mendigo. ¿Por qué darle oro?"  Alejandro contestó en tono majestuoso: "Las monedas de cobre serían lo apropiado para las necesidades de un mendigo, pero las de oro son apropiadas a la generosidad de Alejandro.

 

SABIDURÍA

 

 

16           COMO DEFENDERNOS

 

     Un joven miembro de la iglesia se acercó a su pastor y le preguntó: “¿Piensa usted, pastor, que pecaré si aprendo el arte de defenderme?”  El pastor le respondió:  “Claro que no, yo también lo he a­prendido y con frecuencia hago uso de él.”  “¿Que aprendió, Judo, Karate, Boxeo?”  “Yo aprendí el de Salomón: La blanda respu­esta quita la ira.  Prov. 15:3

 

205                      EL PASTOR Y EL HUESO

 

              Un ministro del evangelio tomó asiento en el vagón-restaurante de un tren.  En el asiento opuesto se sentó una persona que no creía en la existencia de Dios.  Al ver su ropa y cómo oraba antes de la comida, el ateo empezó la conversación: 

              Parece que usted es un clérigo.

              Sí, respondió el aludido, soy un pastor evangélico.

              Sin duda que usted cree en la Biblia.

               Si, creo que la Biblia es la Palabra de Dios, respondió el ministro.

              Pero reconocerá que hay cosas en la Biblia que no tienen explicación.

              Sí, replicó humildemente el pastor, es cierto que hay pasajes de la Biblia difíciles de entender y explicar.

 

              Con aire de triunfo, pensando que ya tenía  acorralado y derrotado al fiel siervo de Dios, el ateo remachó: ¿Y, qué haces entonces?

              Sin inmutarse el pastor siguió disfrutando del bistek que habían servido para comer, que por cierto, tenía una porción bien magra y sabrosa, y también un gran hueso.  Cuando terminó, respondió:

              “Señor, hago lo mismo que cuando como un bistek o un pescado.  Cuando llego al hueso o a la raspa lo dejo a un lado del plato y sigo disfrutando de mi almuerzo.  Los dejo para que algún tonto se entretenga royéndolos.

 

251   MISERICORDIA Y COMPASION

 

    Pastor,  ¿Cuál  es  la diferencia entre la misericordia y la gracia compasiva de Dios?

    Bueno, es fácil.  Misericordia es cuando Dios no nos da lo que merecemos, mientras que gracia es cuando Dios nos da lo que no merecemos.

    Perdone pastor, pero no le entendí.  ¿Podría explicarme más?

    El hombre por sus actos merece el castigo de Dios, pero El, por su misericordia y amor, no permite que suframos las consecuencias de ese castigo.  Pero aquí se manifiesta la gracia de Dios.  Si nos arrepentimos y pedimos su perdón, El nos perdona y nos da la vida eterna.  Tanto la misericordia como la gracia divina, son ofrecidas en la persona de nuestro Señor Jesucristo.  El es la gracia y la misericordia de Dios para la reconciliación y salvación del hombre.

 

 

SACRIFICIO

 

 

29           LA HISTORIA DE "LAS MANOS ORADORAS"

 

              Hace años que las personas admiran la obra de arte conocida por: "LAS MANOS ORADORAS".  Por detrás de este ejercicio de arte está una historia fascinante de amor y sacrificio.

              En el siglo XV, dos estudiantes de arte muy dedicados, Albrecht Dürer y Franz Knigstein, trabajaban como operarios a fin de agenciarse de recursos propios y proseguir sus estudios.  Pero sus trabajos eran extensos y difíciles.  Concediéndoles poco tiempo para estudiar arte.

              Finalmente, ambos llegaron al acuerdo en echar suertes.  El perdedor trabajaría para mantener a ambos, y el vencedor proseguiría estudiando.  Albrecht ganó y, llegó a obtener fama, con todo, aceptó ayudar a Franz, para que pudiese también concluir con sus estudios.

              Después de ser bien conocido, Albrecht buscó a Franz para cumplir con su promesa y hacer el cambio.  Pero él descubrió el enorme sacrificio que su amigo había realizado.  Mientras Albrecht estudiaba, Franz trabajaba duro en oficio pesado, sus dedos se tornaron retorcidos y rígidos.  Sus largos y rectos dedos y sus manos sensibles habían sido arruinados para toda la vida.  Franz no podía más maniobrar el delicado pincel suavemente tan necesario para ejecutar sus bellas pinturas.  Pero al respecto de precio, Franz ya lo había pagado.  Ahora no estaba triste ni embravecido. El estaba contento porque su amigo había obtenido la fama.

              Un día, Albrecht vio a su fiel amigo, arrodillado.  Sus manos rústicas entrelazadas en una silenciosa oración.  Albrecht rápidamente esquematizó sus manos que más tarde utilizaría para crear su obra maestra conocida por: "LAS MANOS ORADORAS".

 

221                       LA AYUDA AL OTRO QUE SE SALVO A SI MISMO

 

              Se cuenta la historia de Sundar Sing, que viajando un día por un camino desierto encontró a un hombre caído en la nieve, casi muerto de frío.  Le pidió a otro viajero con quien se había encontrado en el camino, que juntos llevasen al hombre moribundo adelante hasta donde encontraró albergue.  El otro se negó alegando que no podía, y siguió adelante.  Sundar Sing tomó el caído, lo rodeó con sus brazos y siguió con él, dando tumbos, cayendo, levantándose, luchando.  El calor de los cuerpos y del esfuerzo reanimó al enfermo quien poco a poco fue adquiriendo fuerzas, y pudo caminar por sí solo, aunque lentamente.  Más adelante hallaron un montón de nieve que parecía tener la forma de un cuerpo humano.  Sundar Sing escarbó en la nieve, y encontró que era el cadáver del viajero que no había querido ayudar al caído.  El calor que el esfuerzo en ayudar al otro produjo salvó su propia vida.  Después Sundar Sing recordó el parábola del Buen Samaritano.

 

 

SALVACION

 

 

97           SUS OBRAS LES SIGUEN   Gálatas 6:9

 

              En cierta iglesia, una clase de la escuela Dominical fue interrumpida muchas veces por un chico que no quería portarse bien.  También hizo que los demás estudiantes no pusieran atención.  El fiel maestro se sintió desanimado y pensó que sus esfuerzos habían sido en vano.

              El malicioso joven se hizo hombre y se fue de viaje al oeste, donde llevó una mala vida.  Años después, regresó a casa. Un día mientras andaba por la calle, pasó por el lado de un cementerio.  De repente, se dio cuenta que una de las piedras sepulcrales llevaba el nombre de su antiguo maestro de la escuela dominical.  Poco a poco, las verdades que le había enseñado este amado creyente, llenaron su memoria, culpándole de pecado.  Mientras el Espíritu Santo continuaba obrando en su corazón, se acercó a la sepultura, se arrodilló en el césped y aceptó al Señor.  Mas tarde, llegó a ser un amado y fiel pastor.  Aún así, el devoto maestro había ido a su sepulcro pensando que su esfuerzo espiritual había sido infructuoso.

 

94           SE LLAMARA DIOS

 

   Un prominente predicador estaba profundamente preocupado por un hombre que asistía ocasionalmente a su iglesia, aunque libremente admitió que no era cristiano. Cuando le hablaba acerca de su alma, el hombre siempre respondía que mientras disfrutara de buena salud, esperaría.  Decía que tal vez considerase aceptar al Salvador cuando no se encontrara tan ocupado.  El predicador decidió asustarlo haciéndole ver que no podía seguir negando la ofrenda de Dios de la salvación.  Así que un día entró en la oficina de este hombre sin llamar previamente a la puerta o llamar por teléfono.  Le preguntó bruscamente: "¿Me esperabas?" "¡No, no te esperaba!", fue la respuesta.  Después de un momento, el predicador dijo dramáticamente: "¿Y qué, si yo fuera la muerte?" Entonces se marchó tan pronto como llegó.  Esta asustadora pregunta continuó resonando en los oídos de este hombre de negocios.  Le exigía una contestación.  Mas tarde, aquel día, bajo fuerte convicción de pecado invitó al Señor Jesús a entrar en su corazón.

 

93           EL AMOR DE UNA MADRE

 

              Una madre de familia que vivía en una granja cercana a un terreno pantanoso, se dio cuenta, al anochecer, de que su hijo se había perdido. Inquieta y temblando al pensar que su hijo podía hallarse sin ayuda, atrapado en el fango del terreno y sin poder salir de él, y comprendiendo que ella sola era incapaz de ir en rescate de su hijo, corrió al pueblo y llamó en cada casa rogando a cada hombre del pueblo, en los términos más patéticos, que fueran en busca de su hijo. No se contentó con movilizar a unos pocos, conociendo la inmensa extensión del terreno donde su hijo podía hallarse retenido, quizá perdidas las fuerzas y sin sentido; y no cesó de ir de casa en casa hasta que hubo obtenido que una compañía de más de trescientos hombres, llevando sus linternas y consiguiente aparejo de rescate, se desparramaran en todas direcciones buscando a su hijo. Toda la noche tuvieron andando con precaución por entre el barro, y al amanecer la madre tuvo el gozo de abrazar otra vez a su hijo perdido.

              Un predicador que contaba esta historia decía: “Quisiera que esta madre pudiera hallarse con nosotros, pues ella podría decirnos por su propia experiencia cuáles serían los amorosos sentimientos del Hijo de Dios cuando dejó el trono de su gloria para acudir en rescate del enfangado en el pecado; y el mismo Hijo de Dios está buscando cooperadores en esta gloriosa y meritoria obra.

              ¿No seremos nosotros persuadidos por su amor para ir en busca de las almas tan amadas de él y a las cuales rescató con el mayor de los sacrificios?

 

87           MURIO POR MI     

 

              Durante la Guerra Civil en los Estados Unidos, un labrador por nombre Juan Blake fue reclutado como un soldado.  Se fui profundamente preocupado por dejar a su familia, porque su esposa había muerto y no había nadie para mantener y cuidar sus niños en su ausencia.  El día antes de salir para el ejército,  su vecino Charlie Durham vino a visitarlo.  “Blake,” dijo, “he estado pensando.  Ud. es necesario aquí en casa, así que he decidido entrar en su lugar.”  El labrador estuvo abrumado por unos momentos que quedó mudo.  La oferta parecía muy buena para ser verdadera.  Agarró la mano del joven y alabó a Dios por este amigo que estaba dispuesto a ir como su substituto.  Charlie fue a la línea de frente y ejecutó sus obligaciones noblemente.  Pero tristemente murió en la primera batalla.  Cuando el labrador oyó las noticias,  inmediatamente ensilló su caballo y fue al campo de batalla después de buscar por un tiempo, encontró el cuerpo de su amigo. Arregló todo para que fuera enterrado en el cementerio cerca del lugar donde algunas veces habían estado hablando después de los servicios.  En un pedazo de mármol esculpió una inscripción con sus propias manos. Ásperamente fue hecho, pero con cada golpe del martillo a cincel, las lágrimas cayeron de sus ojos. Colocó el marcador en la sepultura de su substituto devoto.  Muchas personas lloraban cuando leyeron la breve pero conmoví ente inscripción: MURIO POR MI.

 

90           LA ESCALERA

 

              Un hombre soñó una vez que poseía una escalera que subía de la tierra, hacia el cielo.  Cada vez  que él hacía una buena obra, la escalera crecía un peldaño.  Si hacía algo especial - por ejemplo, si ayudaba con una importante suma de dinero para los pobres - la escalera crecía con más peldaños y poco a poco, se había alargado de tal manera que llegó hasta las nubes.  A esta altura, nuestro hombre no se sentía tan seguro de sí.  Entonces se vio a la puerta de la muerte y pensó que podía usar la escalera para llegar fácilmente al cielo.  En eso, una voz le gritó desde el cielo: “El que no entra por la puerta...sino que sube por otra parte ése es ladrón y salteador” (Juan 10:1).  Atemorizado por estas palabras cayó a tierra y ¡despertó! de su sueño.

              Era tan sólo un sueño que le dio de pronto a entender que por medio de las buenas obras no podía entrar en el cielo.  Turbado y tocado en su conciencia, empezó a buscar seriamente el verdadero camino y la puerta de entrada al cielo.  Los halló en Jesucristo, quien dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Juan 14:6

 

78           LA RESPUESTA QUE CONVENCIO

 

              Hace muchos años un misionero pionero en China fue de pueblo en pueblo con la Palabra de Dios, pero había poca repuesta a sus esfuerzos.  Descorazonado, se dijo a sí mismo: “Aparentemente, mi ministerio es inútil.”  Pero un día, un estudiante chino le dijo: “Maestro, he oído sus mensajes.  Hablas muy bien sobre el hombre que llamas Jesús.  Tengo hambre espiritual, pero antes de tomar una decisión respecto a esta Persona maravillosa, tengo que saber la repuesta a una pregunta muy importante”. “¿Y cuál es la pregunta?”, inquirió el misionero. “Es ésta”, contestó el no creyente, dando una fuerte bofetada en la mejilla del misionero.  Atontado, humillado, consternado, el siervo de Dios preguntó: “¿Por qué  has hecho esto?”  El joven replicó: “Quería ver cómo reaccionabas ante un insulto..., si ibas a vengarte.”  La venganza no es la forma en que un cristiano debe reaccionar, contestó al misionero. Mi Señor y Maestro ha dicho: “Bienaventurados sois, cuando por mi causa os vituperen y os persigan..., gozaos y alegraos.” El estudiante dijo con lágrimas en los ojos: “Oh maestro, te ruego que me perdones.  He oído estas palabras de Jesús; pero ahora las he visto cumplidas.  Has demostrado la verdad de tus enseñanzas.  Me gustaría ser un cristiano también.”

 

77           EL BILLETE CORRECTO

 

              Es posible que hayas oído decir: “No importa cuál sea tu creencia; es tu forma de vivir lo que cuenta.”  A. J. Gordon comentó sobre esta filosofía una vez mientras dialogaba con un pasajero en un tren.  El hombre creía que podía llegar al cielo por sus buenas obras.  Apuntando al revisor que pasaba por los vagones, Gordon preguntó a su amigo: “¿Te has dado cuenta alguna vez del cuidado con que examina el billete, pero sin molestarse para nada en examinar al viajero?”  En seguida el hombre captó el significado de la pregunta.  El acababa de decir que Dios se interesa sólo en lo que hacemos y no en “un pequeño apunte llamado fe”  “¿Ves?” - continuó Gordon -. “El pasajero y el billete son aceptados juntamente.  Si él no tiene el billete, o no tiene el que corresponde, se le pedirá que se baje del tren, no importa su apariencia o posición.  De la misma manera que el billete representa al hombre, la fe te representa a ti para entrar al cielo.”

 

73           ACCESO LIBRE A DIOS

 

              Hace muchos años, un anciano estaba sentado en la entrada de la Casa Blanca, en Washington.  Su ropa, muy gastada, estaba cubierta de polvo, y sus ojos llenos de lágrimas.  Un chico se detuvo y cariñosamente le preguntó por qué lloraba.  El hombre explicó que su hijo estaba en el Ejército, condenado a ser fusilado porque desertó de su puesto.  “Los guardias que hay en el patio de la Casa Blanca no me dejan ver al presidente”, dijo, aturdido, el hombre.  “¡El Señor Lincoln es tan bueno y generoso!  Si se enterase de todos los detalles de la deserción de mi hijo, estoy seguro que le perdonaría.”  “Yo le puedo acompañar a ver al presidente”, dijo el chico.  “¿Tu?” preguntó el hombre, sorprendido.  “Si, él es mi padre. Me deja entrar para hablar con él siempre que quiero.”  El joven acompañó al hombre al interior de la Casa Blanca; y después de escuchar la historia, Lincoln perdonó al soldado condenado.

 

6            ¿PAPA, ESTA ASEGURADA TU ALMA?

             

              “Papá” dijo un niño,  mien­tras subía a la rodi­lla de su papá, y miró su cara con ser­iedad, como si entendiera la importancia del tema.

              “Papá, ¿está asegurada tu alma?”

              “¿De qué estás hablán­dome hijo mío?” con­testó el agitado padre.  “¿Por qué me haces esta pregun­ta?”

              “Porque, escuché decir al tío Jorge que tu tien­es, tu casa y tu vida asegurada, pero él no cree que hayas pensado en tu alma. Y tiene miedo de que puedas perderla. ¿La ten­drás asegurada ahora?”

              El padre llevó su ca­beza sobre sus manos y guardó si­lencio.   El era dueño de gran­des acres de tierra que fueron cubier­tas con una producción abundante. Sus gra­neros esta­ban ahora llenos en abundancia. Sus edi­fic­ios estaban muy bien asegurad­os, y como si eso no fuera sufic­iente para el mante­nim­ie­nto de su esposa y de su único hijo en caso de su fallecimiento, un día antes había tom­ado una póliza de seguro por una canti­dad grande. Por ahora este pensami­ento no había sido dado a su alma.

              Y usted, ¿Está asegur­ada su alma?  Si no, por qué no acep­ta a Cristo Jesús como su Salvador y tendrá la seguridad de la vida eterna.

 

21           SIN SABER

 

              Hace muchos años había en Inglaterra un hombre pobre que quería ir a los Estados Unidos.  Después de muchos años de trabajo consiguió juntar el dinero que necesitaba para el viaje.  Compró su pasaje y se embarcó.  Pensando que la comida en el viaje iba a ser muy cara, decidió llevar pan y queso, lo que le alcanzaría para tres semanas.  Siempre comía su lonchera escon­dido.  Un día el capitán lo sorprendió, ya faltando dos días para llegar a Nueva York, y le preguntó por qué era que él no comía con los demás y él respondió, que porque no tenía dinero, solamente tenía lo del pasaje.  Entonces él capitán le dijo que si no se había fijado que todo estaba incluido en el pasaje.  Con mucha alegría el pobre hombre fue a comer con los demás el resto del viaje.

              El se quedó con hambre porque no sabía de que tenía derecho, como hoy en día mucha gente sufre en pecado porque no saben que Cristo ya pagó su deuda del pecado y les ofrece la vida eterna completamente gratis.

 

23           EL PODER DE UN LIBRO

        

              En el Japón había un hombre muy malo que fue condenado a 20 años de prisión.  Allí causó muchos problemas y tuvieron que ponerlo en una celda solitaria.  Cuando entró  se sentó con tanta fuerza que se movió un estante que estaba en la pared y un libro le cayó en la cabeza.  Después de algún tiempo de ver el libro en el suelo lo recogió y descubrió que era una Biblia.  Con mucha curiosidad comenzó a leerlo y en pocos días aceptó a Cristo como su Salvador.  Su comportamiento cambió completamente que se volvió un prisionero ejemplar.  En menos de dos años fue puesto en libertad y salió para ser por muchos años un gran evangelista entre la juventud de ese país.

 

32           GIPSY SMITH ORO POR SU TIO

 

              Una vez había un niño gitano que más tarde llegó a ser el gran evangelista Gipsy Smith. En aquellos tiempos era prohibido que los niños, especialmente entre los gitanos, hablaran a sus mayores cuando éstos no les hablaban. Pues bien, Gipsy se había convertido al evangelio y tenía muchos deseos de que su tío también se convirtiera; pero no sabía cómo hablarle. Por fin el niño decidió orar y pedir a Dios que le ayudara a hablarle a su tío. Pasó el tiempo, Gipsy seguía orando, por fin, un día su tío se fijó en que los pantalones de su sobrino estaban muy gastados, y le dijo: “Gipsy, ¿por qué tus pantalones están casi agujerados de las rodillas y el resto de ellos está en buenas condiciones?” A lo que Gipsy respondió: “Están gastados de las rodillas porque he estado orando mucho tiempo por ti, tío; pues deseo con todo mi corazón que Dios te haga cristiano.”

              El tío miró con cariño a su sobrino, y poniendo su brazo en los hombros de Gipsy cayó de rodillas aceptando a Cristo como su Salvador.

 

37           EL SEÑOR "NAVIO"

 

              El señor "Navío" era muy conocido en un barrio de Río de Janeiro.  Nadie sabía cuál era su nombre verdadero.  Era casado y padre de cuatro hijos.  Trabajaba martes, miércoles y jueves, pero del viernes en adelante comenz­aba a beber y continuaba embriagándose hasta el domingo por la noche.

              Era un hombre simpático y hablaba con gracia.  Se decía que había estudiado hasta el segundo año en la Facultad de Derecho, pero que había abandonado sus estudios preci­samente por causa del alcohol.

              Un día quise saber el motivo de aquel sobrenombre tan extraño. Entonces alguien me dijo: "Es muy sencillo, ¿Dónde están siempre los navíos?  En el agua, ¿verdad? Pues así es exactamente el señor Navío, siempre está en el agua."

              Así fue como pude relacionar una cosa con otra, pues en Brasil acostumbramos decir que una persona ebria está "en el agua".  Y quien está siempre "en el agua" puede compararse a un navío.  Un sobrenombre así  tiene cierta lógica.

              Un domingo por la mañana, el señor "Navío", embriagado como siempre, pasando frente a un templo bautista, oyó el cántico de un himno y resolvió entrar.  Su aspecto era de lo peor:  el cabello sucio y en desaliño y un olor insoportable de alcohol.  Se sentó en uno de los primeros bancos y, contrario a todo lo que podría esperarse de un ebrio, no hizo ningún ruido.  Se sentó callado y escuchó el sermón.  Al terminar el sermón, el pastor hizo un llamado a las personas que quisieran aceptar a Cristo como su Salvador.  El señor "Navío" pasó al frente.

              Es común que personas embriagadas atiendan a los llamamientos que se hacen, pero debido al estado de semiconsciencia en que se encuentran, tales personas no saben lo que están haciendo y quizá nunca más vuelvan al templo.  Era precisamente esto lo que todos los miembros de aquella iglesia esperaban del señor "Navío".

              Pero para sorpresa de todos, el domingo siguiente apareció el señor "Navío".  Sólo que esta vez su ropa estaba limpia, estaba afeitado y tenía el cabello limpio y bien peinado.  Y de esta manera el señor "Navío" comenzó a asistir a todas las reuniones de la iglesia.

               Por otro lado los moradores del barrio comenzaron a sentir la falta de los "espectáculos" que el señor "Navío" acostumbraba dar en las calles.  Comenzaron a observar que ya no andaba desarra­pado.  Sus hijos andaban limpios y bien trajeados.  Cuando llegaba el domingo, los vecinos veían al señor "Navío" acompañado de su esposa y de sus hijos salir ordenadamente rumbo al templo llevando cada uno su Biblia.

              El día del bautismo del señor "Navío" fue un día memorable en el barrio.  El templo fue insuficiente para acomodar a la multitud que se dirigió allá para ver al "señor Navío entrar en las aguas del bautismo".  Ese día muchas personas se convirtieron gracias al testimonio de aquel hombre.

              Los miembros de la iglesia sugirieron al señor "Navío" que usara su verdadero nombre, pero él dijo: "No. Prefiero usar el sobrenombre que me dieron, pues así siempre tendré oportunidad de testificar de Cristo.  Tendré oportunidad de mostrar a todos que aquel viejo hombre que vivía en el agua, encontró un día el agua de la Vida, o sea Cristo Jesús, y por esta razón nunca más volveré a tener sed.  Podré hablar a todos de esta agua maravillosa que nos proporciona la vida eterna.  Sí, prefiero continuar siendo llamado el señor Navío".   Escrito  por  Domingo Silva Junior

 

57           MI BUENA MADRE

 

              Yo tenía once años. Vivíamos en una casa de labranza, muy grande, en el Oeste de Texas. Todavía teníamos cerca a los indios pieles rojas, y todavía alguna que otra vez veíamos ante nosotros algun búfalo y uno que otro alce. Una tarde me hallaba en el patio, jugando, cuando mi madre me llamó a su lado. Teníamos una sola puerta y una sola ventana en la casa. Allí, junto a ésta, la hallé sentada en una sillita. Yo me senté a sus pies en un taburete, mis manos apoyadas en sus rodillas, sobre el delantal de algodón casero.

              Y ella, por primera vez, me contó la historia de Jesús el Salvador de mi alma. Y supe de su maravilloso nacimiento de la Virgen María, de su vida, palabras, muerte vicaria y resurrección. Y yo sentí mi convicción de pecado y me confié a la misericordía de Cristo, y allí mismo sentí mi salvación. ¡Oh, cómo he bendecido a Dios por la vida de mí madre cristiana!-L. R. Scarborough

 

48           HERENCIA PERSONAL

 

              La gran dificultad es que la gente lo entiende todo en general, y no lo aplican a sí mismos. Suponed que un hombre viniera y me dijera: “Moody, la semana pasada murió en Europa un hombre que dejó una herencia de cinco millones.”

              “Bien”; le contestaría yo, “no lo dudo; es cosa que ocurre con alguna frecuencia. Y ya no pensaría en ello.”

              Pero suponed que me dice: “Pero es a usted a quien ha dejado su dinero.” Entonces comienzo a sentirme interesado; presto atención y pregunto: “¿A mí?”

              “Sí, usted es su heredero.”  “Entonces quiero que me den todas las explicaciones.” Del mismo modo, podemos pensar que Cristo murió por los pecadores; que murió por todos; pero no por alguno en particular. Pero cuando llego a comprender la verdad de que la vida eterna es mía, y que todas las glorias del cielo son mías, entonces es cuando comienzo a sentirme interesado.    D. L. Moody.

 

52           PERDONADO

 

              Un cierto rico escocés había prestado en vida mucho dinero a varias personas.  Siendo que era muy considerado, trataba con cariño a sus deudores y cuando se daba cuenta de que era imposible que le pagaran, ponía debajo de la cuenta su firma junto con la palabra “Perdonado.”

              Después de su muerte, su esposa se dio cuenta que era mucho el dinero que amparaban las notas perdonadas y se dio a la tarea de cobrarlas.  Tuvo que principiar juicios legales hasta que el juez; al examinar uno de estos casos le preguntó:

              “Señora, ¿Es esta la firma de su esposo?”

              “Sí”, contestó ella, “de eso no hay duda.”

              Entonces, dijo el juez, “no hay nada que obligue a estas gentes a pagar cuando el mismo esposo de usted ha escrito la palabra "Perdonado".”

              Y de la misma manera, si Cristo nos ha perdonado nuestros pecados, en vano se afana el diablo por traérnoslos a la memoria.  “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.” Romanos 8:1

 

112         SE NECESITA UN NUEVO SUELO

              Una vez un nuevo misionero fue a visitar una familia que vivía en una cabaña con un colega.  Al entrar tuvo náuseas debido a la inmundicia que había en el suelo en el que se tenía que sentar.  Le sugirió a su compañero que fregara el sucio suelo con agua y jabón, pero el hombre replicó: "El suelo es de puro barro, moldeado y secado, si lo lavo con agua y jabón, será peor pues se volverá un lodasal."  "¡Cuanto más lo intente lavar, peor será!"  Si, aquella cabaña necesitaba cambiar su suelo de barro.  Y así es con el corazón humano: El hombre necesita un nuevo corazón, cambiado por Dios.  (2 Corintios 5:17)

 

116      EL PODER DE UN LIBRO

 

              Un joven vaquero sin temor a Dios ni de los hombres decidió viajar a la Costa Oeste de EE.UU.  Llegó a San Francisco impaciente e irritado.  Pronto empezó una vida de juegos, gastando todo el dinero que había ganado trabajando en el rancho.  Después de una orgía que duró toda la noche, se fue a traspié hacia su habitación en el hotel, y durmió hasta bien entrado el día.  Cuando se despertó, vio un pequeño volumen que estaba en una estantería cerca de su cama.  Era el Evangelio de San Marcos.  Digustado, lo arrojó al suelo. Aquella noche, cuando volvió, descubrió que alguien lo había vuelto a dejar en su lugar.  De nuevo lo echó a un lado.  Pero cuando lo vio allí por tercera vez, decidió leerlo, por lo que se lo metió en el bolsillo y se fue a un parque cercano.  Encontró su contenido tan interesante que no lo podía dejar.

              Unos pocos días después testificaba: "Me enteré de que el Hijo de Dios le dijo a un leproso: Sé Limpio. Se dirigió a un paralítico con las alentadoras palabras, Tus pecados te son perdonados.  Ensalzó a la viuda pobre por haber dado sus últimas dos monedas.  Me impresioné cuando Jesús tomó a niñitos en sus brazos y les bendijo.  Y después, a pesar de la forma injusta en que se le trató, El derramó Su sangre para salvar a los pecadores.  Cuando leí esto, vi mi culpabilidad y hallé la paz de mi alma en Jesucristo.

              Aquel vaquero se transformó en un hombre diferente y por el resto de su vida no dejó escapar ninguna oportunidad para distribuir copias del Evangelio de San Marcos y por su testimonio llevó centenas de almas a los pies de Jesús.

 

123         CEGUERA Y NAVIDAD

 

              Durante la época de Navidad de 1879 un reportero agnóstico de Boston vio a tres niñitas contemplando los juguetes en una ventana de una tienda.  Una de ellas era ciega.  Acercándose, oyó a las otras dos descubriendo los juguetes a la amiguita ciega. Dijo él que nunca había pensado lo difícil que podía ser explicar cómo es algo a alguien que nunca ha podido ver.  Este incidente vino a ser la base de un reportaje para el periódico.

              Dos semanas más tarde, este mismo agnóstico asistió a una reunión en la que predicaba Dwight L. Moody.  Su propósito era el de atrapar al evangelista en alguna incoherencia.  Por ello se quedó muy sorprendido cuando Moody utilizó su relato periodístico de las tres niñas para ilustrar una verdad espiritual.  "Así como la niña ciega no podía imaginarse los juguetes," dijo el predicador, "así una persona no salva no puede ver a Cristo en toda Su gloria".  El dijo que Dios abre los ojos de cualquiera que reconoce su pecado y acepte al Salvador en humilde fe.  El periodista vio su necesidad y descubrió la verdad de las palabras de Moody.

 

126         DE LOBO A CORDERO

 

              Se llamaba Antonio Franco; vivía en el Puerto de San José, Guatemala.  Hombre de mundo, vicioso, borracho peleador y cuchillero; era el azote del Puerto; lo llamaban "El Lobo".  Cuando este hombre venía por la calle tambaleándose, "alegre" con unas cervezas y algunos tragos en la cabeza, la gente cerraba las puertas, y algunas mamás les decían a los niños: "Entren porque allí viene El Lobo".  A muchos había herido allí en el Puerto; y por supuesto, él también había salido herido.  En una ocasión, cuando ya éramos amigos se quitó la camisa, me mostró su cuerpo cicatrizado y me dijo: "Mire, aquí están las marcas del diablo, consecuencia de esa vida de pecado que yo llevaba.

              Cierto día, un valiente siervo del Señor se acercó a Antonio Franco, a esa fiera humana, y le dio el mensaje de salvación.  Le presentó  a Cristo como el único que podía salvar su alma y cambiar su vida.  El Espíritu Santo obró poderosamente en el corazón de este hombre.  Convicto de su culpa y arrepentido, recibió a Cristo -- vino a Sus pies como el Pródigo.  Y ¡qué maravilla!  El Señor produjo un cambio tan glorioso en el hombre, como el que había hecho en el endemoniado de Gadara.  Antonio Franco vino a ser un hombre de paz, de orden y trabajo, buen siervo del Señor Jesús, esposo ejemplar, fiel amigo y excelente ciudadano.  Era oficial de la iglesia y predicador laico, y el mismo pueblo le había cambiado el nombre o mote; ahora lo llamaban "El Cordero del Puerto".   Relatado por Juan V. Galdámez Palma

 

138                       PARA EL POBRE Y EL REY

 

              El camino de salvación es el mismo para todos los hombres ricos y pobres, de alta o baja posición.  Muchos años atrás en el hospital de una cárcel en la ciudad de Estocolmo, había un hombre en la cama muriéndose, que había  pasado la mayor parte de su vida cometiendo crímenes.  Al lado de su cama estaba un pastor que le vigilaba toda la noche.  Mientras limpiaba la frente del enfermo y mojaba sus labios, repetía continuamente en su oído: "La sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado,  la sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado".  Al final, una expresión de paz llenó la cara del hombre agonizante, porque comprendió lo que le decía y confió en el Salvador.  En aquellos instantes cerró los ojos y pasó a presencia de Aquel que le había salvado.

              Cuando el pastor dejó el hospital y entró en el frío de la madrugada, oyó al vendedor de periódicos gritar: "¡Extra, extra!"  Compró un periódico y lo abrió en la cafetería donde tomó su desayuno.  El título anunciaba que el rey de Suecia había muerto.  El informe explicaba cómo la reina estuvo sentado al lado de la cama de su marido tranquilizándole con las Escrituras y leyéndole las preciosas promesas del divino perdón de Cristo.  El mismo sacrificio del Calvario que consiguió el perdón para un preso, había logrado la paz para un rey.

 

139                       UN ANCLA QUE AGUANTO

 

              Un marino cristiano había sido gravemente herido en un siniestro en el mar.  Cuando sus amigos le llevaron a la playa, se dieron cuenta de que se estaba muriendo.  Llevaron a un médico y a una enfermera a la pequeña cabaña pesquera donde le habían traslado.  Hicieron todo lo posible por él, pero sus palabras ya eran incoherentes.  Poco antes de que expirase su último aliento parecía, sin embargo, que su mente se había aclarado.  Reconociendo que se estaba muriendo, habló con un compañero, después con otro, despidiéndose de todos ellos.  Seguidamente se quedó dormido otra vez.  Poco después, al despertarse, uno de los marinos le preguntó: "Compañero, ¿cómo estás ahora?"  Mirando la cara de su amigo, dijo con una sonrisa de confianza: "Mi fe está en Jesús.  Mi ancla aguanta".  Los que vieron la escena, nunca olvidaron sus últimas palabras.  Muchos fueron bendecidos cuando el pastor eligió Hebreos 6:19 como texto de su funeral y repitió su testimonio en el momento de morir.

 

141                       LO QUE DIOS VE EN UN PECADOR

 

              Dios valoriza una vida que podemos considerar sin valor. Mira más allá de los restos producidos por el pecado y ve en la más desesperada y abandonada persona un potencial de gran utilidad.  Hace años un hombre ebrio en Chicago se dirigió hacia el Gran Lago de Michigan para ahogarse.  Cuando tropezó pasando por la Misión del Jardín Pacífico, alguien le ayudó a entrar por la puerta abierta.  Se derrumbó delante del predicador y durmió. El superintendente tenía interés por él, le dio una cama, y le explicó el Evangelio la próxima mañana. Ese día Henrique Monroe fue transformado por la gracia de Dios.  Más tarde estaba predicando el Evangelio en la misma plataforma donde una vez había dormido en un estupor ebrio. Mas tarde el Sr. Monroe fue superintendente de la misión, y cuando se murió, se tomó todo el día para que las personas pasaran por su ataúd. En un periódico el editor lo describió como uno de los hombres más útiles en Chicago.  ¿"Que hacia la diferencia?  El mundo no habría notado al borracho sin dinero y abandonado, si había saltado en el lago, pero Dios vio gran valor en él!"

              ¿Se siente Ud. sin valor debido a su pecado?  Mi amigo, Dios ve lo que Ud. puede volverse en Cristo, y envió su Hijo para morir por usted.   Dios anhela darle una vida limpia, perdón por sus pecados, y  una vida con significado y propósito.  ¡Pida que Jesús lo salve ahora mismo! Lo que El hizo por Henrique Monroe el puede hacer lo mismo por usted.

 

144          LA PESCA

 

              Había un niño que se llamaba Arturo y su padre se llamaba Jesús.  Ambos salieron un día de pesca y el niño de tan solo 7 años, cayó al mar y no sabía nadar.  El padre en medio de su desesperación se lanzó al mar para salvar su hijo, pero el barco que tenia un motor fuera de borda estaba encendido y dejó a ellos en el mar.  Los dos estaban a punto de ahogarse cuando el niño que era cristiano le dijo a su padre inconverso: "Lo siento Papá por usted porque va para el infierno y yo para la gloria".  Pero en este momento fueron rescatados por otro pescador cuando estaban casi ahogados.   Cuando los dos se recuperaron, el padre aceptó a Cristo como su Salvador y hoy es un fiel cristiano y diácono de la iglesia, gracias a Dios y a su hijo.

 

145         UN HOMBRE NUEVO VISTIENDO ROPAS VIEJAS

 

              Hace algunos  años dio su testimonio en una de nuestras reuniones un hombre que había caído muy bajo, pero que había sido transformado maravillosamente por el evengelio.  El mismo decía que se desconocía.  Decía que era un hombre nuevo en un traje viejo.  Y decía la verdad.

              Vi un aviso que decía más o menos así: "Si quiere que la gente lo repete, vista bien".  ¡Esa es la idea que tiene el mundo acerca del respeto del mundo!  ¡Qué absurdo!  Un leproso puede vestir bien, pero seguirá siendo leproso.  Una mera profesión no ha de transformar a un hombre.  Es la nueva naturaleza de que se nos habla en 2 Corintios, capítulo 5, versiculo 17: "Si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas." 

 

146                       TENIA CONFIANZA EN SU PADRE

 

              Un grupo de turistas en la región montañosa de Escocia quería apoderarse de algunos huevos que estaban en un nido situado en un lugar inaccesible frente a un precipicio.  Trataron de convencer a un niño que vivía por allí cerca de que podía bajar hasta donde estaba el nido si le ataban a una cuerda, que sería sostenida por ellos desde arriba.  Le ofrecieron una gruesa suma de dinero, pero como no era gente conocida, el muchacho se negó a bajar.  Le dijeron que no pasaría nada, pues ellos sostendrían firmemente la cuerda.

              Por fin el muchacho dijo: "La única condición que pongo para bajar es que sea mi padre el que asegure la cuerda.

              El muchacho no confiaba en los extraños como la mayoría de los hombres. 

              Yo necesito conocer a una persona antes de depositar en ella mi confianza.  Pero hace cuarenta años que conozco a Dios, y cada día tengo más confianza en él.           D.L. Moody

 

154                       GRATITUD

 

              Hace años, un hombre que viajaba en el estado de Minnesota se encontró perdido en medio de una terrible tempestad.  La nieve caía sin cesar, y el hombre no tenía esperanza de salvarse, cuando vio a lo lejos una lucecita en una cabaña de troncos.  Haciendo un esfuerzo pudo llegar hasta la casita y se salvó la vida.  Era un hombre de dinero.  Compró la cabaña y edificó en el mismo sitio una hermosa casa.  En lo alto de una torre colocó una luz giratoria, y cada vez que hay tormenta, prende la luz, a fin de que pueda salvar a algún viajero que se encuentre en dificultades.

              Eso sí es gratitud.  Así quiere Dios que procedamos.  Si nos ha rescatado, debemos siempre estar buscando salvar a los demás.

 

157             EL FUEGO ETERNO

 

              Cuando el escocés Robert McCheyne estaba visitando una fundición, se paró a mirar el intenso resplandor de un horno incandescente, y volviéndose al que lo cuidaba, le dijo: "¿El fuego te recuerda algo?"  Luego se marchó sin decir una palabra más.  Aquel inconverso le había oído predicar del terrible destino que espera a las almas perdidas, y sabía perfectamente que McCheyne quiso decir con aquella observación.  Su atormentada alma no halló descanso hasta que por fin aceptó a Cristo y recibió la vida eterna.

 

160                       UN DEBIL USADO POR DIOS

 

              El conocido compositor y autor de canciones Homer Rodeheaver contó como en una campaña en que guiaba la música para el famoso Evangelista Billy Sunday ocurrió el siguiente incidente:

              En la campaña había un chico, retrasado mental, pero que deseaba cantar en el coro cada noche de la campaña.  El chico era muy tardo, pero nunca se marchaba de las reuniones sin darme la mano. Algunas veces, hasta me sentía un tanto incómodo, al estar siempre encima de mí e interiormente llegué a desear que me dejara tranquilo.  Una tarde un hombre se acercó a mí, y al darme la mano, dijo: "Quiero darle las gracias por ser tan amable con mi hijo Joy.  Mentalmente, no está bien, pero nunca ha disfrutado tanto, como cantar en el coro.  Durante el día trabaja intensamente haciendo cosas para la gente para poder contribuir a la colecta.  Mediante su insistencia, mi esposa,  mis cinco hijos y yo asistimos a esta campaña de evangelización y hemos recibido a Cristo como nuestro Salvador.  Anoche su abuelo, que tiene ya 75 años, y ha sido toda su vida un ateo, fue salvado, y esta noche su abuela se ha convertido."  ¡Toda la familia se había salvado!  Rodeheaver se sintió compungido por haber sentido que la presenia del chico le molestaba.  Una vez más se dio cuenta de que Dios usa "lo necio" y "débil" del mundo para la realización de grandes milagros.

 

163             EL BUEN PASTOR               Lucas 15:1-7

 

              En Ontario Canadá había un elocuente predicador y efectivo ganador de almas llamado P. W. Philpott.  Una noche fue llamado para visitar a una mujer, una persona que había sido arrastrada por el terrible pecado.  El fue con otro miembro de la iglesia a visitar a la muchacha moribunda.  Los dos fueron a una casa situada en un distrito de la ciudad famoso por sus prostitutas.  Allí encontró a una alma desesperada llamada Mary que le dijo: "¿Hay algo en la Biblia acerca de una oveja que se descarriara y un pastor que saliera y la trajera de nuevo?"  El predicador le contó gozoso la historia e hizo la aplicación del Evangelio.  Cuando se arrodilló para orar, otras chicas se dejaron caer sobre sus rodillas, sollozando junto a la cama de su compañera.  Cuando el pastor alzó su vista después de su plegaria, el rostro de la moribunda estaba radiante.  Una y otra vez exclamó: "Oh, ¡es maravilloso! ¡El Buen Pastor me ha encontrado me está llevando a su corazón!"  Poco después, el predicador supo por una de las amiga de Mary que ella había muerto.

              Algunos años después en otra ciudad una joven mujer vino al pastor al final de un servicio especial y le dijo: "¿No me recuerda? - soy la chica que le comunicó a usted la muerte de Mary.  Pero hay algo más que quisiera que usted supiera".  "¿Qué es?" - le preguntó.  "Cuando el Buen Pastor tomó a Mary sobre su hombro, ¡a mí me puso sobre el otro!"

 

164                       EL FRUTO DEL JUSTO           Proverbios 11:30

 

              En una revista evangélica había un relato del poder de la literatura cristiana.  En el artículo el autor citaba a un gran número de hombres cuyo fiel testimonio a través de libros y folletos llevó a muchos al Señor.

              Richard Gibbs, un anciano doctor, escribió: La caña herida.  Un ejemplar llegó a manos de Richard Baxter  fue para su conversión.  Más tarde Baxter escribió un libro titulado: El Descanso y Llamamiento del Santo al Inconverso.  Por él, muchos pecadores fueron llevados a Jesús, incluyendo a Philip Doddridge, quien llegó a ser un famoso predicador, escritor de himnos y presidente de un seminario teológico.  Doddridge escribió el muy difundido libro El Levantamiento y Progreso de la Religión en el Alma), el cual fue probado como una rica bendición para muchos.  William Wilberforce lo leyó, quedó convicto de pecado, y llegó a ser un hombre de estado cristiano.  Después de haber sido instrumento para la liberación de los esclavos en Inglaterra, escribió: Una Vista Práctica del Cristianismo.  Este cambió la vida de Leigh Richmond, quién a la vez llegó a ser un mundialmente famoso escritor de folletos que influenciaron a miles para buscar al Señor.

 

171                       EL PELIGRO DE LA DEMORA

 

              Una mujer vino a un misionero y dijo:  "Hermano Chalmers, he orado y he suplicado a mi hija que acepte a Cristo, pero no he podido conseguirlo".  Deseando ser de ayuda, le respondió: "Déjame hablar con ella".  Cuando se encontró con la joven señorita se enteró de que ella había estado bajo convicción de pecado durante muchas semanas, pero había propuesto no hacer una decisión.  Chalmers sugirió: "Suponga que le dijo a su madre que usted no quiere que ella le hable a usted acerca de su salvación. ¿Le satisface eso?"  Ella titubeó, pero luego respondió: "No me gusta esa idea.  Yo podría no ser salva. Podría morir antes de entonces".  "Sí, eso es verdad", contestó el pastor.  "Supongamos que establecemos un plazo de 6 meses".  Eso tampoco le pareció bien.  "Bien, ¿y qué le parece si le decimos que no le hable ni ore por su salvación durante 3 meses?"  La joven estaba en silencio, pero el Espíritu Santo estaba obrando en su corazón.  De repente ella vio el inconveniente de su aplazamiento y exclamó: "¡No creoque sea bueno aplazarlo!"  A continuación se arrodillaron, y con fe sencilla pidió a Jesús que entrara en su corazón.

 

180         ESTOY PREOCUPADO POR TU ALMA

 

      El pastor Teodoro Cuyler quiso conocer todo lo posible sobre la persona del piodoso Robert McCheyne, y por eso preguntó a un anciano que le había conocido: "¿Recordaría usted algunas de las frases o citas que él solía usar?"  Moviendo la cabeza, aquel hombre respondió: "No recuerdo ninguna".  Sorprendido, Cuyler respondió: "¿No recuerda nada de él?"  "Oh, eso es otro cosa", dijo el canoso cristiano.  "Nunca olvidaré cuando McCheyne nos visitó siendo yo un jovencito".  "Jaime", me dijo, "he venido a ver a tu hermana enferma."  Luego mirándome a los ojos, añandió emocionado: "Estoy preocupado por tu alma".  "He olvidado sus sermones, pero aún siento el temblor de su mano y veo las lágrimas en sus ojos.  Su interés por mi alma tuvo como resultado mi conversión."

 

196                       LA INVITACION CIERTA

 

              Un hombre que iba al culto de oración una noche y vio a otro mirando pensativamente a través de la ventana de la iglesia.  Sintiéndose guiado por el Espíritu Santo, el cristiano sonrió y le invitó con mucho tacto a pasar al culto en su ccompañía. El caballero asintió, y ese fue el principio de una nueva vida para él, porque esa noche fue salvo.  Después del culto le dijo al que lo había invitado: "¿Sabe usted que hace siete años que vivo en esta ciudad y nadie me había invitado a ir a la iglesia?  Cuando llegué, en seguida contactaron conmigo el lechero, el panadero y la lavandera para ofrecerme sus servicios.  Sin embargo, a lo largo de todos estos años, usted ha sido la primera persona que ha mostrado interés por mi alma."

 

203                       LA DIFERENCIA

 

              Amado Nervo podía tomar un pedazo de papel sin valor, escribir en él un poema y hacerlo valer 1.000 dólares...eso es TALENTO.

              Rockefeller podía firmar su nombre en un pedazo de papel y hacerlo valer millones de dólares...eso es CAPITAL.

                             El gobierno puede tomar cualquier papel, imprimirlo y hacerlo valer 100 dólares...eso es DINERO.

                            Un artesano puede tomar material con valor de 5 dólares y convertirlo en un producto con valor de 50 dólares...eso es HABILIDAD.

              Un artista puede tomar un lienzo barato, pintar un dibujo en él y hacerlo valer 6.000 dólares...eso es ARTE.

              Dios puede tomar una vida quebrantada, llenarla con el Espíritu de Cristo y convertirla en bendición para la humanidad...eso es REDENCION.

 

211                       MUERTO, PERO SU BIBLIACONTINUO TRABAJANDO

 

              En el país de Colombia unos estudiantes de una escuela biblica salieron un día para evangelizar unos pueblos en una región remota.  Al visitar una casa encontraron a un hombre con una Biblia en la mano, pero no entendía lo que leía.  El hombre pidió a los jóvenes que le explicaran, y ellos después de exponerle el mensaje de salvación, le preguntaron cómo había obtenido la Biblia, pues no era probable que hubiera caído del cielo.  El hombre contestó que casi había caído del cielo, pues la había encontrado en el maletín de un hombre que había perecido en un accidente de aviación ocurrido cerca de su casa hacía tres años.  Los jóvenes abrieron la Biblia y leyeron el nombre del dueño: Julio Hickerson, misionero en Colombia.  Por medio de la Biblia que fue posesión preciosa de un hombre cristiano, otra alma entró a formar parte de la familia de Dios.

 

222                       EL ORADOR Y EL PREDICADOR      Salmo 23

 

              Hace algunos años, en una gran ciudad fueron invitadas muchas personas famosas para un banquete.  Entre los oradores estaba un artista muy famoso que también era un excelente orador.  También en la misma mesa había un predicador invitado para hacer la oración antes de la cena.

               Cuando la cena terminó el famoso artista fue invitado pare recitar el Salmo 23.  Como el no esperaba la invitación, vasiló por un momento, pero por último aceptó con una condición, que el predicador también recitase el mismo Salmo.  El predicador aceptó y el orador comenzó a declamar el Salmo.  El lo hizo con mucha elocuencia y gran oratoría.  Los oyentes se quedaron sorprendidos y cuando terminó fue aplaudido durante varios minutos.

              Después el predicador fue llamado y levantándose comenzó a repetir las palabras del Salmo, con una voz llena de emoción.  Un gran silencio hubo entre los oyentes que escuchaban con mucho interes.  Al oír el Salmo, dicho con tanta ternura, muchas personas se emocionaron y lloraron.

              Cuando el predicador terminó no hubo aplausos, pero lágrimas en los ojos de todos los oyentes.  Después de algunos instantes de silencio el orador se levantó y dijo que le gustaría hablar algunas palabras.  Y dijo lo siguiente: "La diferencia entre mi declamación y la del predicador es que yo  leí respecto del pastor mencionado en el Salmo 23, pero el predicador conoce al Pastor del Salmo 23."

              Una cosa es saber algo sobre la Biblia y el Señor Jesucristo y otro cosa muy diferente conocer al Señor Jesucristo como su Salvador personal.

              ¿Usted conoce al Pastor del Salmo 23?

 

231         ¿FE EN CRISTO O EN LA RELIGION?

 

              Un vendedor de una tienda se apoyó sobre el mostrador y le preguntó a un pastor:

               ¿Qué cantidad de religión puedo tener para llegar al reino de Dios?

              El pastor miró al vendedor y le respondió:

               Toda la religión que usted desee que le permita sentirse cómodo ante la presencia de Jesús.

              Una mirada al Calvario y al Hombre que murió en la cruz por nuestros pecados para darnos salvación, nos convencerá inmediatamente de que aquel que menosprecia ese sacrificio y rechaza el Señorío de Cristo, no tendrá entrada al reino de Dios.

              Pertenecer al reino de Dios no es un asunto de tener más o menos religión, sino de fe, no en  algo, sino en alguién, en Cristo Jesús.

 

232         MISERICORDIA Y COMPASION

 

              Pastor,  ¿Cuál  es  la diferencia entre la misericordia y la gracia compasiva de Dios?

              Bueno, es fácil.  Misericordia es cuando Dios no nos da lo que merecemos, mientras que gracia es cuando Dios nos da lo que no merecemos.

              Perdone pastor, pero no le entendí.  ¿Podría explicarme más?

              El hombre por sus actos merece el castigo de Dios, pero El, por su misericordia y amor, no permite que suframos las consecuencias de ese castigo.  Pero aquí se manifiesta la gracia de Dios.  Si nos arrepentimos y pedimos su perdón, El nos perdona y nos da la vida eterna.  Tanto la misericordia como la gracia divina, son ofrecidas en la persona de nuestro Señor Jesucristo.  El es la gracia y la misericordia de Dios para la reconciliación y salvación del hombre.

 

TESTIFICANDO

 

69           CONSTRINGIDO POR EL AMOR

 

              Un día un pastor estaba sentado en su estudio cuando vio a un hombre cabalgando sobre un caballo al cual golpeaba sin misericordia, tanto que parecía que el pobre animal podría caer muerto por causa de una caminata tan dura. EL ministro se sintió indignado con el hombre viéndolo maltratar tanto a su caballo, y pensó que estaba fuera de sí. Salió de su estudio para seguir al hombre y entregarlo a las autoridades por el mal trato que daba al animal, y encontró el caballo atado a un poste junto a la oficina del doctor. Cuando entró en el consultorio escuchó al hombre relatando cómo, por un accidente, una máquina le había cortado los dos pies a su niñito. Esto cambió por completo la idea del ministro. Consiguió dos caballos nuevos para que el padre y el doctor fueran a atender al niñito, mientras que él atendía al otro caballo. ¿Estaba el hombre fuera de sí? ¿Estaba Pablo fuera de sí cuando procuraba salvar a los hombres del infierno? Escuchad: “Si estamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros. Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron”  2 Cor. 5:13-14.

 

68           UNA BLANDA RESPUESTA

 

              Un sargento inglés, destacado en Egipto durante la última guerra mundial, relata el siguiente incidente en relación consigo mismo.

              “Formaba parte de nuestra compañía un soldado ruso que se había convertido al evangelio durante nuestra estadía en la isla de Malta, antes de llegar a Egipto.  A ese pobre hombre le hicimos la vida imposible, gastándole muchas bromas y haciéndole infinidad de maldades.

              Una noche lluviosa, llegó mojado y muy cansado, pero antes de acostarse, notó que aquel soldado se había arrodillado y estaba orando.  Como mis botas estaban sucias y pesadas por el barro que se les había adherido, le tiré una, pegándole por un lado de la cabeza, y luego la otra por el lado contrario; pero él no hizo caso de aquello, ni siquiera se incorporó, sino que continuó orando, y al terminar se acostó, quedándonos todos dormidos.  Pero al despertarme, a la mañana siguiente, encontré mis botas limpias y lustradas al lado de mi cama.  Sin decirme nada, ni prestarme atención siquiera, aquella fue la respuesta a mi malvada acción; y eso quebrantó mi corazón.  Como resultado de ello, fue salvo aquel mismo día.”

 

58        EL PODER PERSUASIVO DE UNA MADRE

 

               Una madre de familia que vivía en una granja cercana a un terreno pantanoso, se dio cuenta, al anochecer, de que su hijo se había perdido. Inquieta y temblando al pensar que su hijo podía hallarse sin ayuda, atrapado en el fango del terreno y sin poder salir de él, y comprendiendo que ella sola era incapaz de ir en rescate de su hijo, corrió al pueblo y llamó en cada casa rogando a cada hombre del pueblo, en los términos más patéticos, que fueran en busca de su hijo. No se contentó con movilizar a unos pocos, conociendo la inmensa extensión del terreno donde su hijo podía hallarse retenido, quizá perdidas las fuerzas y sin sentido; y no cesó de ir de casa en casa hasta que hubo obtenido que una compañía de más de trescientos hombres, llevando sus linternas y consiguiente aparejo de rescate, se desparramaran en todas direcciones buscando a su hijo. Toda la noche es tuvieron andando con precaución por entre el barro, y al amanecer la madre tuvo el gozo de abrazar otra vez a su hijo perdido.

              Un predicador que contaba esta historia decía: "Quisiera que esta madre pudiera hallarse con nosotros, pues ella podría decirnos por su propia experiencia cuáles serían los amorosos sentimientos del Hijo de Dios cuando dejó el trono de su gloria para acudir en rescate del enfangado en el pecado; y el mismo Hijo de Dios está buscando cooperadores en esta gloriosa y meritoria obra.

              ¿No seremos nosotros persuadidos por su amor para ir en busca de las almas tan amadas de él y a las cuales rescató con el mayor de los sacrificios?

 

98           UN CANAL DE BENDICION

 

              En el año 1936 el rey Eduardo de Inglaterra iba hablar por radio a la nación de los Estados Unidos.  La trasmisión iba pasar por la emisora WJZC de Nueva York.  Minutos antes que la voz del rey fuese escuchada, alguien tropezó con los cables en la sala de control y cortó la única línea de comunicación entre los dos grandes países.  Los ingenieros se volvieron locos.  Entonces, en sólo unos momentos, un agudo aprendiz cogió los extremos de los cables, restaurando así la conexión.  Segundos después , el rey habló a la nación.  En el sentido actual, sus palabras fueron transmitidas a través del cuerpo del aprendiz.

              El Rey de la Gloria está buscando gente que están dispuestos a tomar su mano y con la otra extendida hablar a través de el a los necesitados.  Usted puede ser un canal de bendición a este mundo.  Romanos 12:1-2

 

59           ¡LA SIEGA ES SEGURA!

 

              Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir con regocijo.  Salmo 126:6

              Una abundante cosecha en la obra del Señor queda asegurada a todos los que siembran fielmente la buena semilla de la Palabra. Cuando nuestros corazones están llenos de compasión por los pecadores perdidos, nuestra preocupación será utilizada por el Espíritu Santo para ablandar la tierra dura y seca de su incredulidad. Puede que los resultados de nuestras labores no sean evidentes de inmediato, y que por ello nos desalentemos y nos veamos tentados a abandonar nuestros esfuerzos. Pero, al pasar tiempo en oración, pidiendo al Señor Su ayuda y dirección, El honrará y bendecirá nuestros esfuerzos con frutos espirituales en las vidas de aquellos que estamos tratando de alcanzar.

              Un capellán que estaba ministrando a un soldado seriamente herido recibió la petición de parte del moribundo de que escribiera una carta a su antigua maestra de Escuela Dominical. “Dígale que morí como cristiano debido a lo que ella me enseñó en aquella clase en la iglesia. La memoria de sus llamamientos apremiantes y del calor de su amor al pedirnos que aceptáramos a Jesús ha seguido conmigo. Dígale que nos encontraremos en el cielo.  El capellán envió la misiva. y poco tiempo después recibió esta respuesta: “Que Dios me perdone. Precisamente el mes pasado dimití de mi cargo y abandoné a mis alumnos de la Escuela Dominical, porque me embargó el sentimiento de que mis labores habían sido estériles. ¡Cómo lamento mi impaciencia y mi falta de fe! Le pediré a mi pastor que me deje volver a la enseñanza. ¡He aprendido que cuando uno siembra para Dios, la siega está asegurada, y es de gran bendición!”  Aliéntate, obrero cristiano, tu “trabajo en el Señor no es en vano”  1 Cor. 15:51. ¡El gozo de una siega abundante y gloriosa te está esperando!

 

53           DONDE PODEMOS GANAR ALMAS

 

              Un predicador había dado un sermón muy impresionante acerca del trabajo de ganar almas.  Después de esto una mujer se le acercó y le dijo: “Yo soy una pobre viuda, tengo varios niños, y tengo que trabajar tejiendo desde muy temprano por la mañana hasta muy noche.  ¿Qué tiempo me queda para ganar almas?”

              El pastor le miró bondadosamente, y le dijo: “¿Quién le trae la leche?”  Ella contestó: “El lechero.”  El pastor preguntó: “¿Quién le trae el pan?”  Ella respondió: “El panadero.”  El pastor, sonriente, la miró y le dijo: “Hermana, que Dios le ayude.”

              La mujer se fue a su casa, y como ya era de noche se acostó; pero no pudo dormir al no olvidar las palabras de su pastor, y estuvo pensando en su deber de ganar almas.  La mañana siguiente se levantó más temprano que de costumbre, y no le sacó la botella vacía.  Cuando el lechero llegó y no vio dicha botella tocó en la puerta y salió la señora y con voz temblorosa le dijo al lechero: “Escúcheme usted un momento por favor.  Quiero hacerle una pregunta: ¿Alguna vez ha pensado en el lugar a donde irá cuando muera?”

              El lechero la miró con ansiosa mirada, y le dijo: “Esta pregunta ha estado molestándome durante las dos últimas semanas.”  La señora le dijo: “Entre usted, y le diré algo sobre este asunto.”  En ese lugar y en ese momento aquella señora condujo a su lechero a Cristo, y él aceptó al Señor Jesús como su Salvador personal.

 

56           EL PODER DE UN TESTIMONIO

 

              Hace muchos años conversaban tres mujeres en el portal de una casa de cierta calle de Bedford, Inglaterra.  Hablaban de Dios y de cómo él la había salvado por medio de nuestro Señor Jesucristo, de cómo gozaban ahora de dicha paz, de cómo él contestaba sus oraciones y cuán maravilloso era su Señor.

              Tan embellecidas estaban en la plática contándose de Dios y de su Salvador, que no se dieron cuenta de que un hombre se aproximaba más y más hasta poder oír lo que ellas estaban diciendo.  El vio que estas humildes mujeres poseían algo real y sublime que él no tenía, algo que nunca había sabido ni experimentado.  Jamás olvidó lo que había oído.  Abandonó desde ese día sus antiguas compañías de gente impía y se dio a buscar el tesoro espiritual que aquellas sencillas señoras poseían.  Aquel hombre era Juan Bunyan, que más tarde sería el autor de “El Peregrino”, una interesante alegoría de la vida cristiana.  ¿Quiénes eran aquellas mujeres?  Nadie sabe sus nombres.  Simplemente eran mujeres cristianas que estaban dando testimonio, que estaban dejando brillar su luz ante el mundo.

 

131       EL VALOR DE UNA VISITA

 

              "Cuando me visitaron dos hermanos de la iglesia yo había tomado ya una decisión - quitarme la vida.  Había probado los placeres del mundo y nada me había satisfecho.  Me hallaba harto de vivir y me parecía que la muerte me sacaría de aquella tragedia.  Estos hermanos abrieron su Biblia y me hablaron de Jesucristo y de la salvación que El ofrece gratuitamente a los que creen.  Yo me di cuenta de que era un pecador perdido, por lo que tomé la decisión de entregarme a Cristo.  Hoy me encuentro gozoso, sabiendo que la vida tiene verdaderos valores - y en Cristo Jesús valores eternos.  Agradezco de todo corazón a quienes me visitaron trayéndome la paz y la salvación y un sentido nuevo de la vida que antes no conocía y que solamene Cristo pudo darme."      Un hermano en Uruguay

 

206         UNA BUENA SAMARITANA

 

              Una mujer llamada Ana Smith llegó al hogar de una familia muy pobre en donde el jefe de la familia estaba enfermo sufriendo agudos dolores.  La mujer entró a visitar este hogar con el propósito de hablarles algo acerca de Cristo.  Pero el hombre de muy mal carácter dijo a la mujer: "No quiero que nadie ore aquí ni lea la Biblia, pues no creo en ninguna de estas cosas."

               Inmediatamente Ana Smith aseguró al hombre y a la esposa afligidad que haría algo para ayudarlos, y se fue para conseguir provisiones y ropa para la familia.  Cuando la señora Smith regresó, el hombre que bruscamente le había prohibido que orara o leyera la Biblia le dijo: "Léame por favor la historia del Buen Samaritano."  La señora Smith lo hizo con gusto, y cuando terminó de leer dijo el enfermo: "He visto muchos sacerdotes y levitas, pero nunca antes había visto un buen samaritano."  La amargura del hombre y sus prejuicios desaparecieron por causa de una buena acción de una cristiana.

 

225                       SERVIR EN DONDE ESTA

 

              En la ciudad de Birmingham, un policía se convirtió al cristianismo.  Pero cuando desempeñaba su trabajo presenciaba tales cuadros de pecado y desgracia, que por un tiempo su esposa y él pidieron a Dios que les abriera la puerta de otro empleo.  Oraron, pero no se recibió respuesta.

              Por fin, un día él dijo a su esposa: "Me parece que hemos cometido un error.  Hemos implorado que se me conceda cambiar de empleo, pero empiezo a creer que Dios me ha colocado como policía a propósito.  Ahora voy a pedirle que me ayude a servir donde estoy.

              Así principió su vida de magníficos servicios.  Su influencia sobre los demás policías creció tanto que pronto lo nombraron director de detectives.  Fue el instrumento que Dios usó para convertir a varios criminales.

              Dios le ha puesto a usted donde se encuentra ahora, porque sabe que allí es donde puede rendir el mejor servicio.

 

241                       VIVIENDO EL SERMON

               Una señora tenía su auto estacionado en la calle,  esperando a alguien a la salida de la iglesia.  De  pronto vio a una ancianita salir del templo; y la señora se le acercó y le preguntó:

               --Dígame, ¿ya terminó el sermón?

              --¡Oh, no, apenas acaban de predicarlo!  Ahora yo lo voy a vivirlo.

 

244                       EL TAJ MAHAL

 

              Cuando su esposa favorita murió al dar a luz a su catorceavo hijo en 1630, el sultán de los mongoles ordenó que se erigiese un blanco mausoleo de alabastro.  Veinte mil obreros trabajaron durante 19 años para levantar la más hermosa y costosa tumba ya hecha.  Era pues, un derroche de amor, pero su esposa muerta para nada pudría aprovecharla.

              Existen personas en el mundo que invierten la mayor parte de su tiempo en cosas inútiles o que no tienen ningún provecho.  Es importante que ayudemos al mundo a ver que hay cosas más valiosas de las que ellos ven o perciben.  Considero que los cristianos tenemos el desafío de que cada persona recibe un testimonio acerca de Cristo, lo más querido de nosotros hasta el punto de invertir todos los años de nuestras vidas en la causa de El.

 

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